Arꢀculo original | Original arꢁcle  
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Rev Argent Cirug 2020;112(1):30-42 hꢀp://dx.doi.org/10.25132/raac.v112.n1.1423.es  
La mujer en Cirugía: una exploración de las barreras en la carrera laboral  
Women in surgery: an exploration of career barriers  
Nancy E. Cumpa López1 , Griselda Gallino Fernández2  
1
.Especialista en Cirugía RESUMEN  
General 2. Licenciada en  
Psicología Antecedentes: las cirujanas en la Argenꢀna experimentan barreras en el ámbito laboral y personal  
tratando de lograr sus objeꢀvos profesionales. El objeꢀvo de esta invesꢀgación fue explorar las barre-  
Sector de Cirugía de Ca- ras que enfrentan las cirujanas en su carrera laboral en las tres principales ciudades de la República  
beza y Cuello. Hospital  
Argenꢀna.  
Nacional Prof. Alejandro  
Material y métodos: estudio exploratorio transversal. Se uꢀlizaron encuestas anónimas a cirujanas  
Posadas. Buenos Aires.  
durante un período de 6 meses.  
Resultados: un 59% de las cirujanas son solteras y no viven en pareja. Aquellas con hijos son las prin-  
Argenꢀna  
cipales encargadas de la crianza. Los esposos o convivientes aparecen en tercer lugar, con un muy  
Los autores declaran no bajo porcentaje de responsabilidad en la tarea. En la mayoría de los espacios laborales no existe un  
tener conflictos sistema que facilite el cuidado de hijos en su trabajo. El 65% afirma haber dejado de presentar trabajos  
de interés. cienꢁficos luego de la maternidad. Solo un 26% de los pacientes ha rechazado sus servicios en favor  
Conflicts of interest  
de ser intervenido por un cirujano hombre. Por el contrario, un 42% de los jefes ha rechazado ser  
None declared.  
acompañado en cirugías por cirujanas. Casi un 85% de las cirujanas ha recibido comentarios alusivos  
a su sexualidad durante su trabajo.  
Correspondencia  
Conclusión: las estructuras organizacionales quirúrgicas operan como un marco normaꢀvo estructu-  
Correspondence:  
rador de prácꢀcas y discursos que han construido, en el nivel simbólico, subjeꢀvo e insꢀtucional, las  
Nancy Cumpa López  
E-mail: desigualdades entre mujeres y varones en el ámbito de la actuación médica.  
nancycumpalopez@ La feminización del sector en los úlꢀmos ꢀempos y la salida de la mujer al ámbito laboral no implican  
gmail.com necesariamente la equidad de género.  
Palabras clave: mujer, cirugía, barreras, carrera laboral.  
ABSTRACT  
Background: Women surgeons in Argenꢀna face barriers in the workplace and in their personal life  
when trying to achieve their professional goals. The aim of this invesꢀgaꢀon was to explore the career  
barriers women surgeons face in the three main ciꢀes of Argenꢀna.  
Material and methods: We conducted an exploratory cross-secꢀonal study. Anonymous surveys were  
administrated to women surgeons during a six-month period.  
Results: Among survey respondents, 59% were single and did not live with a partner. Those with chil-  
dren are the primary carers. Spouses or partners appear in third place, with a very low percentage of  
responsibility as carers. Most workplaces where female surgeons work do not have childcare faciliꢀes.  
Sixty-five percent of the survey respondents had not presented scienꢀfic papers aꢂer having children.  
Only 26 percent of paꢀents had rejected their services in favor of a male surgeon and 42% of head sur-  
geons had refused to be assisted by female surgeons. Almost 85% of women surgeons have received  
comments about their sexuality during their work.  
Conclusions: The organizaꢀonal structures of surgery departments work as a structured regulatory  
framework of pracꢀces and speeches that have constructed the inequaliꢀes between women and men  
in the field of medical acꢀon at the symbolic, subjecꢀve and insꢀtuꢀonal level.  
The recent feminizaꢀon of the surgical field and the entrance of women in the workplace do not ne-  
cessarily imply gender equality.  
Keywords: women, Surgery, barriers, career.  
.
Presentado en la Academia Argenꢁna de Cirugía, sesión del 19 de sepꢁembre de 2018  
Recibido | Received ID ORCID: Nancy E. Cumpa López, 0000-0002-7893-1329; Griselda Gallino Fernández, 0000-0001-5768-1108  
0
7-05-19  
Aceptado | Accepted  
4-08-19  
0
NE Cumpa López y col. La mujer en Cirugía. Rev Argent Cirug 2020;112(1):30-42  
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Introducción  
Wall Street Journal en 1986, en los Estados Unidos. El  
arꢁculo describía las barreras invisibles a las que se ven  
Afortunadamente, la mujer ha escalado posi- expuestas las mujeres trabajadoras altamente cualifi-  
ciones profesionales que ꢀempo atrás eran imposibles cadas que les impedían alcanzar los niveles jerárquicos  
de alcanzar debido a las limitaciones sociales y cultura- más altos en el mundo de los negocios, independiente-  
1
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les con las que debía enfrentarse.  
mente de sus logros y méritos .  
El techo de cristal está construido sobre la base  
Hoy se esꢀma que, en la Facultad de Medicina  
de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el 82% de la de rasgos que son diꢃciles de detectar, por eso se lla-  
matrícula corresponde a estudiantes mujeres .  
