Arꢁculo original | Original arꢀcle  
207  
Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226 hꢀp://dx.doi.org/10.25132/raac.v111.n4.1444.es  
Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢀco en Mar del  
Plata. Resultados iniciales (2010-2018)  
Organization and development of a liver transplant program in Mar del Plata. Initial Results (2010-2018)  
Diego L. Fernández , Federico W. García , Ricardo A. Bracco  
Unidad de Cirugía RESUMEN  
Hepato-Pancreato-Biliar  
y Trasplante Hepáꢀco. Antecedentes: en los úlꢀmos 30 años, la creación de nuevos programas de trasplante hepáꢀco ha res-  
Clínica Privada pondido a la difusión de esta terapéuꢀca para el tratamiento de la insuficiencia hepáꢀca irreversible.  
Pueyrredón. Mar del Objeꢀvo: describir la organización y el desarrollo de un Programa de Trasplante Hepáꢀco en una insꢀ-  
Plata, Buenos Aires,  
tución sanatorial de Mar del Plata, y sus resultados iniciales.  
Argenꢀna  
Material y método: se consꢀtuyó un equipo profesional con especialistas en trasplante hepáꢀco en las  
disciplinas: cirugía, anestesia, terapia intensiva, hepatología, instrumentación, enfermería, hemotera-  
Los autores declaran no  
pia y hematología, que se acreditaron ante los organismos fiscalizadores. La insꢀtución fue adecuada  
tener conflictos  
edilicia y tecnológicamente para este ꢀpo de emprendimiento. Se trasplantaron con donante cadavé-  
de interés.  
Conflicts of interest rico completo 32 pacientes de localidades vecinas (55%) y de Mar del Plata (45%). Las eꢀologías más  
None declared. frecuentes de la cirrosis fueron hepaꢀꢀs C y abuso de alcohol.  
Resultados: la mortalidad operatoria fue 12,5%. La supervivencia actuarial de los trasplantados fue  
Correspondencia |  
7
5% a los 55 meses. Seis pacientes desarrollaron de inmediato estenosis biliares , que fueron tratadas  
Correspondence:  
Federico W. García  
e-mail:  
saꢀsfactoriamente en forma conservadora.  
Conclusiones: el Programa de Trasplante Hepáꢀco de Mar del Plata asiste al área geográfica del sudes-  
te de la provincia de Buenos Aires. Los resultados iniciales alcanzados encuadran en lo esperable para  
los estándares actuales en la materia.  
federicowgarcia@  
hotmail.com  
Palabras clave: organización de programa de trasplante hepáꢁco, resultados iniciales.  
ABSTRACT  
Background: Over the past 30 years, new liver transplant programs have emerged as a response to the  
increasing use of this therapy to treat irreversible liver failure.  
Objecꢀve: the aim of this presentaꢀon is to describe the organizaꢀon, development and iniꢀal results  
of a Liver Transplant Program in Mar del Plata.  
Material and methods: A team of professionals trained in liver transplantaꢀon was created, with spe-  
cialists in surgery, anesthesiology, intensive care, hepatology, hemotherapy, hematology, and registe-  
red nurses and nurse scrubs granted by regulatory agencies.  
Building alteraꢀons, and technical and adaptaꢀons were implemented. Thirty-two transplantaꢀons  
were performed with complete cadaveric donor in paꢀents from neighboring localiꢀes (55%) and from  
Mar del Plata (45%). The most common eꢀologies of cirrhosis were chronic hepaꢀꢀs C virus infecꢀon  
and alcohol abuse.  
Results: Operaꢀve mortality was 12.5%. Actuarial survival at 55 months of the 32 recipients was 75%.  
Six bile drug strictures late postoperaꢀve period which were treated successfully trated with a conser-  
vaꢀve approach  
Conclusions: the Liver Transplant Program in Mar del Plata provides care to the geographic area of the  
southeast of the province of Buenos Aires. The iniꢀal results are consistent with those expected for the  
current standards in liver transplantaꢀon.  
Keywords: transplant program organizaꢁon, iniꢁal results.  
Presentado en la Academia Argenꢁna de Cirugía, sesión del 08 de agosto de 2018  
Recibido | Received ID ORCID: Diego L. Fernandez, 0000-0001-8086-1975.; Federico W. García, 0000-0003-0994-1432; Ricardo A.  
4-06-19 Bracco, 0000-0002-7826-3340  
Aceptado | Accepted  
2-10-19  
2
2
2
08  
DL Fernández y col. Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226  
Introducción  
fiscalizador nacional y provincial y se dio inicio al  
programa en 2010 con el ingreso de pacientes en lista  
de espera.  
Entre noviembre de 2010 y mayo de 2018  
se realizaron 32 trasplantes con donante cadavérico  
completo.  
Dieciocho pacientes eran oriundos de  
localidades vecinas a Mar del Plata (MDQ) entre 40 y  
En la Argenꢀna, al igual que en el resto del  
mundo, el trasplante hepáꢀco se ha afianzado como el  
tratamiento estándar de las enfermedades hepáꢀcas  
agudas y crónicas1,2 con insuficiencia hepáꢀca irrever-3  
sible. A tres décadas del inicio del primer programa  
funcionando en la Argenꢀna, la experiencia adquirida,  
la formación de nuevos recursos humanos idóneos y la  
necesidad de hacer llegar a regiones y ciudades del in-  
terior del país esta compleja terapéuꢀca fueron promo-  
viendo la apertura de nuevos programas de trasplante.  
En esta presentación se explicarán el proceso y  
5
00 kilómetros, todas dentro de la provincia de Buenos  
Aires; solo 14 vivían en la ciudad. (Tabla 2 y Fig. 1).  
Cuatro pacientes tenían cobertura estatal a  
través de subsidios y 28 tenían cobertura de Prepagas y  
Obras Sociales (Fig. 2)  
los resultados iniciales del Programa de Trasplante He-  
páꢀco de Mar del Plata al cabo de 8 años de acꢀvidad.  
La distribución por sexo fue 5 mujeres y 27 va-  
rones (Fig. 3) correspondientes a:  
Grupo 0: 15  
Material y método  
Grupo A: 13  
Grupo B: 4  
En 2008 se consideró la inexistencia de un  
centro que realizara trasplantes de hígado en el sudeste  
de la provincia de Buenos Aires, enclave geográfico de  
Mar del Plata, que pudiera dar cobertura en la materia  
a pacientes de localidades circundantes y del sur de esa  
provincia.  
Se autoconvocaron cirujanos entrenados en  
trasplante hepático y cirugía hepatobiliar que evaluaron  
y eligieron el centro asistencial que albergaría el  
proyecto y le daría soporte institucional apropiado y  
sostenido.  
La edad promedio fue 53 años con un rango  
entre 18 y 67.  
El ꢀempo promedio en lista de espera fue 248  
días, con una mediana de 240 días.  
El MELD promedio para acceder a la asignación  
de un órgano fue 25 puntos.  
El origen de las hepatopaꢁas (Fig. 4) que moꢀ-  
varon el trasplante se muestra en la tabla 3  
Dieciséis pacientes eran portadores de nódu-  
los compaꢀbles con hepatocarcinoma según los Crite-  
rios de Milán (Fig. 5).  
Se empleó técnica de piggy back en 18 casos y  
cava-cava en 14 casos (Fig. 6)  
La Unidad de terapia intensiva (UTI) conjun-  
tamente con la Unidad de hepatología clínica realizan  
valoraciones preoperatorias para conocer situación car-  
diovascular (electrocardiograma, eco-Doppler, ecoes-  
trés con dobutamina, etc), respiratoria (espirometría,  
gasometría), nefrológica (urea, creaꢀnina, clearance  
de proteínas), nutricional, psicológica y infectológica  
Se realizaron adecuaciones edilicias, técnicas y  
de instrumental específico (Tabla 1).  
Se conformó un grupo profesional abarcando,  
entre otras, las especialidades centrales de  
hepatología clínica, terapia intensiva, anestesiología,  
infectología, hemoterapia, hematología, enfermería  
e instrumentación quirúrgica, que durante dos años  
se entrenaron en un centro de trasplante hepático  
nacional de alto volumen y reconocida trayectoria  
(
Hospital Italiano Buenos Aires).  
(
PPD, VIH, Chagas, etc.), para minimizar el estrés y la  
Seobtuvieronlasacreditacionesinstitucionales  
respuesta inflamatoria del paciente.  
y del equipo profesional otorgadas por el órgano  
TABLA 1  
Modificaciones y adquisiciones para el inicio del Programa  
Adecuaciones edilicias  
Quirófanos  Adecuación de Sala de recuperación.  
Equipamiento técnico  
Instrumental específico  
 Incorporación de mesa de anestesia.  
 Calentador corporal.  
 Retractor abdominal.  
 Clamps vasculares específicos.  
 Porta agujas específicos.  
Adecuación de Quirófano principal.  
Calentador de fluidos.  
Intensificador de imágenes de última ge-  Tijeras vasculares.  
neración.  
Respiradores portátiles.  
Terapia  
 Creación de Área de aislamiento especí-  Monitores multiparamétricos.  
fico.  Monitores invasivos.  
Puesta a punto del sistema de Elevadores  Respiradores de última generación.  
Montacargas.  
intensiva  
/
Internación  Adecuación de Habitación de aislamien-  Aspiración central.  
general  
to.  
 Amenities y confort para familiares y pa-  
ciente.  
Mejora en la circulación de personal.  
Sector de lavado de manos.  
 Sistema de climatización central.  
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FIGURA 1  
TABLA 2  
Distribución geográfica  
Localidad  
Mar del plata 14  
n
Mar del plata  
Villa Gesell  
Madariaga  
Mar Chiquita  
Olavarría  
Mar de Ajó  
Tandil  
Lobería  
Villa Gesell  
Madariaga  
Mar Chiquita  
Olavarría  
2
1
2
1
2
2
1
1
2
1
2
1
3
%
%
6
%
3
%
6
%
%
3
4
4%  
Mar de Ajó  
Tandil  
3
6
%
Lobería  
Benito Juárez  
Necochea  
6
%
3%  
Benito Juárez  
Necochea  
9
de julio  
6
%
3
%6%  
Ayacucho  
Cnel. Vidal  
9
de julio  
Ayacucho  
Cnel. Vidal  
Distribución geográfica  
FIGURA 2  
FIGURA 4  
3%  
3%  
%
9
%
13%  
Cirrosis x OH  
HCV  
HBV  
HCV / HIV  
Fulminante  
Criptogénica  
Colestásica  
NASH  
9
Cirrosis x  
OH  
1%  
6
%
CUCAIBA  
3
%
%
4
OOSS  
3
PREPAGA  
HCV  
1%  
3
7
8%  
Distribución por cobertura médica.  
FIGURA 3  
FIGURA 5  
TABLA 3  
Eꢀologías  
Eꢀología  
n
Cirrosis x alcohol 13  
Femenino  
HCV  
10  
1
1
6%  
HBV  
No HCC  
0%  
HCC  
50%  
HCV / HIV  
Fulminante  
Criptogénica  
Colestásica  
NASH  
1
5
2
Masculino  
8
4%  
3
1
1
2
10  
DL Fernández y col. Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226  
FIGURA 6  
Se empleó dopamina-noradrenalina según re-  
querimiento hemodinámico. Para el mantenimiento se  
conꢀnuó con sevorane, remifentanilo y vecuronio. En  
el período anhepáꢀco se agregaron meꢀlprednisolona  
y ácido tranexámico.  
2
1
1
3
8
El manejo de la coagulopaꢁa se realizó por  
controles seriados de laboratorio desde el ingreso en  
quirófano hasta el egreso hacia la UTI.  
CAVA - CAVA  
4
9
5
0
PIGGYBACK  
En inmunosupresión inicial (comenzó en fase  
anhepáꢀca) empleamos: corꢀcoides, inhibidores de la  
calcineurina y anꢀmetabolitos, dependiendo del caso.  
En la fase de mantenimiento (luego del tercer mes) uꢀli-  
zamos: inhibidores de la calcineurina y anꢀmetabolitos.  
La evaluación de la calidad del injerto, tema  
central en la evolución posoperatoria inmediata y ale-  
jada, se efectuó considerando aspectos sistémicos y  
Técnica  
específicos del funcionamiento de la glándula. (estado  
hemodinámico, analíꢀca general, transaminasas, factor  
V, coagulograma y niveles plasmáꢀcos de inmunosu-  
presión).  
En referencia a la aplicabilidad del trasplante,  
la evaluación del estatus hepatológico fue realizada por  
la Unidad de hepatología clínica según los siguientes  
criterios:  
Etiología  
Resultados  
Presencia de hipertensión portal  
Permeabilidad del eje esplenoportal  
Presencia de hepatocarcinoma.  
Para ello se realizaron los siguientes estudios:  
Serologías virales  
La mediana del ꢀempo operatorio de los 32  
trasplantes fue 360 minutos, con un rango de 210 a 840  
minutos.  
La mediana del ꢀempo de isquemia fría fue  
Autoinmunidad  
5
40 minutos, con un rango de 365 a 900 minutos.  
Metabolismo férrico, cobre, ceruloplasmina, alfa 1-  
antitripsina  
El ꢀempo medio de clampeo fue 64 minutos  
con un rango de 45 a 120 minutos y una mediana de  
0 minutos.  
Veinꢀocho pacientes (87,5%) tuvieron buena  
Alfa-fetoproteína  
6
Estudios de imágenes (resonancia magnética, tomo-  
grafía computarizada, centellograma óseo).  
La Unidad de anestesiología para trasplante es-  
recuperación posoperatoria y egresaron de la insꢀtu-  
ción en un período promedio de 17 días y una mediana  
de 12 días.  
