Prolapso rectal incarcerado secundario a adenoma velloso gigante
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Resumen
Los adenomas vellosos pueden manifestarse con sangrado, diarrea, alteraciones hidroelectrolíticas (síndrome Mackittrick-Weelock), obstrucción intestinal, y, muy infrecuentemente, condicionar un prolapso rectal. El prolapso rectal es la protrusión de la pared completa del recto a través del canal anal, su presentación como prolapso rectal incarcerado es poco habitual. Cuando la reducción manual no es posible, la rectosigmoidectomía vía perineal o procedimiento de Altemeier es una buena opción quirúrgica; como alternativa puede realizarse una resección transanal del pólipo y la posterior reducción manual del prolapso rectal.
Referiremos el caso de una mujer que acude al Servicio de urgencias presentando un prolapso rectal incarcerado con una masa ulcerada, friable, de 10 × 8 × 5 cm compatible con un pólipo velloso en la cara posterior del recto. Ante la imposibilidad de reducirlo se decide una resección transanal del pólipo con posterior reducción manual del prolapso rectal.
Este caso es de interés por la infrecuente asociación entre un prolapso rectal incarcerado y un pólipo velloso gigante, con solo 4 casos comunicados en la literatura.