2
,3  
ma de cristal. Esta barrera invisible aparece cuando las  
Para tomar la decisión de realizar una residen- mujeres se acercan a la parte superior de la jerarquía y  
cia quirúrgica, la mujer ꢀene que considerar diversos se les bloquea la posibilidad de avanzar en su carrera  
factores: la dificultad de ingresar en un mundo domi- profesional hacia cargos de nivel gerencial y ejecuꢀvo.  
nado generalmente por hombres. Una vez dentro de la  
residencia quirúrgica, los obstáculos a los que tendrá 3. Discriminación de género  
que enfrentarse van desde discriminación de género,  
embarazo y familia, inequidad salarial hasta hosꢀga-  
La discriminación e inequidades de género  
1
miento sexual .  
subsisten. En las especialidades quirúrgicas abundan  
El problema objeto de este arꢁculo se relacio- las solicitudes del género masculino, siendo menores  
na con el cambio en el perfil de género de profesionales las del femenino, por lo que la relación hombre-mujer  
médicos que ingresan a residencias de Cirugía.  
es en gran medida a favor del hombre.  
Es cierto que el número de cirujanas en la Ar-  
La idea de la resistencia ꢃsica como un requeri-  
genꢀna ha aumentado hasta equipararse con el de los miento para la cirugía es, en realidad, una construcción  
hombres. Tradicionalmente, la cirugía ha sido una espe- histórica que refleja el modelo patriarcal impuesto por  
cialidad “de hombres” pero, con el ꢀempo, la creciente décadas. Biológicamente la mujer no ꢀene menos resis-  
incorporación de mujeres ha puesto en cuesꢀón estos tencia ꢃsica que el hombre. La cirugía no requiere fuer-  
4
peldaños que limitan su desarrollo profesional .  
za ꢃsica, sino toma de decisiones, capacidad intelectual  
El objeꢀvo de esta invesꢀgación fue explorar y habilidades motoras.  
1
las barreras que enfrentan las mujeres cirujanas en su  
carrera laboral en la República Argenꢀna, tales como:  
4. Embarazo  
1
. Rigidez en la estructura de los programas de residen-  
La edad para la formación académica como es-  
pecialista oscila entre los 26 y 36 años, por lo que en  
cualquier etapa de la carrera puede presentarse un em-  
cias quirúrgicas y de los Servicios Quirúrgicos  
Las residencias quirúrgicas siguen siendo de barazo. La posibilidad de embarazo limitaría el ingreso  
predominio masculino, mientras que la mayoría de las a una especialidad quirúrgica o reduciría la promoción  
restantes residencias ꢀenen mayor predominio de mu- ante la eventual solicitud de licencias por embarazo y  
5
1
jeres .  
lactancia . Mientras solo el 10,9% de las mujeres ame-  
Las estructuras organizacionales se han incre- ricanas ꢀene problemas de ferꢀlidad, estos se pre-  
mentado a favor de hombres solteros u hombres con sentaron en hasta un 32% de las cirujanas. Es lógico,  
parejas que los apoyen en casa, permiꢀéndoles dedicar consecuentemente, que solo un 11,9% de esas mujeres  
más ꢀempo a su trabajo. Las horas dedicadas al trabajo recurran a técnicas de reproducción asisꢀda y hasta un  
8
hospitalario son diꢃcilmente compaꢀbles con la vida de 27% del grupo de cirujanas ꢀenen que hacerlo .  
madre y esposa.  
La exposición a agentes nocivos externos como  
Esta rigidez en los programas de las residen- anestésicos, radiaciones, sangre y secreciones es ma-  
cias quirúrgicas se traslada a las estructuras organiza- yor en las especialidades quirúrgicas. La ferꢀlidad de la  
cionales de los Servicios Quirúrgicos, reforzando dicha mujer puede afectarse, así como también una mayor  
1
-8  
incompaꢀbilidad entre la vida familiar y la vida profe- frecuencia de embarazos de alto riesgo y abortos .  
sional.  
5
. Hosꢁgamiento sexual  
Durante la residencia quirúrgica son comunes  
2
. Falta de promoción en posiciones direcꢁvas  
En general, los puestos direcꢀvos son ocupa- los comentarios alusivos a la sexualidad, lo que puede  
dos por hombres en un alto porcentaje, pese a que las terminar en proposiciones incómodas para quien quie-  
mujeres representan la mitad de la población mundial . re llevar al margen su vida personal.  
En ocasiones, las mujeres son percibidas con menor ha-  
bilidad para el liderazgo y la competencia.  
6
Las diferencias observadas entre hombres y  
mujeres por profesionales de las escuelas de medicina  
El término “techo de cristal” («glass ceiling de las Universidades de Boston, Harvard y del Centro  
barriers») apareció por primera vez en un arꢁculo del de Invesꢀgación Murray de Cambridge, Massachussets,  
3
2
NE Cumpa López y col. La mujer en Cirugía. Rev Argent Cirug 2020;112(1):30-42  
en 3332 profesionales acerca de sus experiencias, per- el comité de éꢀca del Hospital de Alta Complejidad en  
cepciones de discriminación y acoso sexual fueron sor- Red “El Cruce” Dr. Néstor Carlos Kirchner. La parꢀcipa-  
prendentes: más de la mitad de las profesionales infor- ción, en esta invesꢀgación, fue optaꢀva y el grupo de  
maron tales comportamientos, mientras que solo unos personas estudiado contó con control sobre la posibili-  
pocos hombres lo hicieron. La discriminación sexual fue dad de parꢀcipar. Corresponde señalar que el muestreo  
informada por la mujer con una frecuencia 2,5 mayor puede resultar afectado por un sesgo de autoselección.  
que por el hombre, y alrededor de la mitad de las parꢀ- En virtud de lo señalado afirmamos que la selección  
cipantes refirieron haber experimentado alguna forma aleatoria de la muestra garanꢀza la ausencia de ses-  
9
de acoso sexual .  
go en el proceso de selección y ayuda a garanꢀzar su  
representaꢀvidad; sin embargo, esta circunstancia no  
es garanꢁa total para que estemos seguros de que la  
muestra al azar es representaꢀva de la población de la  
6
. Relaciones personales  
Definiꢀvamente, las relaciones interpersonales que se ha extraído (Kerlinger, 1985).  
pasan a segundo término, y cualquier ꢀpo de relación  
interpersonal se ve deteriorada durante el programa de Instrumentos de recolección de datos  
residencia.  