Cuatro pacientes (12,5%) murieron en el poso-  
peratorio antes de los 30 días. El ꢀempo y la causa de  
muerte fueron:  
tuvo compuesta por un médico del sta, un residente  
de 4 año y un técnico en anestesia.  
o
Cuando el paciente ingresó en quirófano, se le  
colocó una vía periférica de grueso calibre y, según el  
estado neurológico, se lo sedó con midazolam.  
Se monitorizó con:  
Intraoperatorio durante la revascularización hepática  
por shock cardiogénico irreversible.  
Oximetría  
A las 48 hs. por coagulopatía severa, acidosis irreversi-  
ble e inestabilidad hemodinámica irreversible (posible  
falla primaria del órgano).  
Tensión arterial invasiva en arteria radial  
Electrocardiograma  
Capnografía  
Temperatura esofágica  
Sonda vesical  
A las 72 hs. por falla primaria del órgano implantado.  
A los ocho días por un hemoneumotórax secundario a  
colocación de acceso venoso central.  
Catéter en arteria pulmonar (Swan Ganz) por vía  
Otros tres pacientes murieron entre los 30 y 60  
yugular interna ecográficamente guiada (gasto cardia- días:  
co continuo - saturación venosa mixta)  
Manta térmica (superior e inferior)  
Medias neumáticas  
 A los 30 días por colangitis aguda, hemobilia y sepsis  
severa.  
▪ A los 40 días por fenómenos inmunológicos (alta sos-  
pecha de rechazo injerto huésped), sepsis e inestabili-  
dad hemodinámica.  
-BIS (índice biespectral)  
Control de decúbitos.  
La inducción anestésica se realizó con propo-  A los 50 días por infarto cerebral masivo asociado a  
fol, remifentanilo, vecuronio y fentanilo.  
La anꢀbioꢀcoterapia profilácꢀca se realizó du-  
rante la inducción.  
insuficiencia renal aguda y déficit de perfusión gene-  
ralizada.  
La mediana de seguimiento de los pacientes  
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211  
vivos alcanza 45.5 meses, con una supervivencia que  
oscila entre los 3 y los 82 meses lo cual da una supervi-  
vencia actuarial del 75 % a los 5 años. (Figura 7)  
Seis (18%) pacientes debieron ser reoperados  
en el posoperatorio inmediato por:  
FIGURA 7  
Débito hemático por los drenajes con coagulopatía (5)  
Hematoma hepático (1)  
No se registraron trombosis de la arteria hepá-  
ca ni de la vena porta.  
Los desvíos posoperatorios registrados se des-  
criben en la tabla 4.  
Para registrar las complicaciones posope-  
ratorias inmediatas adoptamos la Clasificación de Din-  
do- Clavien (Tabla 5).  
En el seguimiento alejado se registraron  
muertes debidas a las siguientes causas.  
7
Progresión de hepatocarcinoma en 3 pacientes (18, 20  
y 24 meses), rechazo crónico por recaída en consumo  
de alcohol (48 meses), por desnutrición severa (55 me-  
ses), por trastornos neurológicos severos (72 meses) y  
por neumopaꢁa grave (40 meses).  
Curva de supervivencia actuarial, método Kaplan - Meier  
Desde el inicio del programa evaluamos  
TABLA 5  
1
57 pacientes candidatos a trasplante hepáꢀco;  
1% (33) salieron de lista por diversos moꢀvos  
mejoría de su condición clínica, decisión de no tras-  
plantarse, disconꢀnuidad en el seguimiento), 19,7%  
31) murieron esperando el órgano; en la actualidad  
permanecen en lista de espera 61 pacientes (39%).  
2
Clasificación Dindo-Clavien complicaciones  
(
STROC  
I
n
3
(
II  
3
-
IIIa  
IIIb  
IVa  
IVb  
V
3
7
1
4
TABLA 4  
Complicaciones posoperatorias  
Complicaciones Inmediatas  
antes de los 30 días)  
Complicaciones Tardías  
(después de los 60 días)  
(
Shock cardiogénico.  
Estenosis biliar.(4)  
Hematoma subcapsular  
SVII – S VIII.  
Colangiꢀs aguda - Hemobilia.  
Discusión  
Convulsión febril.  
Colangiꢀs aguda biliar -  
Estenosis biliar.  
La problemáꢀca del paciente cirróꢀco1,2,4 con  
evolución hacia la insuficiencia hepáꢀca irreversible es  
emblemáꢀca del enfermo crónico. La frecuencia e in-  
tensidad de sus descompensaciones, la dificultad de los  
médicos no especializados para dar contención idónea  
y sostenida a esas situaciones y la respuesta insuficien-  
te de la medicina estatal fueron y son argumentos con-  
sistentes para jusꢀficar que la medicina sanatorial to-  
mara la iniciaꢀva de generar un Programa de Trasplante  
Hepáꢀco para Mar del Plata y su área de influencia.  
Más de la mitad de nuestros trasplantados  
(58%) pertenecen a ciudades vecinas a Mar del Plata y  
la lista de espera conꢀnúa nutriéndose de pacientes de  
esa procedencia que ven facilitada su evaluación, con-  
tención y concurrencia al momento del operaꢀvo. Es  
imposible e injusto ignorar el impacto emocional y eco-  
nómico que ꢀene para un paciente y su núcleo familiar  
trasladarse reiteradamente a las grandes ciudades por  
Hemoneumotorax.  
Estenosis de hepáꢀcoyeyuno  
anastomosis.  
Falla primaria del ingerto.(2)  
Ductopeña por alcohol -  
Rechazo.  
Hemorragia de Cavum.  
Infección por herpes simple.  
Rechazo injerto huésped.  
Miopaꢀa.  
Progresión oncológica.(3)  
Hernia umbilical atascada.  
Neumonía.(3)  
Hemorragia digesꢀva alta.  
Insuficiencia renal aguda.(3)  
Coagulopaꢀa.(2)  
Insuficiencia respiratoria.  
Sepsis.  
Elevación de transaminasas.  
2
12  
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entrevistas médicas, internaciones por descompensa- repaso del control de las superficies cruentas con coa-  
ciones, realizar trámites, gesꢀones y concurrir de ur- gulación local aseguró el control del problema.  
gencia a trasplantarse.  
El análisis de nuestra mortalidad perioperato-  
A nivel cultural, insꢀtucional y profesional, el ria nos lleva a considerar como variables de impacto  
desarrollo de este programa impactó en todos los ám- el empleo de órganos subópꢀmos, un mayor valor de  
bitos generando esperanza e ilusión en pacientes, fa- MELD para acceder a una asignación y prolongación de  
miliares y la ciudadanía en general. En la insꢀtución, la isquemia fría por el traslado a Mar del Plata. Las dos  
la necesidad de adecuaciones así como de promover primeras aplicaron sobre todo en los úlꢀmos pacientes  
y proteger el Programa se transformó en una políꢀca muertos.  
Los eventos biliares12,13 se manifestaron du-  
de Estado que excedió situaciones coyunturales que  
1
,5  
pudieran haber incidido en las decisiones operaꢀvas . rante el posoperatorio alejado y los observamos en  
Los profesionales, en parꢀcular los cirujanos, cargaron 6/28 (21%) casos recientemente comunicados en  
con la moꢀvación y responsabilidad de estar atentos a la Academia Argenꢀna de Cirugía en una serie de 22  
que el Equipo de Trasplante Hepáꢀco mantuviera una estenosis biliares benignas tratadas por vía percu-  
coordinación, balance y saꢀsfacción en la acꢀvidad que tánea o endoscópica o por ambas1 . Uno de ellos  
asegurara un compromiso irrenunciable que se tradu- fue reoperado en otra insꢀtución y se le realizó una  
jera en resultados aceptables. Sin embargo, y destacan- hepaꢀcoyeyunostomía.  
4,15  
do la trascendencia de la cuesꢀón económica, creemos  
La Unidad de anestesiología ha enfocado  
oportuno citar a de Eduardo de Sanꢀbañes cuando, en el procedimiento dividiéndolo en 3 períodos bien  
988, al explicar pormenores del inicio del Programa definidos.  
del Hospital Italiano dijo:  
A. Período preanhepáꢀco, donde nos encon-  
El aspecto económico del trasplante hepáꢀco tramos con hipertensión portal en un alto porcen-  
3
1
es de importancia fundamental, no solo para el desa- taje de pacientes, coagulopaꢁa, malnutrición, tras-  
rrollo del programa sino también para su mantenimien- tornos hemodinámicos por manipulación hepáꢀca  
to en el ꢀempo. El Estado debería brindar su apoyo (compresión de vena cava, descenso de retorno venoso  
económico al programa a través del financiamiento de y sangrado).  
aquellos pacientes sin cobertura social y al control de la  
idoneidad técnica del centro que realiza la tarea”.  
El objeꢀvo fue mantener una volemia adecua-  
da con una presión venosa central en torno a los 5-7 cm  
Esta temáꢀca se exacerba en insꢀtuciones sa- de agua, una presión arterial media mayor de 60 mm  
natoriales, frente a la imprevisibilidad del cobro de las Hg y corregir trastornos de la coagulación, teniendo  
prestaciones tanto por parte de las obras sociales como como parámetros la Hb mayor de 7 g, plaquetas supe-  
del Estado que ‒en algunos casos‒ supera el año de riores a 40 000, ꢀempo de Quick mayor de 50% y fi-  
realizado el trasplante.  
brinógeno mayor de 100 mg/dL. También la regulación  
Asumimos que en 7 años hemos realizado un de las alteraciones del equilibrio ácido-base (acidosis,  
promedio inferior a 5 trasplantes anuales y eso cons- hiperpotasemia, hipocalcemia, hiperglucemia) y man-  
tuye un tema de preocupación prioritaria. Es sabida tenimiento de diuresis en 1 mL/kg/h con manitol.  
la declinante oferta de donantes de los úlꢀmos años,  
B. Período anhepáꢀco. Nos encontramos con  
que se correlaciona con el aumento del MELD requeri- una disminución importante del retorno venoso por  
do para acceder a una distribución de órganos y poner clampeo de vena cava inferior en el 44% y menor en  
6
,7  
freno o disminuir la muerte en lista de espera . El em- caso de realizar técnica piggy back (56%). Observamos  
pleo de donantes subópꢀmos es una variable que se una baja perfusión renal por aumento de la presión ve-  
considera cada vez más, parꢀcularmente desde 2014 nosa secundaria al clampeo, acidosis por liberación de  
8
en adelante .  
ácido lácꢀco por hipoperfusión, descenso del metabo-  
9
Los aspectos técnicos y quirúrgicos de los ca- lismo del citrato, lactato y otros ácidos y alteraciones de  
sos tratados muestran que hemos empleado alternaꢀ- la coagulación (fibrinólisis).  
vamente la técnica de piggy back (55%) o la resección  
C. Período de revascularización: al comienzo  
de la vena cava (45 %), según se presentaran o no difi- de este período se constató inestabilidad hemodinámi-  
cultades severas al momento de separar el lóbulo cau- ca consecuꢀva al desclampeo de la vena cava inferior  
dado de la vena cava o ante una intolerancia inviable y la vena porta. Adicionalmente la observamos en un  
para realizar un clampeo completo. Estas decisiones porcentaje considerable de pacientes con descenso de  
fueron tomadas intraoperatoriamente en análisis com- temperatura, hiperpotasemia, hipocalcemia, vasodila-  
parꢀdo por cirujanos y anestesiólogos.  
tación sistémica, depresión miocárdica, acidosis meta-  
10  
Respecto de las reoperaciones por presencia bólica, arritmias y coagulopaꢁa .  
1
0
de débito sanguinolento persistente (18,75%) por los  
Observando dichos acontecimientos, ac-  
drenajes, en las primeras horas en la Unidad de terapia tualmente intentamos adelantarnos a esos  
1
1
intensiva , hemos propendido a la revisión temprana  
trastornos, corrigiéndolos con antelación.  
Terminado el trasplante traslada-  
en pacientes con insuficiente capacidad hemostáꢀca  
inicial, lo que habitualmente con lavados abundantes y mos al paciente a la Unidad de terapia intensiva  
DL Fernández y col. Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226  
213  
bajo sedación y analgesia con midazolam y morfina. Conclusiones  
La recuperación inmediata en terapia in-  
tensiva se focalizó en un conꢀnuo trabajo interdiscipli-  
El Programa de Trasplante Hepáꢀco de Mar del  
nario desde el intraoperatorio, traslado y recepción en Plata cubre las necesidades de una población de apro-  
la unidad.  
De inicio se priorizó la evaluación de las si-  
guientes variables:  
ximadamente 1 300 000 personas.  
Luego de 7 años de iniciado se han realizado  
32 trasplantes cadavéricos con 12,5% de mortalidad  
perioperatoria.  
Tiempo operatorio  
Transfusiones  
Aporte hídrico  
Función renal  
TRALLI.  
En el posoperatorio alejado se registraron 6  
estenosis biliares tratadas mayoritariamente en forma  
mínimamente invasiva1  
2,14,15,18  
.
La supervivencia actuarial de los 32 trasplanta-  
dos a los 55 meses es del 75%.  
Se intentó reꢀrar lo antes posible el sos- Comentario final  
tén respiratorio para minimizar riesgos de neumonía  
temprana.  
La sustentación en el ꢀempo del Programa y su  
Intentamos iniciar nutrición enteral temprana crecimiento en el número de pacientes trasplantados  
en dosis tróficas, procedimiento relevante para mejorar son aspectos sensibles que dependen de reasignar pre-  
el estado catabólico y la desnutrición de los pacientes; ferentemente los recursos económicos y financieros  
esto ayudó a evitar la translocación bacteriana habitual del país al área de la salud así como de incrementar el  
promotora de sepsis. La movilización temprana fue pool de donantes1  
9-21  
.
prioritaria para minimizar la miopaꢁa.  
