Carta cienꢀꢁca  
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Rev Argent Cirug 2016;108(3):139-142  
Esplenectomía parcial con exclusión vascular mediante abordaje laparoscópico  
Parꢀal splenectomy with vascular exclusion by laparoscopic approach  
Ángel M. Mineꢀ, José E. Marꢁnez, José I. Pitaco, Eduardo Gómez, Carla Adami  
Sanatorio Trinidad.  
Quilmes, Buenos Aires,  
Argenꢀna.  
Los quistes esplénicos  
primarios son más frecuentes  
en niños y adultos jóvenes, y su  
incidencia ha aumentado con el  
Correspondencia:  
E-mail:  
amine@intramed.net empleo de estudios por imáge-  
nes de ruꢀna oscilando, según  
publicaciones recientes, entre el  
1
0
,07% y el 2% .  
En los úlꢀmos años, el  
abordaje miniinvasivo del bazo  
se ha difundido y adoptado en  
forma masiva gracias a las venta-  
jas que otorga; sin embargo, su  
exꢀrpación ꢀene efectos inde-  
seables; entre los más serios, el  
relacionado con un mayor riesgo  
y gravedad de infecciones, por lo  
que −siempre que sea posible−  
el empleo de técnicas con pre-  
servación del órgano resulta más  
razonable.  
Tomograꢂa computarizada donde se observa imagen de densidad lí-  
quida sobre el polo superior del bazo de 49 × 40 mm (flecha)  
El tratamiento fue la resección parcial del ór-  
La esplenectomía par- gano por laparoscopia. La enferma, el equipo quirúrgi-  
cial es una técnica excepcional- co y los canales de trabajo se ubicaron igual que para la  
mente indicada en la actualidad esplenectomía total.  
mediante abordaje convencional  
Se ligaron los vasos cortos y se disecaron la  
y menos aún por abordaje la- vena y la arteria esplénicas. La arteria fue clampeada  
paroscópico; no está reglada su con una banda elásꢀca de doble lazada (Vesel loop®)  
técnica.  
y la vena, reparada, para evitar la ingurgitación del  
Objeꢀvo: presentación de un órgano (Fig. 2).  
caso en el que se describe la téc-  
Se disecaron y ligaron los vasos polares del  
nica empleada en segmentecto- segmento para resecar, luego se procedió a la tran-  
mía esplénica mediante clampeo sección parenquimatosa, que se realizó con electro-  
(
pinzamiento) vascular transitorio. bisturí bipolar de alta frecuencia (Ligasure®, Covidien)  
Paciente femenina, 27 (Fig. 3).  
años, consulta por dolor y pesa-  
El ꢀempo quirúrgico fue de 118 minutos, el de  
dez conꢀnua lumbar izquierda clampeo 18; la internación duró dos días, cursando po-  
de seis meses de evolución. Las soperatorio sin complicaciones.  
pruebas para hidaꢀdosis y anꢁ-  
geno carcinoembrionario fueron dermoide (Figs. 4 y 5).  
negaꢀvas.  
A los 15 días se controló mediante tomograꢂa  
Una ecograꢂa muestra y centellograꢂa (Figs. 6 y 7).  
quiste de 5 cm en el polo su-  
La exéresis del bazo conlleva el peligro de in-  
Recibido el perior del bazo. La tomograꢂa fecciones; las pulmonares son las más comunes. El ries-  
El informe anatomopatológico fue quiste epi-  
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3 de mayo de 2015  
computarizada detalla la lesión go de sepsis fluctúa entre 4,25% y 18,2%, unas 200 ve-  
5 de junio de 2016 del polo superior de 49 × 40 mm ces más que en la población general. De ellos, el 60%  
Aceptado el  
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fallecerá por algún episodio .  
(Fig. 1).  
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AM Mineꢀ y cols. Esplenectomía parcial con exclusión vascular. Rev Argent Cirug 2016;108(3):139-142  
Fotograꢂa intraoperatoria en la que se observa la arteria esplénica  
disecada y ligada transitoriamente con una doble lazada de goma  
Microscopia (100×) en la que se observa la capa mucosa de tejido  
cuboide y plano estraꢀꢃcado, la capa conjunꢀva (flecha) y, abajo, el  
tejido esplénico (Hematoxilina-eosina, 100×)  
Transección parenquimatosa bajo clampeo arterial  
Tomograꢂa posoperatoria con contraste intravenoso: muestra el bazo  
remanente y la adecuada captación de contraste del parénquima  
Pieza de resección en la que se observa la superꢃcie interna blanco-  
Centellograma a los 40 días del posoperatorio. Se observa la correcta  
captación del parénquima  
nacarada que, según Morgenstern, caracteriza a los quistes de ori-  
gen congénito17  
AM Mineꢀ y cols. Esplenectomía parcial con exclusión vascular. Rev Argent Cirug 2016;108(3):139-142  
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La resección segmentaria es una buena op- lio, y en tres piezas donde habían sido clasiꢃcados como  
ción, ya que permite mantener la función hematológica postraumáꢀcos o pseudoquistes, hubo que hacer múl-  
y otorga una menor posibilidad de eventos ateroes- ꢀples secciones para demostrar una línea epitelial. En  
cleróꢀcos, de hipertensión pulmonar y bajo riesgo de algunas piezas, como lo observado en este caso, se de-  
eventos trombóꢀcos. Está indicada en algunas afeccio- most una descamación de la superꢃcie epitelial, que  
nes hematológicas, lesiones benignas, complicaciones le hizo suponer que los pseudoquistes son quistes ver-  
1
-3  
agudas y, más raramente, en tumores metastásicos .  