Encuesta anónima adaptada de acuerdo con  
1
2
7
. Inequidades salariales  
la encuesta de la Sociedad Japonesa de Cirugía sobre  
diferencia de género para relevar: información demo-  
En la vida insꢀtucional en la Argenꢀna no hay gráfica, ambiente laboral, vida personal, rigidez en la  
discriminación salarial pero, en la prácꢀca privada, los estructura de los servicios quirúrgicos, falta de promo-  
ingresos se ven afectados por el presꢀgio y el recono- ción en posiciones direcꢀvas, discriminación de género,  
cimiento del médico, influyendo en esto la discrimina- embarazo, hosꢀgamiento sexual, relaciones persona-  
ción de género de nueva cuenta. En ocasiones, la con- les, responsabilidades domésꢀcas, familiares y barreras  
fianza que se le ꢀene a un cirujano hombre es mayor psicológicas (Tabla 1). Los cuesꢀonarios fueron analiza-  
que a la mujer, por pensar que posee mayor capacidad dos en una base de datos diseñada para tal fin que nos  
1
0
ꢃsica y mental .  
permiꢀó analizar frecuencias, prevalencias e idenꢀficar  
opiniones significaꢀvas.  
8
. Responsabilidades domésꢁcas y familiares  
La decisión sobre la carrera ꢀene un gran im- Resultados  
pacto en la probabilidad de matrimonio y maternidad.  
Las mujeres que ꢀenen hijos durante la residencia en- Análisis de la muestra  
frentan mayores obstáculos para su desarrollo y su vida  
1
1
académica .  
El n total de la muestra fue de n=81 cirujanas  
generales, con subespecialidad (36%), sin subespecia-  
lidad (33%), residentes (31%) o concurrentes (no se  
registraron) de los Servicios de Cirugía General de la  
9
. Barreras psicológicas  
El principal temor de la mujer es la decisión República Argenꢀna, de las principales ciudades argen-  
entre hijos o carrera, por lo que la “idenꢀdad de géne- ꢀnas. Contactamos en un principio a 95 cirujanas, pero  
ro” es la principal barrera mental para desarrollar sus solo contestaron 81.  
objeꢀvos, además del reto de ingresar en un “mundo  
El método de selección de la muestra fue alea-  
de hombres”, en donde la competencia puede tener el torio simple. Las edades de las encuestadas oscilaron  
doble de dificultades.  
entre los 23 y los 60 años, con una media de 34,7 años  
Desvío estándar 8,75). Los límites de tolerancia de la  
muestra fueron de un 95%.  
Deacuerdoconlainformaciónrelevada,un59%  
de las cirujanas son solteras y no viven en pareja, mien-  
El presente estudio exploratorio comprendió trasquesoloun33%soncasadasovivenenpareja(Fig.1).  
encuestas a cirujanas generales con subespecialidad o Del grupo de solteras, un 33,3% esperan casar-  
(
Material y métodos  
sin ella, residentes o concurrentes de los Servicios de se, mientras que un 22,2% se manꢀenen indecisas. Solo  
Cirugía General de la República Argenꢀna, de las prin- un 13,6% afirmó que no desearían casarse ni convivir.  
cipales ciudades (Buenos Aires, Rosario y Córdoba), en  
018.  
Un 61% de las solteras desean tener hijos,  
mientras que un 20% se encuentran indecisas con res-  
2
Las parꢀcipantes fueron informadas del estu- pecto a la maternidad. Un 62,5% de las cirujanas solte-  
dio y dieron su aval para ser encuestadas a través del ras creen que cambiarían su esꢀlo de vida al tener hijos,  
consenꢀmiento informado. El estudio fue evaluado por no así al casarse (41,6%).  
NE Cumpa López y col. La mujer en Cirugía. Rev Argent Cirug 2020;112(1):30-42  
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a sus hijos mientras las cirujanas se encuentran en el  
trabajo, seguidos por la escuela. En la mayoría de los  
espacios laborales donde se desempeñan las cirujanas  
no existe un sistema que facilite el cuidado de hijos en  
el trabajo. Es por eso que un 46% de las mujeres entre-  
vistadas afirman que la maternidad no es compaꢀble  
con su vida laboral, otro 46% responde que sí, pero un  
FIGURA 1  
8
% no quiso contestar esta pregunta.  
Un significaꢀvo porcentaje de mujeres con hi-  
jos (69%) afirman haber cambiado su esꢀlo laboral al  
tener hijos, mientras que un porcentaje mucho menor  
afirma no haberlo modificado. El 65% de las encuesta-  
das afirman haber dejado de presentar trabajos cienꢁ-  
ficos luego de la maternidad. Con respecto a su ꢀempo  
libre (Fig. 3), el 39,5% a veces ꢀene ꢀempo para dedicar  
a su familia, y el 38,3% refiere que es insuficiente su  
Estado civil de las encuestadas  
Hijos y crianza  
ꢀempo para descansar.  