Existe una necesidad imperiosa de trabajar  
Con respecto al seguimiento hepatológico, dos para buscar consenso entre los centros de trasplante,  
pacientes presentaron mala adherencia al tratamiento los organismos fiscalizadores y las sociedades cienꢁfi-  
inmunosupresor, lo que condujo a la pérdida del órga- cas para mejorar la donación de órganos y planificar po-  
no implantado, acentuando la necesidad de fortalecer líꢀcas donde todos los actores puedan ser beneficiados  
1
6,17  
.
la contención psicológica de estos pacientes  
y ninguno perjudicado.  
Discusión en la Academia Argenꢀna de Cirugía  
Lucas Mc Cormack: Bueno, quería felicitar a Diego Fernández,  
aBraccoyatodoelgrupodegentequehaestadodesarrollando  
esto a lo largo de estos 8 años de trabajo intenso. Pone en  
claro la motivación que han tenido, más allá del volumen  
que ha sido muy crítico, y ello también lo valoro con el 4,5  
promedio de pacientes por año. Pero la motivación ha sido  
suficiente para tener una excelente formación a lo largo de  
toda su instancia en el Hospital Italiano y obtener resultados  
comparables a los de centros internacionales; con lo cual  
se pone en cuestión la necesidad de tener un volumen alto  
versus una formación adecuada, o sea, básicamente a lo que  
apunto es a que hay toda una revisión en las reacreditaciones  
de los centros que ya está funcionando para trasplante renal,  
que está poniendo entre 8 y 10 trasplantes mínimos para  
una reacreditación de los centros. Están buscando cuál sería  
el número mínimo de trasplantes por año que tendría que  
tener un centro hoy en la Argentina, pero se están parando  
en un único punto del problema y no en el tema mismo, creo  
que es el tema crítico: la calidad. La calidad va de la mano  
de la formación, de la dedicación y de la motivación que  
tienen los grupos de trabajo, como es el de Mar del Plata, que  
claramente obtiene resultados de supervivencia a los 5 años  
del 75%, lo cual dice a las claras que es un excelente centro  
a pesar del volumen. Y lo que dice el doctor Fernández del  
problema de que ahora son 26 centros, que eran 12 centros  
y se van metastatizando ya los centros en la Argentina, y es  
obviamente que esto va a ir en contra del volumen de cada  
uno de los centros. Nosotros, en el Hospital Alemán, llegamos  
a hacer 35 trasplantes en un año, pero la verdad es que  
resulta muy difícil, hoy en día, llegar a los 20 por año y este  
es un problema que nos va a ir tocando a todos, de alguna  
manera, y creo que hay que poner el foco en la calidad del  
trasplante y no tanto en el número.  
Me interesa como pregunta: ¿Por qué piensan ustedes  
que no han tenido el impacto regional que han iniciado? Al  
principio comentaron que tenían la impresión de que iba a  
abarcar una región más grande ¿Qué pasó? ¿Cuáles fueron  
las limitaciones? Sé que hubo un programa en Bahía Blanca  
que después nunca se activó, hay un segundo programa en  
Mar Del Plata que ha comenzado recientemente ¿Cuáles  
son los problemas que hacen que, regionalmente, ustedes  
no hayan tenido el éxito y el impacto en el volumen que han  
tenido? ¿Ha sido porque han venido a Buenos Aires? ¿Qué  
limitaciones locales han enfrentado?  
Y, en segundo lugar, teniendo en consideración que la mayoría  
de los centros están ubicados en Buenos Aires y Gran Buenos  
Aires, ¿cuál es la idea hacia el futuro? ¿creen que tendría que  
descentralizarse aún más, como centros quizá más hacia el  
sur, por ejemplo en la Patagonia, u otros centros hacia el  
noroeste, etc.? ¿o debería reducirse el número y bajar de 26,  
es decir, achicar el número y centralizar de nuevo? ¿Cuál es  
la visión tuya, con miras al futuro, de lo que pueda llegar a  
pasar de acá a 5-10 años?  
Nuevamente felicitaciones.  
Diego L. Fernández: Muchas gracias, doctor Mc Cormack, muy  
agradecido por los comentarios. Y, bueno, coincido con todas  
las observaciones realizadas. De las grandes dificultades, yo  
creo que parece cerca pero estamos lejos, o sea, ya 400 km  
de logística en la movilización de un equipo lleva la activación  
de mucho costo económico. Por ejemplo, para ir a ver un  
órgano que no vamos a utilizar, eso quizá lo tienen como  
más fácil en los centros que están en Capital y Gran Buenos  
Aires, donde hay un 60% de donantes; lo pueden hacer sin  
necesidad de movilizar un equipo, por ejemplo, con un vuelo  
2
14  
DL Fernández y col. Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226  
aéreo; esa es una de las dificultades.  
centro de alto volumen como es el Hospital El Cruce ‒yo  
en este momento estoy hablando por el Hospital El Cruce‒,  
tenemos un 22% nada más de pacientes con hepatocarcinoma  
y el resto que llega a un MELD bastante alto para trasplantar  
tiene otras patologías y está con insuficiencia hepática. Esto  
es con respecto al MELD.  
Con respecto a los datos que ustedes presentaron, hay  
otros datos que hubiesen sido interesantes: si los pacientes  
tenían cirugía o no; ese es un dato muy importante para  
los trasplantólogos, si aparentemente no han tenido  
retrasplantes. En la serie hay dos pacientes que ustedes  
presentan que los diferencian, pero es muy difícil diferenciar  
si los dos no tuvieron falla hepática primaria por las  
características que muestran y esos pacientes son pasibles  
de retrasplante. Me gustaría saber si ustedes los pusieron  
en lista de retrasplantes o directamente optaron por no  
hacerlo, dado que es una política que puede tener un centro:  
el retrasplantar a un paciente ofrece un 50% de mortalidad y  
los costos son terribles.  
Otra cosa se mencionó rápidamente en la charla, pero  
no hay datos en el trabajo publicado que, gracias a que  
lo han mandado, pudimos verlo, así que aprovecho para  
agradecerles eso. No figuran las características de los  
donantes que ustedes utilizaron, es decir, y los resultados los  
marcaste rápidamente en el comentario. Es diferente tener  
donantes óptimos que donantes que son marginales; ese  
dato no sé si ustedes lo tendrán o no pero no está claro qué  
porcentaje de donantes marginales usaron y cuáles no.  
Uno está al tanto de la trasplantología argentina y, si observa  
en las instituciones, ve los rechazos que tiene. Nosotros  
también hemos trabajado en esa línea en la necesidad del  
paciente y uno ve que, a veces‒ y es lógico‒ los centros que  
tienen menor volumen eligen los donantes para tener mejores  
resultados. Aquellos centros que tienen mayor volumen y  
mayor cantidad de pacientes pueden tener. La mortalidad de  
lista de espera, creo que, en el caso de ustedes, es parecida  
a la que tenemos en el país, no cambia la diferencia y es alta,  
es muy alta comparada a los centros europeos y pese a la  
implementación del MELD primero la bajo y después sigue  
estando igual y no ha cambiado mucho más .  
Bueno, esas serían las preguntas que puedo hacer y después  
los comentarios acerca de algunas cosas que se manejaron en  
el trabajo. En la Argentina es más fácil hacerse un trasplante  
hepático con cobertura que operarse de vesícula por  
laparoscopia. Porque los pacientes que escapan al sistema  
son los prepagos y los privados; después todos aquellos que  
tengan obras sociales tienen acceso porque la obra social se  
lo da y el Estado lo cubre directa o indirectamente a través  
de las participaciones especiales llamadas APA, que ahora  
tienen otro nombre que en este momento no recuerdo, y los  
que no tienen cobertura se gestionan subsidiosdel CUCAIBA  
en la provincia de Buenos Aires o se los dan en las provincias  
los sistemas de salud provinciales que lo autorizan. Además,  
si un paciente no tiene cobertura social en el momento,  
no puede ser inscripto en la lista de espera porque ‒para  
entrar a un paciente en la lista de espera‒ debe tener un  
financiador, y si el financiador no es el establecido dentro  
del INCUCAI, no puede ser trasplantado. En eso discrepo con  
respecto al comentario que hicieron. Hay varios centros de  
trasplante público, e incluso para incluir un paciente desde  
un organismo estatal, el paciente tiene que tener financiador,  
si no no se lo puede incluir en lista de espera.  
La otra es, por supuesto, los equipos. Nosotros tenemos un  
equipo acotado que puede abarcar un trasplante, pero no  
tenemos disponibilidad para hacer trasplantes simultáneos  
ni mucho más, y eso también, digamos, hace que tengamos  
que seleccionar muy bien a los donantes para no errar en el  
proceso.  
El tema de la financiación y el financiamiento de las obras  
sociales y propiamente de la institución de aceptar a los  
financiadores también fue un problema; muchas veces se nos  
pararon diferentes prestadores, por ejemplo por la clínica,  
o
los mismos prestadores por morosidad o falta de pago;  
algunos trasplantes se pagaron a más de un año de realizados  
y muchos de ellos no se pagaron, que también eso es un  
esfuerzo importanteque a veces tuvimos que absorber los  
propios organizadores del equipo.  
Dentro de la regionalización, creemos que posiblemente  
juntándonos con centros de alta envergadura como son  
ustedes y como hay aquí en Buenos Aires, en Capital y en  
el Gran Buenos Aires, podríamos cooperar mutuamente  
varios centros, o directamente descentralizar o evitar que  
haya centros en otro lugar y que recaigan todos en un centro  
común. Nosotros creemos que esos pacientes no hubiesen  
venido a estos centros, por eso es la facilidad de acercarle los  
programas a la gente; muchos de los que tienen posibilidades  
de venir directamente se derivan o son derivados a la Capital  
o al Gran Buenos Aires y eso también hace que no se puedan  
regionalizar esos pacientes. Tal vez, políticamente, se podría  
hacer una especie de triage, porque nuestro equipo podría  
evaluar a esos pacientes y, si no estamos capacitados para  
resolverlos, sí podemos derivarlos directamente a centros,  
como ha pasado con ustedes y con el Hospital Italiano, a  
centros de mayor experiencia, porque también entendemos  
nuestras limitaciones. Pero no todos pasan por nosotros,  
algunos nos saltean ese proceso.  
Yo creo que la regionalización sería muy buena si  
mantenemos, digamos, si ponemos, tres grupos de trasplante  
en Mar del Plata o con 5 vamos a estar en la misma. No  
porque seamos nosotros o alguien más, sino creo que habría  
que regionalizarlo, incluso trabajar mancomunadamente  
con grupos que quieran trabajar en la misma zona donde  
trabajamos nosotros. El de Bahía Blanca se desactivó, no llegó  
a tener acción y, bueno, seguimos básicamente siendo, por  
ahora, el único centro sur, centro sur de la región del país. Creo  
que se está activando uno en Río Negro o Neuquén en este  
momento, si no no me equivoco, así que, bueno, coincidimos  
en todas esas visiones. Creo que si no aumentamos el doble  
la donación de órganos y los donantes, 26 centros nos vamos  
fagocitar entre nosotros o bien ustedes, los más voluminosos  
y de mayor experiencia, van a fagocitar a los más pequeños.  
Francisco J. Mattera: Bueno, hemos trabajado juntos, te has  
formado con nosotros, así que nos conocemos bien. Yo los  
felicito por traer un trabajo acá y por mostrarlo, es un tema  
muy importante. El trabajo presenta una serie muy chiquita  
en años; ustedes lo muestran en un montón de números  
y una serie de cosas. Voy a hacer un par de comentarios,  
basado en algunas cosas que ustedes comentaron, y algunas  
cosas del trabajo que me parecen que tienen que remarcar.  
Las preguntas van a estar dirigidas a la parte del trabajo y  
para que, a medida que te las voy diciendo, vayas viendo  
cómo contestarlas.  
Ustedes trasplantaron a una población de pacientes muy  
seleccionados; precisamente, el hecho de estar seleccionados  
es que, por ejemplo, el 50% son hepatocarcinomas y, un poco  
paralaaudiencia,lospacientesquetienenunhepatocarcinoma  
tiene un MELD prestado: si bien el MELD marca la gravedad  
de la enfermedad o la enfermedad hepática terminal, los  
pacientes con hepatocarcinomas tienen prestado ese MELD,  
porque se les da esa prioridad. Lo cual implica que hay  
muchos centros que están muy interesados en trasplantar a  
esos pacientes porque se trasplantan rápidamente y tienen  
una cirugía y un posoperatorio bastante más acomodados  
que trasplantar a un paciente con 28 y 29 MELD real. Esa  
población es casi el 50% de los pacientes. Nosotros, en un  
Con respecto a lo que comentaron de la distribución y la  
regionalización, creo que es verdad, es decir, el país tendría  
que tener centros, tiene centros en diferentes lugares,  
hay en el norte; ustedes son un centro que está en el sur,  
pero tendría que cambiarse la distribución de los donantes.  
