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JE Álvarez Rodríguez y col. La contemporización biliar percutánea. Rev Argent Cirug 2018;110(1):23-32
Introducción
como primera opción. En caso contrario o con fracaso
del tratamiento percutáneo, fueron intervenidos qui-
La lesión quirúrgica es la complicación que ma- rúrgicamente.
yor morbilidad genera en la cirugía biliar. En su mayo-
La efecꢀvidad o uꢀlidad terapéuꢀca del drena-
ría, se trata de pacientes jóvenes que fueron someꢀdos je biliar percutáneo se evaluó: a) en el preoperatorio o
a una de las intervenciones más frecuentes en cirugía predilatación percutánea, para controlar las manifesta-
abdominal, como es la colecistectomía. La reparación ciones clínicas del paciente y evaluar la anatomía biliar;
biliar, en consecuencia, debería asegurar un elevado b) durante la operación, para facilitar el abordaje de los
porcentaje de éxito para compensar el daño que tal si- conductos biliares, y c) en el posoperatorio, para la pre-
tuación provoca, no solo en el paciente sino también vención de ꢁstulas biliares, evaluación de la anastomo-
en el cirujano responsable. Hoy, la mejor garanꢃa está sis biliodigesꢀva mediante colangiograꢁas previo reꢀro
dada por el tratamiento en un centro especializado en del catéter, y necesidad de intervención posterior.
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cirugía biliar . Sin embargo, la mayor parte de estas le-
Se registró la morbimortalidad vinculada ex-
siones quirúrgicas ꢀenen lugar en centros no especia- clusivamente con el drenaje biliar percutáneo, uꢀlizan-
lizados, que por diversas razones intentan resolver lo- do la clasificación de complicaciones posoperatorias de
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calmente el problema. Cualquier medida que facilite la Dindo-Clavien .
preparación del paciente y su manejo posterior debería
promoverse con el objeto de mejorar los resultados. Es
en este contexto donde ꢀene lugar lo que podríamos Resultados
llamar la contemporización biliar percutánea.
El concepto de contemporizar implica mejorar
En el período comprendido entre enero de
las condiciones locales y generales del paciente como 2000 y enero de 2014 fueron tratados en la División Ci-
paso previo al tratamiento definiꢀvo. Llamamos con- rugía General del Htal. Dr. Cosme Argerich 91 pacientes
temporización biliar al drenaje biliar percutáneo (DBP), con diagnósꢀco de lesión quirúrgica de la vía biliar. En
cuyas caracterísꢀcas deben adaptarse al ꢀpo de lesión 76 casos se efectuó un drenaje biliar percutáneo como
biliar.
tratamiento inicial y conforman el grupo analizado para
El propósito de esta comunicación es presen- este trabajo. Cincuenta y dos fueron de sexo femeni-
tar los resultados del drenaje biliar percutáneo, en una no (68,4%) y 24 de sexo masculino (31,6%), con eda-
serie consecuꢀva de pacientes que consultaron por le- des que oscilaron entre 17 y 89 años, con una media
siones quirúrgicas o secuelas de reparaciones quirúrgi- de 44,4 años. No fueron incluidos 15 pacientes: 3 con
cas de la vía biliar.
lesiones de diagnósꢀco y resolución intraoperatoria en
nuestro Centro; 5 pacientes con lesión de conductos
accesorios o aberrantes derechos (3 con ꢁstula biliar,
uno con un biloma hallado en la reoperación y 1 con
episodios de colangiꢀs), que curaron sin drenaje biliar
Material y métodos
Sobre una base de datos prospecꢀva de pa- percutáneo; 3 pacientes con estenosis biliar tratados
cientes que fueron tratados en la División de Cirugía con stents endoscópicos, y finalmente 4 pacientes (2
General del Hospital Argerich con lesiones quirúrgicas con hepaꢀcostoma, uno con ꢁstula biliar externa por
o secuelas de lesión quirúrgica de la vía biliar (LQVB) sección del hepáꢀco común y otro con estenosis de una
se analizaron, parꢀcularmente, aquellos en quienes se hepáꢀco-yeyuno [HY] anastomosis) que fueron opera-
efectuó un drenaje biliar percutáneo como parte del dos sin drenaje biliar percutáneo previo.
tratamiento inicial de esta complicación. Parꢀendo de
De estas lesiones, 3 fueron propias y el resto
los estudios al ingreso, los efectuados en nuestro Ser- derivadas a nuestro hospital desde otros centros. La
vicio y la información obtenida luego del drenaje biliar operación inicial fue una colecistectomía en 74 casos,
y/o la intervención quirúrgica, las lesiones fueron clasi- resección hepáꢀca izquierda en uno y traumaꢀsmo del
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ficadas uꢀlizando los criterios de Strasberg , adaptán- hígado en otro. De las colecistectomías, 40 fueron abor-
dolos en los enfermos con una derivación biliodigesꢀva dadas por vía abierta y 34 por laparoscopia. Treinta y
previa. Se registró el ꢀpo de operación inicial; la vía de dos lesiones fueron adverꢀdas en el acto operatorio y
abordaje (abierta o laparoscópica); el número de in- se intentó la reparación biliar en 25 pacientes median-
tervenciones previas; los intentos de reparación de la te: HY anastomosis en 13 casos; hepáꢀco-duodeno
vía biliar; la forma de presentación clínica: colecciones anastomosis en uno; sutura término-terminal de la vía
abdominales, ꢁstula biliar externa, colestasis, ictericia, biliar principal en 3, y reparación de la vía biliar y co-
colangiꢀs, prurito o combinación de estas. El drenaje locación de un tubo de Kehr en 8. En 6 pacientes, la
biliar percutáneo se adaptó a las caracterísꢀcas de la le- operación concluyó con la confección de una ostomía
sión, uꢀlizando drenajes unilaterales o bilaterales. Los del cabo biliar proximal y en 1 con ligadura de conduc-
pacientes que presentaron conꢀnuidad de la vía biliar tos biliares. Cuarenta y cuatro pacientes solo tuvieron
o con permeabilidad de una anastomosis bilioentérica la intervención biliar original; 23 una reintervención; 6
previa fueron someꢀdos a un tratamiento percutáneo dos reintervenciones; 2, tres reintervenciones, y 1, cin-