En cuanto a las cirujanas con hijos, el 81% solo  
Prioridades en la de acuerdo o no con la presencia de hijos  
optó por los 3 meses correspondientes legalmente a la  
licencia laboral por maternidad vigente en la Argenꢀna.  
La licencia de maternidad puede ser prorrogada de 3 a 6  
meses para una mujer que ha trabajado durante al me-  
nos un año en el mismo trabajo, pero sin goce de sueldo.  
Un significaꢀvo número dice haber cambiado su  
esꢀlo de vida desde que se casó o decidió convivir (58%).  
La mayoría de las cirujanas (52%) solo han teni-  
do un hijo, mientras que el resto se divide entre las que  
han tenido 2 hijos, 3 hijos y 4 hijos.  
Es importante destacar que dio un porcentaje  
igual (48%), entre las mujeres que ꢀenen como prio-  
ridad formar una familiay las que priorizan su trabajo.  
En las mujeres con hijos, la familia era su pri-  
mera prioridad en mucho mayor grado que en las sol-  
teras sin pareja.  
En un muy escaso porcentaje, las cirujanas eli-  
gieron hobbies o deportes como prioridad (Fig. 4).  
Un porcentaje alto de las cirujanas con hijos  
se encargan de su crianza, mientras que idenꢀfican en  
segundo lugar a otras personas como cuidadores (niñe-  
ras, abuelos). Los esposos o convivientes aparecen en  
tercer lugar, con muy bajo porcentaje de responsabili-  
dad en la tarea (Fig. 2).  
FIGURA 3  
La mayoría de sus esposos desempeña una ca-  
rrera profesional, en un escaso porcentaje ligada a la  
medicina. Pero un alto porcentaje de mujeres con es-  
posos cirujanos aseguraron que eran las responsables  
por la mayoría del trabajo domésꢀco en sus hogares.  
Los padres de las cirujanas y los padres de sus  
esposos o convivientes no aparecen como figuras signi-  
ficaꢀvas al momento de la crianza de sus hijos. Paradó-  
jicamente, ocupan un papel central a la hora de cuidar  
Tiempo libre  
FIGURA 2  
FIGURA 4  
Comparación de las prioridades de las encuestadas con hijos vs las  
que no ꢀenen hijos  
Tareas del hogar  
3
4
NE Cumpa López y col. La mujer en Cirugía. Rev Argent Cirug 2020;112(1):30-42  
Preguntas generales (género y cirugía)  
A un 52% de las entrevistadas les generaba  
bito de la Salud permite idenꢀficar las inequidades y  
situaciones de desventaja para las mujeres.  
Los resultados de este trabajo permiten evi-  
temor ingresar en un ambiente laboral dominado por denciar los modos de subjeꢀvación de género femeni-  
hombres.  
no tradicionales en el campo quirúrgico, las formas que  
Un 57% de las cirujanas no habían sido asigna- la sociedad insꢀtuye para la conformación de sujetos  
das para realizar determinadas técnicas quirúrgicas en aptos para desplegarse en su interior y las maneras en  
alguna ocasión porque se consideró que contaban con las cuales consꢀtuyen su singularidad.  
menos fuerza ꢃsica que un cirujano. Un 47% cree que  
sus jefes hubiesen preferido el ingreso de un cirujano estudio a parꢀr de la idenꢀficación de barreras espe-  
hombre, en su puesto.  
cíficas entre la carrera laboral quirúrgica y la vida fa-  
La evidente incompaꢀbilidad reflejada en el  
Solo un 26% de los pacientes ha rechazado sus miliar, junto a organizaciones del trabajo en salud que  
servicios en favor de ser intervenido por un cirujano no cuentan con espacios de cuidados para los hijos ni  
hombre. Un 42% de las cirujanas considera que su jefe licencias masculinas por paternidad de largo plazo, pa-  
ha rechazado sus servicios quirúrgicos en favor de ser recen reforzar los modos femeninos tradicionales de  
15  
subjeꢀvación , que se corresponden con una ꢀpología  
acompañado por un cirujano.  
Casi un 85% de las cirujanas ha recibido co- femenina ligada al sostenimiento de la división sexual  
mentarios alusivos a su sexualidad durante su trabajo. del trabajo, necesitando de mujeres-madres que cui-  
Por otro lado, las encuestadas contestaron que apꢀtu- den el espacio domésꢀco.  
des tales como liderazgo (62%) y la capacidad para to-  
La producción de subjeꢀvidad femenina nece-  
mar decisiones (56%) se consideran atribuciones exclu- saria para la consꢀtución de cirujanos asalariados en el  
sivamente masculinas en su ambiente de trabajo.  
espacio público generará modos singulares masculinos  
de subjeꢀvación en el campo quirúrgico, jusꢀficando así  
la ausencia en el rol de ser cuidadores. En este senꢀdo,  
hablamos de arreglos conyugales de ꢀpo asimétrico y  
complementario, con “mundos separados” que evitan  
Discusión  
Desde el siglo XIX, en la Argenꢀna, tenemos los conflictos latentes.  
ejemplos como el de Cecilia Grierson, que fue la pri-  
Las estructuras organizacionales quirúrgicas  
mera médica mujer del país. Ella fue la referente de operan como un marco normaꢀvo estructurador de  
un grupo de mujeres que, desafiando las barreras de prácꢀcas y discursos que han construido, en el nivel  
la indiferencia y el rechazo, lograron imponer enormes simbólico, subjeꢀvo e insꢀtucional, las desigualdades  
1
3
cambios en los derechos femeninos .  