Por supuesto, los centros de Buenos Aires van ‒o vamos,  
depende del centro que sea el que tenga que operar‒ a  
estar muy enojados. Pero probablemente tendría que  
priorizarse la distribución y eso se incentivaría si uno tuviera  
los órganos ya que, por supuesto, para un procurador es  
mucho más motivante si el órgano que va a procurar queda  
en el hospital o en la región que si viene alguien de Buenos  
DL Fernández y col. Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226  
215  
Aires a llevárselo, con toda la implicancia que tiene. Dicho  
sea de paso, y además como este tema se tocó otras veces,  
más del 60% de los donantes en la Argentina se procuran de  
organismos estatales y, salvo 7 u 8 organismos públicos de  
los que están figurando ahí entre los 26 que nombraste, el  
resto son todos privados. Y con respecto a esto, el INCUCAI es  
auditor de lo que pasa en los centros de trasplante; el auditor  
tiene la facultad de saber de manera exacta qué pasa en los  
centros y tiene la capacidad de mantenerlos abiertos, no de  
acuerdo con los resultados; pero esa función no la ha llevado  
nunca a la práctica. Probablemente, el INCUCAI, entre sus  
funciones, tendría que regular para que nosotros tengamos  
una cantidad de centros de trasplantes que es monumental  
con respecto a otros. Bueno creo que no se me escapa ningún  
comentario, espero tus respuestas.  
hicimos con logística aérea y movilización de un equipo; en esa  
situación, para arriesgarnos a buscar un órgano muchas veces  
a más de 1000 km lo hacíamos con una cierta seguridad. Por  
supuesto si tuviésemos la posibilidad de ir a ver 10 donantes  
en un mes cercanos a Mar del Plata, a 100 km o 150 km,  
iríamos con gusto, pero bueno no nos ha tocado esa suerte.  
En una sola oportunidad pudimos trasplantar a un paciente  
que se nos asignó que era de Mar del Plata; fue la única vez..  
Bueno, con la regionalización, digamos, estamos un poco  
de acuerdo: o entre todos adoptamos una política de  
ayudarnos a ver cómo vamos a seguir o también podemos  
adoptar conductas en forma egoísta y egocéntrica y decir  
que funcionen los que deban funcionar y los demás se  
extingan; también es una posibilidad, pero yo creo que, si no  
se aumenta fuertemente el número de donantes (porque  
para que 26 centros hagan más de 20 trasplantes por año  
tendríamos que duplicar la donación de órganos que existe  
hoy en la Argentina), para que todos puedan tener ese mismo  
resultado o en volumen, deberíamos hacer un gran esfuerzo  
todas las instituciones.  
Con respecto a lo público y lo privado, bueno sí hay una gran  
diferencia; no conozco cómo es la actividad de ustedes en  
la parte pública, pero nosotros cuidamos mucho todos los  
detalles. Estamos pensando si el paciente se va a quedar más  
de 12 días, si se va a quedar 1 mes; si se va a errar; todo  
esto también influye a la hora de tomar riesgo, lo sabemos  
de haber compartido distintas fases de trasplante. Recuerdo  
allá por el año 2010 éramos mucho más selectivos de lo que  
somos ahora, no se nos hubiese ocurrido tomar un órgano  
con 60% de esteatosis y hoy lo hacemos, o con más de 150  
de sodio, y hoy lo hacemos también, o con más de 12 horas  
de isquemia y hoy lo hacemos; recuerdo haber descartado  
donantes por llevar tatuajes por ejemplo de gente joven o  
también por fumar marihuana. Son todas cosas que fuimos  
sacando porque justamente se duplicaron los centros y  
seguimos teniendo hoy la misma cantidad de donantes  
hoy, en 2017. Ojalá esto mejore, en 2012 había mejorado  
la misma cantidad de donantes efectivos que teníamos en  
el año 2010. Nosotros hicimos un gran esfuerzo, como dice  
Lucas, congran perseverancia porque la verdad es que, si  
tenemos que hacer el análisis, nos lleva, nos ocupa, más del  
90% del tiempo hacer 5 trasplantes al año que toda la otra  
actividad quirúrgica que hacemos a diario en Mar del Plata.  
Pero estamos convencidos de que queremos perseverar y  
persistir porque, si esto se tuerce…, posiblemente no sé si  
con la nueva ley o no, queremos estar activos para seguir  
trasplantando y por supuesto llegar a un volumen adecuado  
de por lo menos entre 12 y 20 trasplantes por año.  
Felicitaciones por traer el trabajo.  
Diego L. Fernández: Muchas gracias, doctor Juan Mattera, por  
los comentarios y, bueno, fueron un montón de comentarios  
y varias preguntas, así que voy a tratar de acordarme.  
Coincidimos con muchos de los comentarios. Recuerdo  
el tema del retrasplante o haberlo puesto en lista por falla  
hepática. Uno de los pacientes, el que falleció a las 72 horas,  
fue mal elegido; era un órgano bueno, pero el paciente se  
había descompensado y venía dializándose con una ligera  
mejoría, sin embargo,lo trasplantamos con un MELD superior  
a 30 y entró en descompensación completa y posiblemente  
no iba a tolerar un retrasplante, por eso no lo pusimos.  
El segundo de la falla primaria fue algo similar que  
prácticamente no dio tiempo y quedó muy descompensado  
ya a las 24 horas. Ese no tuvo directamente una curva  
de futura recuperación del órgano con los resultados de  
laboratorio y de respuesta, así que, en ninguno de los dos  
casos, evaluamos la posibilidad de retrasplante, si bien  
tampoco tuvimos retrasplante en ninguno de los otros casos.  
El otro tuvo un paro cardíaco posterior, hizo una arritmia que  
no pudo revertirse en el descampleo; fue el único caso que  
fue el más triste pues no salió de quirófano.  
Respecto de los financiadores, si bien el comentario es  
adecuado y parece cierto‒ estamos hablando de un como el  
centro nuestro es un medio privado ; si bien los financiadores  
a veces habilitan la posibilidad del trasplante, después no es  
lo mismo la realidad de cómo se hacen los pagos, los débitos  
y la recuperación de esa ejecución económica que, a veces,  
excede lo previsto. Ya en el año 2015 se dio un caso de  
$
1 000 000 y pico y mucho de eso no lo pudimos recuperar,  
por lo cual después las instituciones se ponen muy sensibles  
ante esta situación, y no es lo mismo para instituciones que  
hacen más de 50 trasplantes por año errar en 1 o 2 de pérdida  
financiera que para nosotros, justamente, que tenemos  
menos de 5.  
Emilio G. Quiñonez: Gracias, señor Presidente. En primer  
lugar, quiero felicitarlos por el trabajo y agradecer el envío  
del material manuscrito para el análisis previo. Tuve la  
oportunidad, en estos últimos 15 años de posformación, de  
participar en distintos centros de trasplante en desarrollo,  
públicos y privados, y probablemente el que estemos hoy  
colaborando junto con el doctor Matera en el noroeste  
argentino sea por distintas razones el de mayor desafío, por  
logística y por algo que usted comentaba recientemente.  
Cuando hace poco presentamos en la Academia Argentina  
de Cirugía nuestra experiencia, vimos que, en los últimos 6  
años, solamente 6 centros habían tenido de promedio más de  
20 trasplantes y que había un porcentaje ‒que era el doble‒  
que tenía menos de 20 trasplantes en total durante esos  
5 años, es decir, que el 40% de los centros hoy habilitados  
en la Argentina no llegan a hacer 4 trasplantes por año. Por  
supuesto, esto es una política de Estado, porque esta actividad  
la regula el INCUCAI. Entonces, mi primera pregunta es: ¿Cuál  
es la opinión de ustedes respecto del volumen y si justifica o  
no justifica tener un centro con 5 trasplantes? Yo creo que el  
inicio de cualquier programa implica tener un número bajo y  
lo que usted plantea es aumentarlo progresivamente. Pero  
la realidad es que, probablemente con centros públicos de  
mucho tiempo de evolución como el nuestro de alto volumen,  
esto va a ser complicado.  
Nuestra intención, por supuesto, no fue hacer un programa  
de trasplante para hacer 5 trasplantes al año, sin dudas,  
pero pensábamos empezar posiblemente con uno por mes  
o 12 e ir incrementando, pero bueno realmente no fue la  
realidad y, a pesar de que todos los años nos ponemos  
como objetivo redoblar la apuesta y elevar el número,  
evidentemente no lo podemos lograr. Básicamente también  
la elección y selección de los pacientes tiene que ver con  
que, de alguna forma, cuando lanzamos el operativo, no  
tenemos marcha atrás, o sea, tiene que funcionar todo y por  
eso también seleccionamos los donantes. Podríamos asumir  
un riesgo cuando tomamos dos pacientes de riesgo, uno con  
una esteatosis entre 30 y 60%, que por suerte estuvo bien  
pero llevó un poco más de morbilidad y tiempo de estadía  
hospitalaria, y después tomamos uno que no nos anduvo  
bien: era un órgano joven con más de 12 horas de isquemia  
que fue una redistribución con anatreamia de más de 165.  
Bueno, ahí pagamos el exceso de confianza cuando todo  
venía bien de los anteriores y ese fue uno de los que hizo  
una falla primaria del órgano, pero, bueno, no lo podemos  
evaluar estadísticamente significativo y, si realmente fue esa  
la situación con la calidad de los donantes, todos los demás  
fueron casi óptimos, excepto en algunos pequeños detalles.  
Fueron casi óptimos porque, como todos dijimos, 31 los  
Por otro lado, algo que usted no mencionó, pero quiero  
2
16  
DL Fernández y col. Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226  
saber su opinión. Mar del Plata tiene dos programas  
habilitados, por supuesto no es posible desde su decisión  
y lo entiendo, también entiendo a muchos colegas que han  
hecho mucho esfuerzo igual que ustedes por desarrollarlo;  
en consecuencia, quiero saber su opinión acerca de tener  
dos programas activos de trasplante en una ciudad, que creo  
hoy tiene 500 000 habitantes, y su área de influencia debe  
duplicarse a 1 200 000 aproximadamente. Quiero saber su  
opinión con respecto a esto.  
En cuanto al tema del Estado, el primer financiador de  
trasplantes en la Argentina es PAMI, que es del Estado, y que  
tiene gran cantidad de dinero que invierte por año: casi 500  
trasplantes en total realiza por año y, a través de algo que se  
llama RED SUR, las obras sociales mutualizadas o mal llamadas  
mutualizadas recuperan gran cantidad del porcentaje del  
costo del módulo a través de esta red y recuperan el 100%  
de la inmunosupresión a través del APE o a través de la RED  
SUR, que implica un costo muy importante para el trasplante.  
El Estado invierte mucho, tanto en la parte de procuración  
como en la parte del trasplante mismo. Repito: el primer  
centro, el primer financiador del trasplante en la Argentina,  
es PAMI; no es ninguna obra social, empresa prepaga ni  
nada, es PAMI.  
Por último, creo que la regionalización va a ser complicada  
en la provincia de Buenos Aires; sin embargo, yo aspiro  
también, y creo compartir la opinión con alguno de los  
trasplantólogos, a que la regionalización ayude en esto. Pero  
la regionalización, como ocurre en el caso del trasplante de  
riñón, se realiza por regiones, y la provincia de Buenos Aires  
es una región muy vasta, con lo cual esto va a ser bastante  
complicado de aplicar; creo que quizá no la distribución sino  
la ablación regional puede contribuir en un punto central a  
mejorar esto, es decir, que haya cirujanos en Mar del Plata,  
en Buenos Aires, que puedan ver hígados marginales o  
subóptimos y que permitan entonces evitar el costo tanto  
para el Estado como para el privado del traslado innecesario  
frente a un hígado marginal.  
Por último, creo que ya le hicieron la pregunta, pero le pido  
disculpas con respecto al hepatocarcinoma: usted tiene casi  
un50%depacientestrasplantadosporhepatocarcinoma.Para  
nosotros, en El Cruce, este porcentaje está cerca, un poco por  
encima del 20-22%, y quiero saber si esto fue una selección,  
si esto fue en la pesquisa muy puntual de todos los pacientes,  
porque evidentemente hoy un paciente con un HCC con 22  
de MELD en grupo AB hoy en 0 está más cerca de un número  
sé cómo funcionan en la gerencia comercial de las grandes  
instituciones donde por tal vez tienen más cintura.  
Para ir al ejemplo de PAMI, nosotros no pudimos trasplantar  
más dos pacientes de PAMI; con el primero vino todo bien;  
el segundo no lo pagaron durante 3 años y PAMI, ante un  
reclamo nuestro, nos cortó los trasplantes hasta el mes  
pasado; digo esto para entender un poco la dinámica que no  
pudimos tener y preferían derivarlos a la ciudad deBuenos  
Aires antes que mantener a los pacientes en Mar del Plata.  
Pero la realidad es más importante: estos pacientes no  
van a los centros de trasplante, eso es lo que observamos  
nosotros. De estos pacientes posiblemente un porcentaje  
muy bajo hubiese llegado al centro de trasplante, tanto al  
de ustedes como al de la ciudad de Buenos Aires, un centro  
privado, porque ya les cuesta manejarse en el ámbito, por  
ejemplo, de Mar del Plata o ciudades vecinas, con nosotros,  
y son pacientes especiales que abandonan los tratamientos,  
difíciles de seguir. Todavía no hicimos un seguimiento muy  
específico y muy cercano a ellos. Eso acercó un poco a los  
pacientes al centro, nos dio esa posibilidad de estar un poco  
más cerca de ellos. Sin dudas, la aparición del centro de  
ustedes creo que ha tenido un impacto importante, porque  
es un centro de alto volumen y tomaron muchos donantes  
y hacen muchos trasplantes por año; eso creo que ha  
tenido importancia; también es una forma, para nosotros,  
de tranquilidad, porque ante ciertas circunstancias también  
les podemos asignar y derivar a ustedes esos pacientes que  
no podemos ingresar en lista por determinadas coberturas.  