daderos que han perdido la superꢃcie epitelial (Fig. 8).  
Las barreras que encuentra son el riesgo de  
sangrado intraoperatorio, e isquemia y necrosis si no piezas fue similar y se halló una superꢃcie blanquecina,  
Por otra parte, el aspecto macroscópico de las  
se manꢀene una adecuada irrigación.  
o blanco-grisácea brillante, atravesada por gruesas tra-  
El riesgo de hemorragia puede ser manejado béculas a diferencia del hematoma subcapsular organi-  
mediantecontrolvascularantesdelatransección, ypara zado en el cual es granulada, con bordes ꢃbrosos, muy  
8
ello se emplean pinzas hemostáꢀcas de ultrasonido o disꢀnta de la superꢃcie brillante del anterior .  
2
alta frecuencia, argón, suturas mecánicas, etcétera .  
Basado en estos hallazgos, sugiere que existe  
La exclusión circulatoria transitoria parece ser una sobreclasiꢃcación de los pseudoquistes, los que se-  
una opción facꢀble y segura; si bien se desconoce el rían quistes verdaderos con epitelio descamado y con-  
empo de tolerancia, en el caso presentado fue de 18 tenido hemáꢀco relacionado con algún antecedente de  
minutos, con preservación funcional adecuada.  
Otra variante propuesta por Patrzyk y cols. es  
traumaꢀsmo o sangrado espontáneo.  
Los quistes esplénicos no dan síntomas especí-  
la embolización de los vasos polares, cuatro semanas ꢃcos, pueden ser hallazgo de un estudio por imágenes  
antes de la cirugía agregando clampeo intraoperato- solicitado por alguna otra razón. Los postraumáꢀcos  
rio. El ꢀempo operatorio promedio empleado fue de pueden tener el antecedente de traumaꢀsmo o de an-  
1
44 minutos, aunque no se menciona el ꢀempo de ꢀcoagulación. En ocasiones suelen dar dolor, y en los  
3
más grandes se agrega tumor palpable. Excepcional-  
isquemia .  
Para mantener la función es necesario conser- mente se presentan complicaciones como infección,  
var al menos un cuarto del órgano. Cuando el parénqui- ruptura y hemorragia. Esta úlꢀma ha sido la más fre-  
2
ma remanente es pequeño, se recomienda ꢃjarlo para cuente, llegando al 73% . Los mayores de 5 cm registran  
evitarsutorsiónconlaconsiguienteisquemiaonecrosis. más riesgo de complicaciones.  
La esplenectomía parcial estaría contraindica-  
Los pacientes afectados por quistes simples  
da en grandes quistes que no dejan parénquima sano, pueden tener un aumento de marcadores carcinogene-  
en los intraesplénicos cercanos al hilio y en quistes múl- ꢀcos (CEA, CA 19/9, CA 125/5) en sangre y más frecuen-  
ples.  
temente en el contenido líquido, especialmente si se  
Los quistes primarios son poco frecuentes; trata de la variedad epidermoide. Este fenómeno −se  
Robbins y cols., en un estudio de 42 327 autopsias, ha- cree está originado en las células de la pared del quis-  
llaron 32 casos (0,07%) .  
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te que producen los marcadores, ya que el epitelio es  
7
El origen de los congénitos es discuꢀdo; la teo- posiꢀvo a la inmunohistoquímica .  
ría más aceptada ha sido la inclusión de células epite-  
La ecograꢂa y la tomograꢂa computarizada  
liales en el tejido conecꢀvo del bazo, a punto de parꢀda son los métodos complementarios de diagnósꢀco que  
del esbozo en el intesꢀno primiꢀvo. Con el empleo ru-  
nario de la ecograꢂa durante el embarazo pueden ser  
diagnosꢀcados en el período prenatal, los que deben  
ser controlados ya que pueden resolver espontánea-  
mente durante los primeros años de vida .  
5
,6  
Recientemente, Morgenstern, basado en 23  
pacientes operados en 28 años con revisión histológica  
de las piezas, ha puesto en alerta acerca de los hallaz-  
gos macroscópicos y microscópicos de los quistes ver-  
daderos y postraumáꢀcos, aꢃrmando que estos úlꢀ-  
mos son menos frecuentes de lo que se describe, y que  
muchos corresponden a quistes verdaderos.  