entre mujeres y varones en el ámbito de actuación mé-  
En las úlꢀmas décadas se produjo una femini- dica. El sistema de salud funciona como reproductor de  
zación de la profesión, a parꢀr de un aumento significa- dichas desigualdades, en la medida en que sosꢀene y  
vo y constante de la canꢀdad de graduadas. En 1980 refuerza la construcción diferencial de roles de género.  
representaban solo el 20%, pero en 2016 alcanzaban  
Como limitación del presente trabajo se puede  
1
4
casi el 52% .  
señalar que ‒si bien se trata de un estudio novedoso y  
La cirugía, sin embargo, sigue siendo un coto con caracterísꢀcas interdisciplinarias‒ no se contó con  
masculino. El estudio del Programa de Naciones Unidas un acceso concreto a estudios que evaluaran las barre-  
para el Desarrollo (PNUD) refleja que las especialidades ras sugeridas en el área quirúrgica en la Argenꢀna.  
quirúrgicas como cardiovascular, general, neurocirugía,  
tórax, cabeza y cuello, entre otras, ꢀenen menor pro-  
porción de mujeres, de acuerdo con las estadísꢀcas del Conclusiones  
Registro Federal de Profesionales de la Salud, del Minis-  
terio de Salud de la Nación. La hematología pediátrica  
Es totalmente necesario seguir haciendo visibles  
es la que concentra más médicas, mientras que urolo- estas inequidades, desde un espacio que posibilite la re-  
15  
gía es la especialidad donde hay menos.  
flexión y mejore la calidad laboral en el sistema de salud .  
“Las diferencias sociales entre varones y muje-  
Si se suman médicas, operarias y técnicas, 6 de  
cada 10 personas que trabajan en el sector salud son res nada ꢀenen que ver con la consꢀtución biológica,  
mujeres, de acuerdo con datos de 2016. En 1980 eran sino que se trata de construcciones simbólicas pertene-  
solo 3 de cada 10. Hoy, 1 de cada 4 mujeres ocupadas cientes al orden del lenguaje y de las representaciones,  
1
4
se desempeñan en el sector salud .  
vinculadas al contexto normaꢀvo, cultural e insꢀtucio-  
17  
Introducir la perspecꢀva de Género en el ám- nal en el que se insertan” .  
NE Cumpa López y col. La mujer en Cirugía. Rev Argent Cirug 2020;112(1):30-42  
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Anexo 1  
Consenꢁmiento informado  
Solicitamos su voluntaria parꢀcipación para invesꢀgación de acuerdo con los contenidos de la De-  
poder llevar a cabo el estudio: La mujer en Cirugía: Una claración de Helsinki, versión Fortaleza, Brasil 2013.  
exploración de las barreras en la carrera laboral.  
La información por usted suministrada será  
Si usted se rehusara a parꢀcipar de dicho estu- tratada en un todo de acuerdo con las leyes y/o regu-  
dio puede hacerlo sin necesidad de expresar las razo- laciones aplicables, asegurando que los resultados del  
nes de tal decisión.  
estudio que se publiquen mantengan en forma confi-  
La Invesꢀgación en Salud resulta esencial para dencial y resguardada su idenꢀdad como sujeto parꢀ-  
la formulación de políꢀcas de mejoramiento de la salud cipante (a).  
de la población en especial en los países en desarrollo  
como la Argenꢀna.  
Para su mayor seguridad le otorgamos un mail  
de contacto por cualquier duda o inquietud que le sus-  
El presente estudio ꢀene como objeꢀvo explo- citase durante el ꢀempo de desarrollo del estudio. Des-  
rar las barreras que enfrentan las mujeres cirujanas en de ya agradecemos su colaboración  
su vida profesional en Argenꢀna.  
Esta invesꢀgación conꢀnúa los lineamientos  
Entrevistador:__________________________  
propuestos por la Guía de las Buenas Prácꢀcas de Inves-  
gación Clínica en Seres Humanos (BPC) establecidos  
Doy mi consenꢀmiento para ser entrevistado:  
Firma: ________________________________  
Aclaración de la firma: ___________________  
Lugar y Fecha: _________________________  
mediante la Resolución 1490/2007, y ha sido revisado y  
aprobado por el Comité de Éꢀca en Invesꢀgación (CEI).  
Además, los invesꢀgadores se comprometen realizar la  
TABLA 1  
Cuesꢀonario  
Edad:  
1. ¿Cuál es su estado civil o de convivencia?:  
CASADA O VIVE CON SU PAREJA  
SOLTERA Y NO VIVE EN PAREJA  
SEPARADA O DIVORCIADA Y NO VIVE EN PAREJA  
VIUDA Y NO VIVE EN PAREJA  
CASADA O VIVE EN PAREJA EN 2as O 3as NUPCIAS  
2. ¿Cuál es la prioridad número uno en tu vida?  
3. ¿Cuál es la prioridad número dos en tu vida?  
4. ¿Tiene ꢀempo suficiente para dedicarle a tu familia?  
TRABAJO  
FAMILIA  
DEPORTE O HOBBY  
TRABAJO  
FAMILIA  
DEPORTE O HOBBY  
NADA  
INSUFICIENTE  
A VECES  
SUFICIENTE  
5. ¿Tiene ꢀempo suficiente para descansar?  
NADA  
INSUFICIENTE  
A VECES  
SUFICIENTE  
6. ¿Está saꢀsfecha con su vida por fuera del trabajo?  
DE NINGUNA MANERA  
OCASIONALMENTE  
COMPLETAMENTE SATISFECHA  
3
6
NE Cumpa López y col. La mujer en Cirugía. Rev Argent Cirug 2020;112(1):30-42  
APARTADO PARA MUJERES SOLTERAS  
Te gustaría casarte?  