Hay coberturas que se niegan completamente al ingreso de  
lista que ustedes deben conocer, y muchas están dirigidas a  
centros especiales por equis motivo que no sabemos cuáles  
son o algunos sí porque tienen sus propios prestadores, pero  
la dinámica diaria es compleja y difícil y, sin duda, ustedes  
nos conocen y seríamos muy felices de poder hacer muchos  
más trasplantes, pero no lo hemos podido lograr hasta ahora.  
Si pienso que se tendrían que extinguir, si esa fue la pregunta,  
es un sentimiento muy personal y pienso que no, porque nos  
ha costado tanto esfuerzo, ha tenido una repercusión muy  
importante la complejidad que podemos desarrollar, y a la  
clínica y a la institución les dio un soporte extra y las mejoró  
en todo sentido, como han mejorado todos los programas  
de alta complejidad a las instituciones. Así que creo que es  
algo bueno y que no deberíamos perder de vista. También les  
dimos la posibilidad a muchos pacientes que, posiblemente,  
vamos a poner un 50 o 40%, hubiesen acudido a otras  
instituciones, pero el 60% hubiesen perdido la posibilidad de  
trasplante porque ni se lo proponían, para que se den una  
idea como alternativa terapéutica.  
2
7; esto implica un paciente en mejor estado general y que  
los resultados implican directamente En El Cruce nos ocurrió  
tener pacientes con hepatocarcinoma con MELD asignado  
por vía de excepción, pero en realidad su estado general era  
mucho peor, y que se terminaron trasplantando no por su  
HCC sino por su MELD natural y eso influyó negativamente  
en los resultados, porque no se trasplantaban por su HCC  
sino por su MELD natural. Muchas gracias.  
Y respecto de los dos programas en Mar del Plata, creo que  
con lo que acabamos de exponer , a nivel institucional por  
ejemplo, si bien hicimos varias observaciones técnicas acerca  
de las habilitaciones inclusive, queda demostrado que no  
es necesario tener dos centros en Mar del Plata; no porque  
seamos nosotros o ellos, sino porque podríamos trabajar  
tranquilamente todos juntos en un programa único, incluso  
podría ser “biinstitucional”, si le queremos poner un nombre,  
pero trabajar conjuntamente para Mar del Plata, no en contra  
de cada programa, que me parece que por ahí va la pregunta.  
Estamos abiertos y les hemos propuesto al INCUCAI y a los  
organismos controladores que nos acerquen esas partes para  
poder hacerlo, pero no tuvimos resultados positivos, aunque  
creo que hoy no serían necesarios. No sé si es necesario el  
nuestro con estos resultados o con esta evolución, pero me  
parece que tener dos sería todavía más perjudicial para todos.  
Y en cuanto a la regionalización, si bien dije la palabra o la  
mencionamos y demás, no me imagino una regionalización  
solo de Buenos Aires; tal vez haya que regionalizar partes de  
Buenos Aires: centro sur, conurbano, y la parte pampeana  
de Buenos Aires podría subdividirse en 3 partes, también si  
hablamosdeBuenosAiresydespuésotraszonasdelpaís.Pero,  
bueno, hay varios centros en diferentes ciudades que también  
se superponen hoy en día y siguen trabajando todos juntos.  
Así que les agradezco los comentarios y espero haber  
contestado todas las observaciones y las preguntas.  
Diego L. Fernández: Muchas gracias, doctor Emilio Quiñonez.  
Hemos escuchado atentamente la presentación que hicieron  
el 2/05, creo acá en la Academia Argentina de Cirugía, y  
bueno muchas de las cosas, si bien no estaba presente  
recién, fueron incluidas en ella justamente: la cantidad de  
centros que hacen más de 20 trasplantes que eran 26% y  
para nosotros también es una preocupación. Desde el inicio  
hay una selección importante porque habíamos comenzado  
el programa con la idea de no hacer trasplantes los primeros  
dos años con un MELD mayor de 24, por lo cual hubo  
un sesgo de selección, y los pacientes con 22 de MELD de  
hepatocarcinoma estaban incluidos en ese grupo. Después  
extendimos ya a todos los otros pacientes y al principio  
derivábamos las emergencias, derivábamos los retrasplantes,  
las cosas complicadas, si bien no hicimos ningún retrasplante  
y eso un poco sesgó la muestra que nosotros hoy tenemos.  
No hubo una selección específica de hepatocarcinomas,  
se fue dando así, fue una selección natural, no propia. Y  
respecto de los financiadores, si bien en PAMI las cosas del  
Estado están claras, en la práctica del terreno no, por lo  
menos para instituciones pequeñas como las nuestras. No  
DL Fernández y col. Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226  
217  
Alfredo P. Fernández Marty: Antes que nada, voy a unirme a  
las felicitaciones por el esfuerzo de empezar algo desde cero:  
realmente habla muy bien del grupo. Pero me limito a una  
pregunta y después alguna reflexión.  
a falta de seguimiento y desatención de la terapia intensiva  
en absoluto.  
Los puntos porcentuales de mortalidad en realidad son un  
grupo ahora de 17 programas de trasplante de los mejores  
del mundo entre los que están el pool ruso, el de Estados  
Unidos y el europeo que llevan más de 30 años haciendo  
trasplantes, que fueron pioneros en trasplantes en el mundo,  
así que me imagino que esos resultados los evalúan en estos  
últimos 6 años y hacen 50 trasplantes por año, así que tienen  
una gimnasia muy entrenada, de la cual hemos participado  
en varios centros todos nosotros, o sea que, por supuesto,  
como dijimos, la gimnasia del trasplante también lleva a la  
mejoría y a detectar cosas para que no ocurran y a mejorar  
la mobimortalidad posoperatoria porque hacer esto 4 veces  
al año significa reactivar la máquina cada vez que se hace un  
trasplante, por eso también lo necesitamos y además es una  
temática importante para nosotros. Yo creo que ellos tienen  
unos resultados de excelencia total, aunque no sé si todos  
los grupos porque ‒haciendo referencia a lo que manifestó  
el doctor Quiñonez en su presentación en mayo‒ no muchos  
grupos de los 26 programas que hacen trasplantes mostraron  
sus resultados y tampoco a través del INCUCAI otros lo  
pueden ver. Entonces, quisimos mostrarlo porque, digamos,  
de alguna forma también es autoobservarnos para ver cómo  
podemos mejorar o cómo nos podemos ayudar o, bueno,  
si el futuro de esto tiene que ser de otra forma; también  
estaremos abiertos a eso.  
Vi que en la fotografía había niños, o sea, hacen trasplantes  
pediátricos; por lo menos vi unos niños en la foto.  
Diego L. Fernández: No, son dos niños que se trasplantaron,  
que fueron remitidos a otros centros, pero estaban en la foto  
de casualidad. Pediátrico no hacemos.  
Alfredo P. Fernández Marty: Y lo segundo, en tu introducción  
hiciste referencia a la formación previa que necesitaron  
los cirujanos, pero claramente esto es multidisciplinario.  
Entonces, mi pregunta se relaciona con uno de los objetivos  
finales de ustedes, si mal no entendí, es mejorar la mortalidad,  
por lo menos en 10 puntos porcentuales.  
Lo que había anotado es si ustedes piensan que eso es  
mejorable por las indicaciones, cosa que más o menos ya  
se insinuó, o por la calidad de los donantes que también se  
insinuó, y ahí entraría otra cosa en juego, de la que no se habló:  
si el seguimiento se realiza a través de otras especialidades  
porque claramente todos ustedes los cirujanos están muy  
bien formados, pero en una clínica particular, relativamente  
chica, uno necesita el apoyo de otras especialidades, y he visto  
que entre las causas de mortalidad tendría mucho que ver el  
seguimiento alejado de esas otras especialidades. ¿Piensan  
ustedes que una reflexión sobre este tema es pertinente?  
Diego L. Fernández: Todo el grupo se formó, o los que no  
estaban formadospero tenían el puntaje para acreditar para  
la habilitación se fueron a formar al Hospital Italiano, hicieron  
sus rotaciones y acreditaron ese puntaje que nos solicitaba  
el INCUCAI para las diferentes especialidades, especialmente  
anestesia, terapia intensiva, enfermería y hepatología.  
Respecto del cuidado interdisciplinario, es muy adecuado y el  
grupo trabaja muy coordinadamente. El único accidente que  
tuvimos, después de 8 días, fue el de un trasplante en una  
vía central que se colocó, a pesar del seguimiento estricto  
que hacemos, porque lo habíamos visto algunos del equipo  
o pasó inadvertido cuando el paciente se descompensó, se  
descompensó severamente y lo llevó a 3 días de una falla  
multiorgánica, que fue el único accidente, pero no se debió  
No tengo más que palabras de puro agradecimiento, para mí  
y para nuestro equipo , y un agradecimiento muy especial al  
doctor Ricardo Bracco y a Federico García, que han participado  
del trabajo. Fundamentalmente al doctor Bracco, porque ha  
sido receptor de este proyecto y porque el entusiasmo que ha  
agregado y con el que ha cooperado en todos estos años no  
nos ha permitido a los más jóvenes decaer en la perseverancia  
. Nuestro reconocimiento asimismo a todo el hospital y a  
todos los que nos han formado, al Hospital Italiano y a todos  
los colegas que también han colaborado y nos han ayudado  
tantoenlaformacióncomoenelseguimientodeestatemática  
de trasplante.También es un orgullo poder mostrar algunos  
resultados propios y no ajenos, así que muchas gracias.  
ENGLISH VERSION  
Introducꢀon  
coverage to paꢀents from surrounding locaꢀons and  
from the south of that province, was taken into consi-  
Like in the rest of the world, liver transplanta- deraꢀon.  
on in Argenꢀna has become the standard treatment  
Self-convened surgeons trained in liver trans-  
1
,2  
for acute and chronic liver diseases with irreversible li- plantaꢀon and hepatobiliary surgery evaluated and  
ver failure. Three decades aꢂer the first liver transplant chose the care center that would house the project and  
3
program was implemented in Argenꢀna , new trans- provide appropriate and sustained insꢀtuꢀonal support.  
plant programs were launched as a result of the expe-  
Building alteraꢀons were implemented and te-  
rience acquired, the formaꢀon of new qualified human chnical equipment and specific devices were incorpora-  
resources and the need to bring this complex therapy ted. (Table 1).  
to regions and ciꢀes in the provinces of Argenꢀna.  
A team of professionals was created, cove-  
The process and iniꢀal results of the Liver ring the core specialꢀes of hepatology, intensive care,  
Transplant Program in Mar del Plata aꢂer 8 years of ex- anesthesiology, infecꢀous diseases, hemotherapy, he-  
perience will be described in this presentaꢀon.  
matology, registered nurses and nurse scrubs. These  
professionals were trained for two years in a naꢀonal  
high-volume and renowned liver transplant center  
(Hospital Italiano de Buenos Aires).  
Material and methods  
The naꢀonal and provincial regulatory agen-  
In 2008, the lack of a liver transplant center cies granted the accreditaꢀon of the insꢀtuꢀon and  
in the southeast of the province of Buenos Aires, geo- professional team, and the program was launched in  
graphic enclave of Mar del Plata, which could provide 2010 with the admission of paꢀents on waiꢀng lists.  
2
18  
DL Fernández y col. Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226  
TABLE 1  
Adjustments made before launching the program  
1
.0  
Building alteraꢀons  
Technical equipment  
Specific devices  
Operaꢀng  
Adequation of the recovery room and  
Incorporation of anesthesia machines  
Body warmer  
Abdominal retractor  
Specific vascular clamps  
Specific needle holders  
Vascular scissors  
rooms  
main operation room  
Fluid warmer  
Image intensifier of the latest generation  
technology  
Portable ventilators  
Intensive  
care unit  
Creation of a specific isolation area  
Commissioning of elevators/freight ele-  
vators  
Multi-parameter patient monitors  
Invasive monitoring equipment  
Ventilators of the latest generation tech-  
nology  
General  
ward  
Adequation of isolation room  
Improvement in staff circulation systems  
Hand-washing area  
Wall suction  
Amenities and comfort for the patient  
and relatives  
Central air conditioning system  
Between November 2010 and May 2018, 32  
The hepatology unit assessed the eligibility for  
transplantaꢀons were performed with complete cada- transplantaꢀon according to the following criteria:  
veric donor.  
Etiology  
Eighteen paꢀents came from places between ▪ Presence of portal hypertension  
4
0 and 500 kilometers from Mar del Plata (MDQ), all ▪ Patency of the spleno-portal axis  
Presence of hepatocellular carcinoma.  
within the province of Buenos Aires; only 14 lived in the  
city. (Table 2 and Figure 1).  
Several tests were performed:  
Viral serology  
Autoimmunity  
Ferric metabolism, copper, ceruloplasmin, alpha 1-an-  
titrypsin  
Alpha-fetoprotein  
The State provided subsidies to four paꢀents  
and 28 paꢀents were covered by prepaid health insu-  
rances and workers’ health insurance (Figure 2).  
The populaꢀon was made up of five women  
and 27 men (Figure 3) corresponding to:  
Group 0: 15  
Imaging tests (magnetic resonance imaging, compu-  
ted tomography scan, bone scan).  
The anesthesiologist unit for liver transplanta-  
on was made up of a staff physician, a 4th-year resi-  
Group A: 13  
Group B: 4  
Mean age was 53 years (range: 18-67).  
The average waiꢀng ꢀme for liver transplant  
was 248 days, with a median ꢀme of 240 days.  
The average MELD score for organ assignment  
was 25 points.  
The indicaꢀons for liver transplantaꢀon are  
shown in Table 3 and Figure 4.  
Sixteen paꢀents presented liver nodules su-  
ggesꢀve of hepatocellular carcinoma according to the  
Milan criteria (Figure 5).  