El autor demostró, mediante estudio micros-  
cópico de las piezas, que 10 eran epidermoides con  
hallazgo de epitelio estraꢀꢃcado; en 5, halló epitelio  
transicional y 8 tenían una única o doble ꢃla de célu-  
las mesoteliales. En algunas piezas, el epitelio estaba  
ausente en sectores, fenómeno que fue observado par-  
cularmente en los transicionales o mesoteliales. En  
Microscopia del caso presentado en el que se observa un sector con  
descamación del epitelio (flechas) (Hematoxilina-eosina, 100×)  
otros halló, en disꢀntas porciones, los 3 ꢀpos de epite-  
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AM Mineꢀ y cols. Esplenectomía parcial con exclusión vascular. Rev Argent Cirug 2016;108(3):139-142  
otorgan los mejores réditos y aportan caracterísꢀcas tológico. Cuando es necesario recurrir a esta variante  
propias de cada uno de ellos, con la información nece- técnica, la decapsulación parcial, seguida de la destruc-  
saria acerca de forma y composición del líquido, loca- ción de la línea epitelial mediante argón u otro procedi-  
lización, presencia de tabiques, membranas y escólex. miento, parece ser una opción interesante. Palanivelu y  
Recientemente, frente al planteo de resección parcial, cols., en una publicación del año 2008, con 11 pacien-  
ha sido propuesta la angiotomograꢂa con el objeto de tes en los que realizaron marzupialización, plicatura o  
evaluar la anatomía vascular del órgano y establecer un quistectomía parcial, durante un seguimiento de 29,5  
correcto plan quirúrgico.  
meses, constataron 2 recidivas (18,2%), ambas a los 14  
En los quistes periféricos, la punción median- meses y ocurrieron en 2 de los tres pacientes que fue-  
9
te aguja ultraꢃna puede dar el diagnósꢀco deꢃniꢀ- ron marsupializados .  
vo por el análisis ꢂsico, bacteriológico y químico del  
Uranues y cols. publican una serie de 38 pa-  
contenido. La presencia de células, macrófagos, cris- cientes a quienes les realizaron esplenectomía parcial:  
tales de colesterol, hemosiderina o bacterias puede de ellos 20 fueron por quistes y 4 eran recidivas, todas  
diferenciar los quistes del absceso y el pseudoquiste relacionadas con el procedimiento de plicatura me-  
8
1
poshematoma .  
El tratamiento se manꢀene en controversia,  
diante sutura .  
Mertens y cols., en 2007, presentan una expe-  
y su indicación se relaciona con la edad del paciente, riencia de 12 años, con 15 pacientes operados, en quie-  
el tamaño, la localización y naturaleza del quiste; en nes se realizó preservación del bazo. En 9 se empleó  
parꢀcular, la indicación quirúrgica se encuentra en los laparotomía y en 6 laparoscopia. Realizaron esplenec-  
sintomáꢀcos, complicados, con duda diagnósꢀca, reci- tomía parcial en 8 y decapsulación y omentoplasꢀa en  
divados y los mayores de 5 cenꢁmetros.  
7. El seguimiento fue de 37,5 meses; en él constataron  
Las opciones actuales de tratamiento son el 4 (57,1%) recidivas, de un promedio de 3,5 cm de diá-  
1
0
acceso percutáneo y el drenaje con o sin esclerosis y metro, en los pacientes tratados por decapsulación .  
el quirúrgico mediante la quistectomía total o parcial, La esplenectomía todavía se encuentra indica-  
la marsupialización, o la plicatura y la esplenectomía da en aquellos ubicados en el hilio y en los grandes  
total o parcial, preservando más del 25% del órgano, quistes, cuando no es posible preservar el 25% del ór-  
5
-7  
variantes que pueden ser abordadas por laparotomía o gano .  
laparoscopia.  
Luego de la resección, se emplearon diversas  
El tratamiento percutáneo suele tener una variantes técnicas con el objeto de minimizar la hemo-  
alta tasa de recidiva asociado a un mayor riesgo de in- rragia durante la transección, tales como esplenorraꢃa  
fección y sangrado, con una permanencia del drenaje con malla reabsorbible; hemostasia con ꢃbrina u óxi-  
por ꢀempo variable.  
do de celulosa; ablación con radiofrecuencia y técnicas  
La recurrencia luego de la decapsulación total con sutura mecánica5.  
o parcial puede ocurrir, aunque no siempre es necesa-  
Conclusión: la resección parcial del bazo con  
ria una reintervención, y se encuentra más relacionada clampeo vascular transitorio es una opción facꢀble y  
con la canꢀdad de pared resecada que con el ꢀpo his- asegura una parꢀción del órgano con escaso sangrado.  
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