¿
SÍ/NO/INDECISA  
SÍ/NO/INDECISA  
SÍ/NO/INDECISA  
¿
¿
¿
Crees que cambiarías tu esꢀlo de vida laboral después de casarte?  
Quieres tener hijos?  
Crees que cambiarías tu esꢀlo de vida laboral después de tener hijos?  
SÍ/NO/INDECISA  
APARTADO PARA MUJERES CASADAS O QUE VIVEN EN PAREJA  
¿
¿
¿
A qué edad te casaste o te fuiste a convivir?  
A qué se dedica tu marido o compañero?  
Quién es la persona que se encarga principalmente de las tareas domés-  
YO MISMA/ ESPOSO. CONVIVIENTE/MIS PADRES/LOS PADRES DE MI  
ESPOSO CONVIVIENTE/PARIENTES/OTRO  
ꢀcas?  
¿Cuántas horas le dedicas a las tareas domésꢀcas?  
¿Cambiaste tu esꢀlo de trabajo desde que te casaste o convivís?  
SÍ/NO  
APARTADO PARA MUJERES CON HIJOS  
¿
¿
¿
¿
Cuántos hijos ꢀenes y qué edad ꢀenen?  
Cuánto duró tu licencia por maternidad?  
Cambiaste tu esꢀlo de trabajo después del nacimiento de tus hijos?  
Has dejado de presentar trabajos o arꢁculos cienꢁficos luego de la  
SÍ /NO  
SÍ/NO/INDISTINTO  
maternidad?  
¿
Quién es la persona que se encarga principalmente del cuidado de tus  
YO MISMA/ ESPOSO. CONVIVIENTE / MIS PADRES/ LOS PADRES DE MI  
ESPOSO.CONVIVIENTE /PARIENTES / OTRO.  
hijos?  
¿
Quién es la persona que se encarga principalmente del cuidado de tus  
ESCUELA/ GUARDERÍA DEL HOSPITAL/ NIÑERAS / LOS PADRES DE MI  
ESPOSO CONVIVIENTE / MIS PADRES / PARIENTES/ OTRO.  
hijos cuando estás en el trabajo?  
¿
Existe algún sistema que facilite el cuidado de los hijos en su trabajo?  
Cree que su vida laboral es compaꢀble con la maternidad?  
SÍ/NO  
SÍ/NO  
¿
PREGUNTAS GENERALES  
7
. ¿En alguna ocasión no ha sido asignada para realizar determinadas  
SÍ/NO  
técnicas quirúrgicas porque se consideraba que tenía menos fuerza ꢃsica  
que un cirujano hombre?  
8
. ¿Cree que sus jefes hubiesen preferido el ingreso de un cirujano hom-  
SÍ/NO/INDISTINTO  
SÍ/NO  
bre?  
9. ¿Algún paciente ha rechazado sus servicios en favor de ser intervenido  
por un cirujano hombre?  
1
0. ¿Algún jefe ha rechazado sus servicios a favor de ser acompañado por  
SÍ/NO  
un cirujano hombre?  
11. ¿Ha recibido comentarios alusivos a su sexualidad durante su trabajo?  
SÍ/NO  
1
2. ¿Cree que apꢀtudes tales como la capacidad para tomar decisiones son  /NO  
consideradas atribuciones exclusivamente masculinas en su ambiente de  
trabajo?  
1
3. ¿Cree que apꢀtudes tales como liderazgo son consideradas atribuciones  /NO  
exclusivamente masculinas en su ambiente de trabajo?  
1
4. ¿Cree que apꢀtudes tales como la capacidad para tomar decisiones son  /NO  
consideradas atribuciones exclusivamente masculinas en su ambiente de  
trabajo?  
ENGLISH VERSION  
Introducꢁon  
Nowadays, women account for 82% of stu-  
dents at the School of Medicine of the University of  
2
,3  
Fortunately, women have moved up to pro- Buenos Aires (UBA) .  
fessional posiꢀons that were previously impossible to  
reach due to the social and cultural limitaꢀons1 they women have to consider the difficulty of moving into  
had to face.  
When deciding a surgery residency program,  
a world that is usually dominated by men. Once in the  
NE Cumpa López y col. La mujer en Cirugía. Rev Argent Cirug 2020;112(1):30-42  
37  
surgery residency program, they will face many obsta- surgeon is a historical construcꢀon that the patriarchal  
cles as gender discriminaꢀon, pregnancy and family, model has imposed for decades. Biologically, women  
1
wage inequity and sexual harassment .  
have no less physical endurance than men. Surgery  
The problem addressed in this arꢀcle is related does not require physical strength but rather decision-  
to the shiꢂ in the gender profile of medical professio- making, intellectual capacity and motor skills.  
nals entering surgery residencies.  
It is true that the number of female surgeons 4. Pregnancy  
in Argenꢀna has increased to equal that of male sur-  
geons. Tradiꢀonally, surgery has been a male-domina-  
The age for academic training as a specialist  
ted specialty but the higher incorporaꢀon of women ranges from 26 to 36 years, so a pregnancy can occur  
over ꢀme has called into quesꢀon these steps that limit at any stage of the career. The possibility of pregnancy  
4
their professional development .  
would limit the admission to a surgical specialty or re-  
The aim of this invesꢀgaꢀon was to explore duce promoꢀons in case of applicaꢀon for pregnancy  
1
the career barriers women face in Argenꢀna, as:  
leave and breasꢄeeding leave . Only 10.9% of women  
in the general US populaꢀon report inferꢀlity, while  
. Strict structures of the surgery residency programs 32% of women surgeons reported ferꢀlity difficulty.  