The piggyback method was used in 18 cases  
and the two-caval anastomosis technique was used in  
dent and an anesthesia technician.  
When the paꢀent was admiꢃed to the ope-  
raꢀng room, a peripheral intravenous line was placed  
using a large-bore catheter and sedaꢀon with midazo-  
lam was iniꢀated, depending on the neurological status.  
Conꢀnuous monitoring included:  
Pulse oxymetry  
Radial intra-arterial blood pressure  
Electrocardiogram  
Capnography  
Esophageal temperature  
1
4 cases (Figure 6).  
The intensive care unit (ICU) and the hepato-  
logy unit carried out the preoperaꢀve assessment of  
the different systems: cardiologic (electrocardiogram,  
Urine output  
Cardiac output and mixed venous oxygen saturation  
with a pulmonary artery catheter inserted through  
the internal jugular vein under ultrasound guidance  
Doppler-echocardiography, dobutamine stress echocar-  Warming blanket (upper and lower blankets)  
diography), pulmonary (spirometry, arterial blood gas  Pneumatic compression  
test), renal (BUN, creaꢀnine levels, protein clearance), ▪ BIS (bispectral index)  
nutriꢀonal and psychological status and presence of in-  Prevention of pressure injuries  
fecꢀons (PPD, HIV, Chagas’ disease), in order to minimi-  
Propofol, remifentanil, vecuronium and fen-  
ze the stress of surgery and the inflammatory response. tanyl were used for inducꢀon.  
DL Fernández y col. Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226  
219  
FIGURE 1  
TABLE 2  
Geographic distribuꢀon  
Locaꢀon  
N
MDQ  
14  
Mar del plata  
Villa Gesell  
Madariaga  
Mar Chiquita  
Olavarría  
Mar de Ajó  
Tandil  
Lobería  
Villa Gesell  
Madariaga  
Mar Chiquita  
Olavarría  
Mar de Ajó  
Tandil  
2
1
2
1
2
2
1
1
2
1
2
1
3
%
%
6
%
3
%
6
%
%
3
4
4%  
3
6
%
Lobería  
Benito Juárez  
Necochea  
6
%
3%  
Benito Juárez  
Necochea  
9
de julio  
6
%
3
%6%  
Ayacucho  
Cnel. Vidal  
9
de julio  
Ayacucho  
Cnel. Vidal  
Geogropahic distribuꢀon  
FIGURE 2  
FIGURE 4  
3
%3%  
9
%
13%  
9%  
Alcoholic cirrhosis  
HCV  
6
%
Alcoholic  
cirrhosis  
41%  
HBV  
HCV / HIV  
Fulminant  
Cryptogenic  
Cholestatic  
NASH  
3%  
%
CUCAIBA  
3
WORKERS'  
HEALTH  
INSURANCE  
HCV  
1%  
3
7
8%  
PREPAID  
HEALTH  
INSURANCE  
Distribuꢀon by medical coverage  
Eꢀologies  
FIGURE 3  
FIGURE 5  
TABLA 3  
Eꢀologíies  
Eꢀology  
N
Female  
6%  
Alcoholic cirrhosis 13  
1
HCV  
10  
1
HBV  
No HCC  
0%  
HCC  
50%  
5
HCV / HIV  
Fulminant  
Cryptogenic  
Cholestaꢀc  
NASH  
1
Male  
4%  
2
8
3
1
1
Distribuꢀon by sex  
Incidence of hepatocellular carcinoma  
2
20  
DL Fernández y col. Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226  
FIGURE 6  
Four paꢀents (12.5%) died within the first  
month aꢂer surgery.  
One patient died during the reperfusion stage due to  
irreversible cardiogenic shock.  
Another death occurred 48 h after the procedure due  
to severe coagulopathy, irreversible acidosis and he-  
modynamic instability (possible due to primary graft  
dysfunction).  
23  
18  
14  
9
5
0
The third patient died 72 h after the procedure due to  
primary graft dysfunction.  
The fourth patient died eight days after due to he-  
mopneumothorax secondary to the insertion of a  
central venous access.  
TWO-CAVAL  
ANATOMOSIS  
PIGGYBACK  
Other three patients died between postoperative  
days 30 and 60:  
On day 30, due to acute cholangitis, hemobilia and  
severe sepsis.  
On day 40, due to immunologic phenomena (high sus-  
picion of graft-versus-host disease), sepsis and hemo-  
dynamic instability.  
Technique  
On day 50, due to massive stroke associated to acute  
kidney failure and generalized hypoperfusion.  
Median follow-up of survivors was 45.5 months  
Prophylacꢀc anꢀbioꢀcs were administered du-  
ring inducꢀon.  
Dopamine and norepinephrine were used  
(
range: 3-82 months), with an actuarial survival rate of  
5% at five years. (Figure 7)  
Six (18%) paꢀents underwent reoperaꢀon in  
the immediate postoperaꢀve period due to:  
according to the hemodynamic requirements. Sevo-  
flurane, remifentanil and vecuronium were used for  
maintenance of anesthesia. Methylprednisolone and  
tranexamic acid were administered during the anhepa-  
7
Blood drainage secondary to coagulopathy (5)  
Liver hematoma (1)  
c phase.  
Serial coagulaꢀon test were performed once  
the paꢀent entered the operaꢀng room unꢀl he/she  
was transferred to the ICU.  
TABLE 4  
The iniꢀal immunosuppression started in the  
anhepaꢀc stage with the administraꢀon of corꢀcos-  
teroids, calcineurin inhibitors and anꢀmetabolites, as  
required. Aꢂer the third month, calcineurin inhibitors  
and anꢀmetabolites were used to maintain immuno-  
suppression.  
The evaluaꢀon of the graꢂ quality, a key aspect  
in the immediate and late postoperaꢀve period, was ca-  
rried out considering the systemic and specific aspects  
of liver funcꢀon (hemodynamic status, lab tests, tran-  
saminases, factor V, coagulaꢀon tests and plasma levels  
of immunosuppressive drugs).  
Postoperaꢀve complicaꢀons  
Early complicaꢀons (< 30 days)  
Late complicaꢀons (> 60 days)  
Vanishing bile duct syndrome due  
Cardiogenic shock  
to alcohol abuse - Rejecꢀon  
Subcapsular hematoma S7S8  
Acute cholangiꢀs - Hemobilia  
Acute cholangiꢀs - Bile duct  
Febrile seizure  
stricture  
Stenosis of hepaꢀcojejunoa-  
Hemopneumothorax  
nastomosis  
Primary graꢂ dysfuncꢀon (2)  
Cavum hemorrhage  
Bile duct stricture (4)  
Progression of oncologic disease  
(3)  
Herpes simplex virus infecꢀon  
Graꢂ-versu-shost-disease  
Myopathy  
Incarcerated inguinal hernia  
Results  
Median operaꢀve ꢀme of the 32 transplant  
procedures was 360 minutes (range: 210-840 minutes).  
Median cold ischemic ꢀme was 540 minutes  
Pneumonia (3)  
Upper gastrointesꢀnal bleeding  
Acute renal failure (3)  
Coagulopathy (2)  
(
range: 365-900 minutes).  
Mean and median cross-clamped ꢀmes were  
4 minutes (range: 45-120 minutes) and 60 minutes,  
respecꢀvely.  
Twenty-eight paꢀents (87.5%) had favorable  
6
Venꢀlatory failure  
Sepsis  
postoperaꢀve recovery and were discharged aꢂer an  
average of 17 days (median: 12 days).  
Elevated transaminases  
DL Fernández y col. Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226  
221  
TABLE 5  
Discussion  
Immediate complicaꢀons of the Clavien-Dindo  
classificaꢀon  
The progression of cirrhoꢀc paꢀents1,2,4 towards  
irreversible liver failure is a characterisꢀc of chronic  
paꢀents. The frequency and intensity of paꢀents’ de-  
compensaꢀons, the diꢄculꢀes of non-specialized phy-  
sicians to provide adequate and sustained support to  
these situaꢀons, and the insuꢄcient response of the  
public health care system were and are consistent ar-  
guments to jusꢀfy the iniꢀaꢀve taken by private health  
care providers to generate a Liver Transplant Program  
for Mar del Plata and its area of influence.  
STROC  
n
-
Grade 1  
Grade 2  
Grade 3a  
Grade 3b  
Grade 4a  
Grade 4b  
Grade V  
-
-
6
-
-
More than half of our transplant recipients  
58%) belong to ciꢀes near Mar del Plata and the waiꢀng  
4
(
list conꢀnues to grow with paꢀents from neighboring  
FIGURE 7  
ciꢀes, as the program facilitates their inclusion, evalua-  
ꢀon, support and transport to undergo transplantaꢀon.  
It is impossible and unfair to ignore the emoꢀonal and  
economic impact for the paꢀent and his/her family to  
move to large ciꢀes for medical interviews, procedures  
and hospitalizaꢀons due to decompensaꢀons or for  
emergency transplant. The development of this pro-  
gram has impacted on the cultural, insꢀtuꢀonal and  
professional levels, generaꢀng hope and illusion in pa-  
ents, their families and community. The need for buil-  
ding alteraꢀons and for promoꢀon and protecꢀon of  
the Program became a State policy that exceeded the  
temporary situaꢀons that could have influenced the  
1
,5  
operaꢀonal decisions . The professionals, parꢀcularly  
the surgeons, took on the moꢀvaꢀon and responsibility  
of ensuring the coordinaꢀon, balance and saꢀsfacꢀon of  
the liver transplant team to ensure an unwavering com-  
mitment resulꢀng in acceptable results. However, and  
highlighꢀng the significance of the economic issue, we  
believe appropriate to quote Eduardo de Sanꢀbañes3  
when he explained the details of the beginning of the li-  
ver transplant program at the Hospital Italiano in 1988:  
Time (months)  
Actuarial survival rate  
The economic aspect of liver transplantaꢀon  
None of the paꢀents presented thrombosis of  
the hepaꢀc artery or portal vein.  
The postoperaꢀve complicaꢀons are described  
in Table 4.  
Immediatepostoperaꢀvecomplicaꢀonswereca-  
tegorizedusingtheClavien-Dindoclassificaꢀon(Table5).  
is of crucial importance, not only for the development  
of the program but also for its maintenance over ꢀme.  
The State should offer its economic support to the pro-  
gram through financing those paꢀents without social  
coverage and controlling the technical suitability of the  
center that performs the procedure”.  
This problem is even worse in private hospitals,  
Seven paꢀents died during long-term follow-  
up, three due to progression of hepatocellular carcino-  
ma (on postoperaꢀve months 18, 20 and 24, respecꢀ-  
vely) chronic graꢂ rejecꢀon due to recurrence in alcohol  
intake (48 months), severe malnutriꢀon (55 months),  
severe neurological disorders (72 months) and severe  
pneumonia (40 months).  
Since the beginning of the program, 157 can-  
didates for liver transplantaꢀon have been evaluated;  
1% (33) were removed from the waiꢀng list  
for various reasons (improvement in their clinical condi-  
on, decision not to undergo a transplant, interrupꢀon  
because the payment of benefits by workers’ health in-  
surance and social security is unpredictable, someꢀmes  
exceeding one year aꢂer the transplant.  
We assume that the fact we have performed  
less than five transplants per year on average over se-  
ven years consꢀtutes a maꢃer of priority concern. The  
well-known decline in donor supply in recent years co-  
rrelates with the higher MELD score required to access  
organ distribuꢀon and stop or reduce death on the wai-  
2
6,7  
ng list . The use of subopꢀmal donors is increasing  
8
since 2014 .  
When analyzing the technical and surgical as-  
pects of the cases treated, we have used either the  
in follow-up), 19.7% (31) died while awaiꢀng the organ.  
At present, 61 paꢀents (39%) remain on the waiꢀng list.  
9
2
22  
DL Fernández y col. Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226  
1
0
piggyback technique (55%) or the two-caval anasto-  
mosis technique (45%), depending on the presence or  
absence of serious diꢄculꢀes in separaꢀng the caudate  
lobe from the vena cava or when complete clamping is  
not possible. These decisions were made by agreement  
between surgeons and anesthesiologists.  
pathy . Nowadays we try to prevent the development  
of these abnormaliꢀes before they occur.  
Once the graꢂ was implanted, the paꢀent was  
transferred to the ICU under sedaꢀon and analgesia  
with midazolam and morphine.  
The immediate recovery in the ICU was based  
on a conꢀnuous interdisciplinary work that started du-  
ring the procedure and conꢀnued while the paꢀent was  
transferred to and arrived at the ICU.  
The following variables were prioriꢀzed since  
the beginning:  
Regarding reoperaꢀons due to the presence  
1
0
of persistent blood drainage (18.75%) during the first  
1
1
hours in the intensive care unit , we examined paꢀents  
with inadequate iniꢀal hemostaꢀc capacity, and ma-  
naged the complicaꢀon by washing and applying local  
hemostaꢀc agents.  
- operaꢀve ꢀme  
- transfusions  
- fluid resuscitaꢀon  
- renal funcꢀon  
- TRALI.  
The analysis of the perioperaꢀve mortality of  
our paꢀents idenꢀfied the following impact variables:  
use of subopꢀmal organs, higher MELD score for organ  
assignment and prolonged cold ischemic ꢀme caused  
by the transfer to Mar del Plata. The first two variables  
can explain the last paꢀents deceased.  
When possible, paꢀents were weaned from  
mechanical venꢀlaꢀon as soon as possible to minimize  
the risks of early pneumonia.  