Thus, only 11.9 % of those women seek inferꢀlity servi-  
1
and surgery departments  
ces while up to 27% of women surgeons need assisted  
8
Surgery residencies remain male-dominated, reproducꢀve technology .  
while female physicians predominate in most of the  
Exposure to harmful external agents such as  
anestheꢀcs, radiaꢀon, blood and secreꢀons is higher in  
5
other specialꢀes .  
The organizaꢀonal structures have favored surgical specialꢀes. Women’s ferꢀlity can be affected,  
single men or men with partners who support them at and the number of high-risk pregnancies and aborꢀons  
1
-8  
home, allowing them to spend more ꢀme at work. The is higher in women surgeons .  
hours spent in hospital are hardly compaꢀble with the  
life of a mother and wife.  
5. Sexual harassment  
The strict structure of the surgery residencies  
is transferred to the organizaꢀonal structures of sur-  
Sexual comments are common during the sur-  
gery departments, reinforcing the incompaꢀbility bet- geryresidency,whichmayresultinuncomfortablepropo-  
ween family and professional life.  
sals for those who want to keep their personal life apart.  
In a study conducted in 3332 faculty at the  
2
. Lack of promoꢁon in managerial posiꢁons  
Schools of Medicine of University of Boston, University  
of Harvard and the Murray Research Center in Cambrid-  
Overall, a high percentage of managerial posi- ge, Massachuseꢅs, the differences observed between  
ons are held by men, despite women accounꢀng for men and women about their experiences, percepꢀons  
6
half of the world populaꢀon . Women are someꢀmes of discriminaꢀon and sexual harassment were surpri-  
perceived as having less leadership skills and compe- sing: about half of female faculty but few male faculty  
tences than men.  
reported these experiences. Female faculty were 2.5  
The term “glass ceiling barriers” first appea- ꢀmes more likely than male faculty to perceive gender-  
red in an arꢀcle in the Wall Street Journal in 1986 in based discriminaꢀon and about 50% of the female par-  
9
the United States. The arꢀcle described the invisible ꢀcipants reported some form of sexual harassment .  
barriers that highly skilled women workers face in rea-  
ching the highest posiꢀons in the business world, regar- 6. Interpersonal relaꢁonships  
7
dless of their achievements and merits .  
The term glass ceiling barrier refers to features  
Interpersonal relaꢀonships are definitely rele-  
that are difficult to detect. “A glass ceiling” represents gated to second place, and any kind of interpersonal re-  
a barrier that prohibits women from advancing toward laꢀonship is deteriorated during the residency program.  
the top of a hierarchical corporaꢀon and are prevented  
from receiving promoꢀon, especially to the managerial 7. Wage inequaliꢁes  
and execuꢀve rankings.  
There is no wage gap between men and wo-  
3
. Gender-based discriminaꢁon  
men working in insꢀtuꢀons in Argenꢀna, but income  
is affected in the private pracꢀce by the presꢀge and  
Gender-based discriminaꢀon and inequaliꢀes recogniꢀon of the physician, which is again influenced  
persist. As male surgeons are required more frequently by gender-based discriminaꢀon. Occasionally, paꢀents  
than female surgeons, the proporꢀon of men is higher have more confidence in male surgeons than in female  
than that of women in the different surgical specialꢀes. surgeons because they think they have greater physical  
1
0
The idea of physical endurance to become a and mental capacity .  
3
8
NE Cumpa López y col. La mujer en Cirugía. Rev Argent Cirug 2020;112(1):30-42  
8
. Housework and family responsibiliꢁes  
sub-specialty, 31% were residents or concurrentes of  
the Departments of General Surgery of the main ciꢀes  
The decision to develop a career has great in Argenꢀna. Of 95 surgeons contacted, 81 responded  
impact on the probability of marriage and maternity. the survey.  
Women who have children during their residency face  
greater obstacles for their development and academic sampling. Mean age was 34.7 years (range: 23-60 years;  
life .  
The selecꢀon method used was simple random  
1
1
standard deviaꢀon 8.75). The tolerance limits of the  
sample were of 95%.  
9
. Psychological barriers  
Among survey respondents, 59% were single  
and did not live with a partner, while 33% were married  
Women’s main concern is to decide between or cohabiꢀng (Fig. 1).  
having children or developing a career, so “gender iden-  
Among single women surgeons, 33.3% expec-  
ty” is the main mental barrier to develop their goals, ted to get married and 22.2% were sꢀll undecided. Only  
in addiꢀon to the challenge of entering a “men’s world”, 13.6% were not willing to get married or cohabit.  
where compeꢀꢀon can be twice as difficult.  
Sixty-one percent of those who were single  
wanted to have children, while 20% were undecided.  
Among single respondents, 62.5% believed that having  
children would change their lifestyle but 41.6% thought  
that marriage would not do so.  
Material and methods  
General female surgeons with or without a sur-  
gical sub-specialty, women residents and concurrentes  
insurgeryweresurveyedin2018.Theparꢀcipantsbelon-  
ged to the Departments of General Surgery of the main  
ciꢀes in Argenꢀna (Buenos Aires, Rosario y Córdoba).  