We tried to iniꢀate early trophic feeding via  
the enteral route in order to improve the catabolic  
status and malnutriꢀon of the paꢀents; this strategy  
contributed to avoid the usual bacterial translocaꢀon  
promoꢀng sepsis. Early mobilizaꢀon was a priority to  
minimize myopathy.  
1
2,13  
Bile duct complicaꢀons occurred in the late  
postoperaꢀve period and 6/28 (21%) cases have been  
recently reported in the Academy in a series of 22 be-  
nign bile duct strictures treated by percutaneously, by  
endoscopy or by both approaches14,15. One of these  
paꢀents was reoperated at another insꢀtuꢀon and un-  
derwent hepaꢀcojejunostomy.  
The unit of anesthesiology has divided the pro-  
cedures into three well-defined stages:  
During follow-up, two paꢀents had poor ad-  
herence to immunosuppressive treatment which led  
A. Preanhepaꢀc stage: this stage is characteri-  
zed by portal hypertension in a high percentage of pa-  
to liver graꢂ loss, emphasizing the need to reinforce  
6,17  
.
the psychological containment of these paꢀents1  
ꢀents, coagulopathy, malnutriꢀon and hemodynamic  
instability due to mobilizaꢀon of the liver (compression  
ofthevenacava,decreasedvenousreturnandbleeding).  
The goal was to ensure adequate blood volu-  
Conclusions  
me with a central venous pressure around 5-7 cm H O,  
The Liver Transplant Program in Mar del Plata  
covers the needs of a populaꢀon of about 1,300,000  
persons.  
2
mean blood pressure > 60 mm Hg, and to correct coa-  
gulaꢀon disorders based on hemoglobin levels > 7 g,  
platelet count > 40,000, prothrombin ꢀme > 50% and  
fibrinogen levels > 100 mg/dL. In this stage, electrolyte  
imbalance (hyperkalemia, hypocalcemia, and hyper-  
glycemia) and acidosis could occur and mannitol was  
administered to achieve a urine output of 1 mL/kg/h.  
B. Anhepaꢀc stage: the venous return was sig-  
Aꢂer seven years, 32 cadaveric transplants  
were performed with a perioperaꢀve mortality rate of  
12.5%.  
Six bile drug strictures occurred in the late  
postoperaꢀve period were treated with a minimally in-  
vasive approach1  
2,14,15,18  
.
nificantly reduced due to cross-camping of the inferior  
vena cava (44% of the cases) and was less reduced with  
the piggyback technique (56% of the cases). We obser-  
ved low renal perfusion due to increased venous pres-  
sure secondary to clamping, acidosis due to the release  
of lacꢀc acid triggered by hypoperfusion, decreased ci-  
trate and lactate metabolism and coagulaꢀon disorders  
Actuarial survival at 55 months of the 32 reci-  
pients is 75%.  
Final comment  
The conꢀnuity of the program and an increa-  
se in the number of paꢀents transplanted are sensiꢀve  
aspects that depend on the preferenꢀal reallocaꢀon of  
(fibrinolysis).  
C. Reperfusion stage: at the beginning of this  
economic and financial resources of the country to the  
health area and on increasing the pool of donors1  
9-21  
.
stage, hemodynamic instability was observed as a re-  
sult of unclamping the inferior vena cava and portal  
vein. Addiꢀonally, hemodynamic instability occurred  
in paꢀents with low body temperature, hyperkalemia,l  
hypocalcemia, systemic vasodilaꢀon, myocardial dys-  
funcꢀon, metabolic acidosis, arrhythmias and coagulo-  
There is an urgent need to work to reach con-  
sensus among transplant centers, regulatory agencies  
and scienꢀfic socieꢀes to improve organ donaꢀon and  
to design policies where all the actors can gain benefit  
with no harm.  
DL Fernández y col. Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226  
223  
Discussion at the Argenꢀne Academy of Surgery  
Lucas Mc Cormack: I would like to congratulate Diego  
Fernandez, Bracco and all the team who has been developing  
this project during these eight years of intense work. Their  
motivation is clear and valuable, beyond the critical average  
volume of 4.5 patients per year. But the motivation has been  
sufficient to achieve an excellent training at the Hospital  
Italiano and to obtain similar results to those of international  
centers, which calls into question the need for high volume  
versus adequate training. Basically, my intention is to  
comment that renewal of accreditation of kidney transplant  
centers is under revision, requiring a minimum of 8 to 10  
transplants for re-accreditation. Instead of focusing on the  
minimum number of transplants per year required for a  
center that is currently operating in Argentina, they should  
be interested in quality, which I consider the most critical  
issue. Quality goes hand in hand with work groups training,  
dedication and motivation, as in the case of this team Mar del  
Plata, which obtains a survival rate of 75% at five years, clearly  
indicating its excellence despite transplant volume. And what  
Dr. Fernandez says about the problem that the number of  
centers in Argentina has grown from 12 to 26, undoubtedly  
goes against the volume of each center. We performed 35  
transplants in one year at the Hospital Alemán, but the truth  
is that it is very difficult nowadays to reach 20 transplants per  
year and this is a problem that is going to affect us all, and I  
think we should focus on the quality of the transplant rather  
than on the number.  
Why do you think that you have not reached the regional  
impact you have estimated? At the beginning, you  
commented that you had the feeling that the program would  
cover a larger region. What happened? Which were the  
limitations? I understand that there was a program in Bahía  
Blanca that was never implemented afterwards, and a second  
program has recently begun in Mar del Plata. Which are the  
problems that have led to the lack of success and impact in  
the region that you have had? Was it because you came to  
Buenos Aires? Which local limitations have you encountered?  
And secondly, considering that most of the centers are located  
in Buenos Aires and Greater Buenos Aires, what is the idea for  
the future? Do you think it should be further decentralized,  
perhaps even further to the south of the country, for instance  
in the Patagonia, or to the northwest? Or should the number  
of centers be less than 26, that is to say, should the numbers  
be reduced and centralized again? What is your vision for the  
future of what could happen in 5-10 years from now?  
Congratulations again.  
Diego L. Fernández: Thank you very much, Dr. McCormack,  
for the comments. And I agree with all you have said. One of  
the great difficulties is that although it seems we are close, we  
are far away, as moving a team 400 km involves considerable  
logistics costs. For example, we have to move to decide if the  
organ available is suitable and this step is perhaps easier in  
the centers that are in the city of Buenos Aires and Greater  
Buenos Aires, where there are 60% of donors and do not  
need to fly to obtain the organ.  
Another difficulty is the number of teams. As we have only  
one transplant team and we cannot perform simultaneous  
transplants, we have to make an accurate selection of donors  
so as not to fail.  
Payment is another issue that depends on reimbursements  
from the health insurance systems. On several occasions, we  
had to stop providing services to certain health insurance  
plans due to delayed payment or lack of payment. Some  
transplants were paid more than a year later and many of  
them were not paid, and the team leaders had tp make  
enormous efforts to assume the costs..  
We believe in working together with other important centers  
as yours and others in Buenos Aires, in the capital city and in  
the Greater Buenos Aires, we could collaborate with several  
centers, or directly decentralize or prevent the creation of  
centers in another place or perform all the transplants in a  
common center. We believe that these patients would not  
have come to these centers, that is why it is easy to bring  
the programs closer to the people; many of those who  
have possibilities to come directly are referred to the city of  
Buenos Aires or Greater Buenos Aires and that also hinders  
regionalization. Perhaps, in terms of politics, a sort of triage  
could be carried out, because our team could evaluate these  
patients and, if we are not capable of dealing with them, we  
could refer them directly to more experienced centers, as  
the Hospital Alemán and the Hospital Italiano, because we  
also understand our limitations. But we do not see all these  
patients; some of them skip this step.  
I think that regionalization would be very good if we keep  
three or five transplant groups in Mar del Plata working  
together in the same area as we do. The program in Bahía  
Blanca never started operating and was canceled; thus,  
we are the single center in the south-central region of the  
country. I think a transplant program is operating in Río Negro  
or Neuquén, so agree with all these visions. I believe if organ  
donation is not doubled, the 26 small centers will swallow up  
each other or will be swallowed up by the larger and more  
experienced centers.  
Francisco J. Mattera: Well, we have worked together; you  
have completed your training with us, so we know each other  
well.  
I congratulate you for bringing and showing your work here  
as it is a very important topic. The work shows a very small  
series over the years, presented in many numbers and  
aspects.  
I will make a couple of comments, based on some things that  
you have commented, and some observations about the  
work that I think you have to emphasize. The questions will  
be focused on the part of the work.  
You performed liver transplants in a selected population  
of patients; precisely, the fact of being selected is that, for  
example, 50% are hepatocellular carcionomas and, for the  
audience, patients with hepatocellular carcionoma have a  
borrowed MELD score. While MELD score indicates that liver  
disease is severe or terminal, patients with hepatocellular  
carcinoma have borrowed that MELD score, because they  
are the priority for liver transplant. This means that there  
are many centers that are very interested in transplanting  
these patients because they are transplanted quickly and  
with better surgical and postoperative outcomes than those  
of patients with an actual MELD score of 28 or 29. This  
population accounts for almost 50% of the patients. In a high-  
volume center, as the Hospital El Cruce, we have only 22%  
of patients with hepatocellular carcinoma, and the rest are  
patients with other liver diseases or liver failure with MELD  
scores high enough to receive liver transplant. This applies to  
the MELD score.  
With regard to the data you presented, another interesting  
piece of information would have been the history of prior  
surgery which is very important for transplantologists if they  
apparently have not had retransplants. In your series, there  
are two distinctive patients but it is different to differentiate  
if both of them had no primary liver failure because of the  
characteristics you showed, and those patients are candidates  
for retransplantation. I would like to know whether you put  
them on the list of retransplants or directly decided not to do  
so, given this may be the policy of a center: retransplanting  
is associated with 50% mortality and the costs are extremely  
high.  
Another result was mentioned quickly in the presentation,  
but was not reported in the publication. The characteristics  
of the donors were not reported and you made a rapid  
comment of the results. There is a difference between having  
optimal donors and marginal donors. I do not know if you  
have this information, but the percentage of marginal donors  
used is not clear.  
One is aware of Argentine transplantology and of the number  
2
24  
DL Fernández y col. Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226  
of rejections of each center. We have also worked in this  
line on the needs of the patient, and we have realized that  
sometimes - and logically - centers with lower volumes  
choose donors to achieve better results. In your experience,  
mortality on the waiting list is similar to the one in the  
country, and is very high compared to European centers  
despite the implementation of the MELD score which firstly  
reduced it but has not changed much now.  
These are the questions. I would like to make some comments  
about the paper. In Argentina, if you have medical coverage,  
it is easier to undergo liver transplant than laparoscopic  
cholecystectomy. Because private patients and those with  
prepaid medical insurance t are out of the system. Patients  
with workers’ social security are directly or indirectly  
covered through special reimbursements, formerly called  
APA but with another name that I do not remember know,  
provided by the State, and those who do not have coverage  
are subsidized by the CUCAIBA in the province of Buenos  
Aires or by provincial health systems in other provinces. In  
addition, patients without social coverage cannot be enrolled  
in the waiting list because they must have a financer, and if  
the financer is not the one established by the INCUCAI, they  
cannot be transplanted. That is where I disagree with the  
comment you have made. There are several public centers  
for transplantation; the patient must have a financer to be  
included in the waiting list, even if a state agency will cover  
the costs.  
deductions that largely exceed expectations. In 2015, there  
was a case which cost greater than $1,000,000 and we  
could not recover much of that sum, so then the institutions  
become very sensitive in view of this situation, as a financial  
loss of one or two transplants is not the same for institutions  
performing more than 50 transplants per year than for us,  
who perform less than five.  
Undoubtedly, our intention, of course, was not to launch a  
transplant program to perform five transplants a year, but we  
expected to start with one or two transplants per month; yet,  
this did not occur in fact. And although every year we focus  
on doubling our bets and raising our numbers, we obviously  
cannot do it. Basically, the choice and selection of patients  
also has to do with the fact that, in some way, when we start  
with the procedure for organ procuration, we cannot go  
backwards, in other words, everything has to be functioning  
and that is why we also select the donors. We assumed  
a risk when we transplanted two patients at risk, one with  
steatosis between 30 and 60%, which fortunately was fine  
but presented some complications and longer hospital length  
of stay, and another patient with an unfavorable outcome: it  
was a young organ with more than 12 hours of ischemia which  
was a redistribution with sodium concentration greater than  
165. Well, that was the cost of our overconfidence after the  
previous experiences, when things came right out, and that  
was one of the cases with primary organ failure, but we can’t  
consider it was statistically significant and, if that was really  
the situation with the quality of the donors, all the others  
were almost optimal, except for a few small details. Donors  
were almost optimal because, as we have all said, we moved  
the team by air; in that situation, we could not take the risk  
of looking for an organ that was more than 1000 km away so  
we had to be almost sure that the organ was appropriate.  
We would be glad to move if we had the possibility of testing  
10 donors per month in an area of 100 or 500 km from Mar  
del Plata, but we did not that fortune. Only once we were  
assigned a patient from Mar del Plata for transplantation.  
We agree with regionalization to a certain extent: we can  
either adopt a policy of helping each other to see how we  
are going to continue, or we can adopt a selfish and self-  
centered behavior and state that those institutions that are  
supposed to function will continue operating and the others  
will disappear. It is also a possibility, but I believe that, if the  
number of donors is not strongly increased (because the  
number of donors in Argentina should increase twice in order  
to have 26 centers perform more than 20 transplants per  
year), all the institutions should make great efforts so that all  
of us can reach the same volume or results.  
There are many differences between public and private  
centers, and I do not know about your activity in public  
institutions, but we take care of all the details. We wonder  
if the patient is going to stay more than 12 days, if he/she is  
going to stay for one month or if the transplant will fail. All  
these factors also influence at the moment of taking risks,  
as we have learned after having shared different transplant  
phases. I remember that in 2010 we were much more  
selective than we are now; we would have never thought  
of taking an organ with steatosis of 60% or with sodium  
concentration higher than 150 or with more than 12 hours  
of ischemia, and we take these organs nowadays. I recall  
having discarded young donors with tattoos or with history  
of smoking marijuana. Nowadays, we accept this kind of  
organs because the number of centers have doubled and the  
number of donors now, in 2017, is the same. I wish this will  
improve, as in 2012 the number of effective donors increased  
compared to 2010. We made our best effort, as Lucas says,  
with perseverance, because the fact is that, if we have to do  
the analysis, it takes us more than 90% of the time to perform  
five transplants per year than all the other surgical practice  
we do every day in Mar del Plata. But we are convinced that  
we want to persist and persevere because, if things change  
with the new law, or not, we want to remain active in order  
to continue transplanting and certainly reach an adequate  
volume of at least 12 to 20 transplants per year.  
With regard to the comments on distribution and  
regionalization, the country should have and has centers in  
different places, there are centers in the north; your center is  
in the south, but the distribution of donors should change. Of  
course, the centers in Buenos Aires will become very angry.  
But the distribution would probably have to be prioritized:  
if the organs remain in the center or region where they  
were procured, the team in charge of organ procurement  
would feel more motivated than if someone from Buenos  
Aires comes and takes the organ away. By the way, and as  
this issue has been discussed on other occasions, more than  
6
0% of organs in Argentina are procured by state agencies  
and, except for seven or eight public agencies among the  
6 you mentioned, the rest are private agencies. And with  
2
respect to this, the INCUCAI is the auditor of the transplant  
centers, and as such, has the authority to exactly know what  
is going on in the centers and to keep them open despite  
their results; yet, the INCUCAI has never used this function in  
practice. Probably, the INCUCAI would also have to regulate  
the number of transplant centers, which is significantly high.  
Well, I don’t think I’m missing any comment; I’m waiting for  
your answers.  
Thank you for bringing the work to the session.  
Diego L. Fernández:Thank you very much, Dr. Juan Matera,  
for the many comments and questions, so I will try to recall  
them.  
We agree with many comments. I will star with the question  
of retransplantation or inclusion in the list due to liver failure.  
The patient who died after 72 hours was incorrectly chosen;  
the organ was good, but the patient was decompensated  
and was on dialysis with slight improvement; however, he  
underwent transplant with a MELD score greater than 30  
and presented total decompensation. He probably would not  
tolerate a retransplant, so we decided not to put him on the  
list.  
The second case was similar and developed primary failure  
with decompensation 24 hours after. This patient did not have  
any chance of organ recovery evidenced by the laboratory  
tests and clinical condition, and we did not consider the  
possibility of retransplant in any of these patients or in other  
patients. Another patient developed an arrhythmia with  
cardiac arrest that could not be reverted after unclamping.  
This was the saddest case as the patient died in the operating  
room.  
An adequate and real comment about financers is that they  
sometimes authorize a transplant in a private institution  
as our center, but at the moment of payment, they make  
DL Fernández y col. Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226  
225  
Emilio G. Quiñonez: Thank you, Mr. President. Firstly, I  
would like to congratulate you on your work and express  
my gratitude for sending the manuscript for prior analysis.  
During these last 15 years of post-training, I had the chance  
to participate in different public and private transplant  
centers that were developing. Probably, the one we are now  
collaborating with Dr. Matera in the northwest of Argentina  
is the most challenging, because of logistic reasons and due  
to something you have recently mentioned.  
When we recently presented our experience at the Academia  
Argentina de Cirugía, we realized that, over the past six years,  
only six centers had an average of more than 20 transplants,  
and that the number of centers performing less than 20  
transplants in five years was twice as high, that is to say, 40%  
of the centers authorized nowadays in Argentina perform  
less than four 4 transplants per year. Of course, this is a  
State policy, as this activity is regulated by the INCUCAI. So,  
my first question is: What is your opinion about the volume?  
Do you justify having a center performing five transplants or  
not? I believe that the beginning of any program implies a  
low initial number and what you are proposing is to increase  
it progressively. But the truth is that, probably with public  
centers like ours managing high volumes, this is going to be  
complicated.  
By the way, I would like to know your opinion about  
something you didn’t mention. Mar del Plata has two  
accredited programs, which surely were not decided by you. I  
understand other colleagues who have made the same effort  
you made to develop the other program; consequently, I want  
to know your opinion about having two active transplant  
programs in a city, which I think has 500,000 inhabitants and  
its area of influence should be of approximately 1,200,000. I  
would like to know your opinion.  
As for the role of the State, PAMI is the first transplant  
financier in Argentina. PAMI is a government agency that  
invests large amounts of money each year: almost 500  
transplants are carried out each year and workers’ social  
security systems recover a significant percentage of the cost  
of transplants through a network called RED SUR and 100%  
of the cost of immunosuppression through APE or RED SUR,  
which implies a very significant cost for transplants. The  
State spends a lot of money, both in organ procurement and  
transplantation. I repeat: PAMI is the first center, the first  
financier of transplants in Argentina; it is not a workers’ social  
security system, a prepaid medical insurance company or any  
other thing, it is PAMI.  
Finally, I believe that regionalization will be complicated in  
the province of Buenos Aires; however, I also hope, and I  
believe I share the opinion with some transplantologists,  
that regionalization will be of help. But regionalization, as  
in the case of kidney transplantation, is done by regions,  
and the province of Buenos Aires is a very large region, so  
this is going to be quite complicated. I think that perhaps  
regional ablation rather than distribution can play a key role  
in improving this, as there are surgeons in Mar del Plata, in  
Buenos Aires, who can identify marginal or suboptimal livers  
and thus avoid the cost both to the State and to the private  
sector of unnecessary transfers.  
Finally, I apologize if the question has already been asked,  
but you have almost 50% of patients transplanted due to  
hepatocellular carcinoma. In the Hospital El Cruce, our  
percentage is about 20-22%, and I would like to know if you  
selected these patients, because nowadays a patient with  
an HCC with a MELD score of 22 in group AB is closer to a  
score of 22; this implies a patient in better general status with  
better results.  
May 2, here at the Academia Argentina de Cirugía, and many  
of those issues presented were included here: the fact that  
there are 26% of centers performing more than 20 transplants  
is also a matter of concern for us. Since the beginning, there  
was an important selection because we had started the  
program with the idea of not performing transplants with  
a MELD score greater than 24 during the first two years, so  
there was a selection bias, and patients with hepatocellular  
carcinoma with a MELD score of 22 were included in that  
group. Later, we included all the other patients, but at  
the beginning we referred patients requiring emergent  
transplants, retransplants, complicated cases, which  
somehow biased our sample. We did not select patients with  
hepatocellular carcinoma, it was a natural selection. Speaking  
of financers, PAMI does not work well with small institutions  
as ours. I don’t know how the commercial departments of  
large institutions manage this issue.  
For example, we could only transplant two patients with  
medical coverage provided by PAMI. There were no problems  
with the first patient but PAMI did not make the payment  
corresponding to the second patient for three years, and after  
our claim the agency did not authorize new transplants in our  
center until last month and preferred to transfer patients  
from Mar del Plata to Buenos Aires instead of keeping them  
in the city where they lived. But in fact, and most important,  
these patients do not attend transplant centers, this is our  
observation. Probably, a small percentage would have  
attended a transplant center like yours, or one in the city of  
Buenos Aires, or a private center, because these patients are  
special, they withdraw treatments, they do not adhere to  
follow-up and they are even reluctant to be treated in Mar  
del Plata or neighboring cities. We have not made specific  
and close follow-up of these patients yet. This program  
gave us the possibility of bringing the patients to the center.  
Undoubtedly, the development of a high-volume center as  
yours has had an important impact, because you received  
many donors and did many transplants per year. It also calms  
us down, because under certain circumstances we can also  
assign and refer to your center those patients that we cannot  
include in the list due to medical coverage issues. You should  
probably know that certain medical coverage systems refuse  
to include patients in the list, and many times they authorize  
the inclusion only in special centers for unknown reasons.  
Other medical coverage systems have their own providers.  
The daily dynamics is complex and difficult. You know that we  
would be very happy to perform many more transplants, but  
we have not reached our aim yet.  
If the question was if I think that they would have to be  
disappear, it is a very personal feeling and I do not think so,  
because we have made such efforts, and the impact of the  
complexity we could develop was such that the program  
provided additional support to the hospital and the institution  
and improved them in all senses, as all high complexity  
programs improve the institutions. So I believe that it is  
something good which we shouldn’t loose. Considering  
that 50 or 40% of the patients would have attended other  
institutions, we gave the possibility of treatment to 60% of  
the patients who would have lost the chance of transplant  
because nobody had even proposed this therapeutic  
alternative.  
And regarding the two programs in Mar del Plata, I believe  
that, with what we have just presented, although we made  
several technical observations about accreditation, it has  
been demonstrated that there is no need to have two centers  
in Mar del Plata. It is not a matter of them or us: we could just  
work together in a single program, it could even be developed  
in both institutions, but we could work together for Mar del  
Plata and not against each program. I believe that this is  
the question. We are open and have proposed the INCUCAI  
and the regulatory agencies to bring us those parts to do so,  
but we did not have any positive results, although I believe  
that they would not be necessary now. I don’t know if our  
program is necessary with these results or with this outcome,  
but it seems to me that two programs would be even more  
At El Cruce we had patients with hepatocellular carcinoma  
with MELD exception points granted, but in fact their general  
status was much worse, and they were finally transplanted  
not due to their HCC but because of their natural MELD score,  
which had a negative influence on the results.  
Thank you.  
Diego L. Fernández: Thank you very much, Dr. Emilio  
Quiñonez. We have carefully listened to your presentation on  
2
26  
DL Fernández y col. Organización y desarrollo de un programa de trasplante hepáꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(4):207-226  
detrimental for everyone.  
for the different specialties, particularly anesthesiology,  
intensive care medicine, nursing and hepatology.  
And as for regionalization, although I mentioned the word, I  
can’t imagine a regionalization only of Buenos Aires; perhaps  
it is necessary to regionalize parts of Buenos Aires as the  
south central and the Greater Buenos Aires, and the Pampas  
of the province of Buenos Aires could be subdivided into  
three parts, and also other areas of the country. However,  
there are several centers overlapping in different cities and  
go on working together.  
Our interdisciplinary care is adequate and the group works  
very closely together. The only accident occurred after eight  
days while inserting a central line despite strict monitoring,  
and this accident was not noticed by the team; and when  
the patient developed severe decompensation, he evolved  
to multiorgan failure in three days, but this accident was not  
due to lack of monitoring or negligence.  
So I thank you for your comments and I hope to have  
answered all the comments and questions.  
The percent points in mortality are currently a group of the  
best 17 transplant programs worldwide including the Russian  
pool, the American pool and the European pool, which have  
been doing transplants for more than 30 years, and are  
pioneers in transplants worldwide. I imagine that they have  
evaluated these results over the past six years and as they  
perform 50 transplants per year, they are highly trained. All  
of us have participated in many of these centers. The higher  
the training, the better the postoperative morbidity and  
mortality. Performing transplants four times a year means  
reactivating the machine every time a transplant is done,  
that is why we need it and is important for us. I believe that  
their results are excellent, although I do not know if they  
correspond to all the groups because -referring to what  
Dr. Quiñonez said in his presentation in May- not all the 26  
transplant programs showed their results and the INCUCAI  
does not show the results to others, So, we wanted to show  
our results as a way of self-assessment to see how we can  
improve or help each other or if we have to change in the  
future; we will also be open to that.  
I have nothing but words of pure gratitude, for me and for our  
team, and I am specially grateful to Dr. Ricardo Bracco and  
Federico García, who have participated in the work. Above  
all, to Dr. Bracco, because he has received this project and  
has added his enthusiasm and cooperated over the years, not  
allowing the youngest ones give up. Our gratitude also goes  
to the entire hospital and to all those who have trained us,  
to the Hospital Italiano and to all our colleagues who have  
also collaborated and helped us both during training and in  
the continuation of this transplant program. We are proud of  
showing our own results so thank you very much.  
Alfredo P. Fernández Marty: First of all, I will join in the  
congratulations for the effort of starting from scratch: it really  
speaks well of the group. But I will focus on one question and  
then on some reflection.  
I saw children in the picture. Do you perform pediatric  
transplants?  
Diego L. Fernández: No, these two kids underwent transplant  
in other institutions, they were in the picture just by chance.  
We do not do pediatric transplants.  
Alfredo P. Fernández Marty: And secondly, in your  
introduction you mentioned that surgeons were previously  
trained, but clearly this is a multidisciplinary team. So, my  
question has to do with one of your ultimate goals, which if  
I didn’t misunderstand, is to improve mortality by at least 10  
percentage points.  
You have suggested that this can be improved by the  
indicationsorbythequalityofdonors. AndatthispointIwould  
like to ask you something that you have not mentioned: are  
other specialists involved in patients’ follow-up? Clearly, you  
and all your surgeons are very well trained, but in a relatively  
small private institution one needs the support of other  
specialties, and I have noticed that the causes of mortality  
are related to complications in which other specialists would  
have to be involved. Do you think that a reflection on this  
topic is relevant?  
The entire group was trained at the Hospital Italiano. Those  
whowerenottrainedattheHospitalItalianobuthadsufficient  
points to qualify for accreditation made their rotations at the  
Hospital Italiano and obtained the score required by INCUCAI  
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