The survey respondents were informed about  
FIGURE 1  
the study and gave their consent to parꢀcipate in the  
survey. The study was approved by the Commiꢅee on  
Ethics of the Hospital de Alta Complejidad en Red “El  
Cruce” Dr. Néstor Carlos Kirchner. The parꢀcipaꢀon was  
volunteer. It is worth menꢀoning that the sample may  
be affected by a self-selecꢀon bias. Therefore, we consi-  
der that the random sampling guarantees the absence  
of bias in the selecꢀon process and helps to guarantee  
representaꢀon; however, this circumstance does not  
fully guarantee that we are sure that random sampling  
is representaꢀve of the populaꢀon (Kerlinger, 1985)  
Relaꢀonship status of survey respondents  
Parenꢁng  
Data collecꢁon  
The survey was anonymous. The quesꢀonnai-  
re was adapted from the one used by the survey con-  
Regarding female surgeons with children, 81%  
chose to take only the three months corresponding to  
the legal maternity leave in Argenꢀna. Mothers who  
have been employed for longer than one year can  
choose to extend their absence from work for a period  
of three to six months without payment.  
A significant number of women surgeons (58%)  
believed their lifestyles had changed aꢂer marriage or  
cohabiꢀng.  
Most women surgeons (52%) had only one  
child and the rest had two, three or four children.  
A high percentage of female surgeons with  
children are the primary carers, while nannies or gran-  
dparents are secondary carers. Spouses or partners ap-  
pear in third place, with a very low percentage of res-  
ponsibility as carers (Fig. 2).  
1
2
ducted by the Japan Surgical Society . The parꢀcipants  
were asked to respond quesꢀons about demographic  
informaꢀon, work environment, personal life, structure  
of the surgery departments, lack of promoꢀon in ma-  
nagerial posiꢀons, gender-based discriminaꢀon, preg-  
nancy, sexual harassment, interpersonal relaꢀonships,  
housework and family responsibiliꢀes and psychologi-  
cal barriers (Table 1). The quesꢀonnaires were analyzed  
in a specially designed database to calculate frequen-  
cies and prevalence and to idenꢀfy significant opinions.  
Results  
Sample analysis  
Most spouses have a professional career and a  
small percentage have medical degrees. Yet, a high per-  
The sample was made up of 81 general sur- centage of women surgeons married to male surgeons  
geons; 36% had a sub-specialty, 33% did not have a were responsible for housework.  
NE Cumpa López y col. La mujer en Cirugía. Rev Argent Cirug 2020;112(1):30-42  
39  
FIGURE 4  
FIGURE 2  
Prioriꢀes of survey respondents with children vs. those without  
children  
Housework  
Grandparents do not appear to play a signifi- General quesꢁons (gender and surgery)  
cant role in child-rearing but they are important at the  
moment of taking care of children while their surgeon  
Fiꢂy-two percent of those interviewed  
mothers are working. School is also considered im- were afraid of entering into a male-dominated work  
portant for childcare. Most workplaces where female environment.  
surgeons work do not have childcare faciliꢀes. For this  
Fiꢂy-seven percent of the female surgeons  
reason, 46% of the women interviewed stated that had not been assigned to perform certain surgical  
motherhood is not compaꢀble with their working life,  
another 46% responded that it was, and 8% did not  
want to answer this quesꢀon.  
techniques on occasion because they were considered  
to have less physical strength than a male surgeon  
and 47% believed that their employers would have  
preferred to have a male surgeon in their posiꢀon.  
Only 26 percent of paꢀents had rejected their  
services in favor of a male surgeon and 42% of female  
surgeons considered that their boss had refused their  
surgical services and preferred to be assisted by a male  
surgeon.  
Almost 85% of women surgeons have received  
comments about their sexuality during their work.  
On the other hand, the respondents answered that  
leadership (62%) and decision-making skills (56%) are  
considered exclusively male aꢅributes in their work  
environment.  
A significant percentage of women with chil-  
dren (69%) said they had changed their working style  
aꢂer having children, while a much smaller percentage  
said they had not changed it. Sixty-five percent of the  
survey respondents had not presented scienꢀfic papers  
aꢂer having children. About free ꢀme (Fig. 3), 39.5%  
of the respondents indicated that they someꢀmes had  
me to spend with their families, and 38.3% reported  
that their ꢀme for rest was insufficient.  
FIGURE 3  
Discussion  
In Argenꢀna, we have examples like Cecilia  
Grierson, who was the first female doctor in the country  
in the 19th century. She was the reference for a group  
of women who, defying the barriers of indifference and  
rejecꢀon, managed to impose enormous changes in  
1
3
women’s rights .  
Over the past few decades. the profession has  
undergone feminizaꢀon, with a significant and steady  
increase in the number of female graduates. In 1980,  
20% of medical graduates were women, reaching  
almost 52% in 201614.  
Free ꢀme  
Prioriꢁes according to the presence of children  
Notably, 48% of the respondents prioriꢀzed  
raising a family and 48% prioriꢀzed their work.  
Surgery, however, remains a male domain. The  
study by the United Naꢀons Development Programme  
Family was the number one priority in most (UNDP) shows that the proporꢀon of women surgeons is  
women surgeons with children and in a small percenta- low in surgical specialꢀes such as cardiovascular surgery,  
ge in single respondents without a partner.  
Hobbies or sports were a priority in a very low head and neck surgery according to staꢀsꢀcs from the  
percentage of cases (Fig. 4) Federal Registry of Health Professionals of the Ministry  
general surgery, neurosurgery, thoracic surgery, and  
4
0
NE Cumpa López y col. La mujer en Cirugía. Rev Argent Cirug 2020;112(1):30-42  
of Health. Pediatric hematology is the specializaꢀon  
with the greatest number of women while urology has  
the lowest female representaꢀon.  
in the surgical field, thus jusꢀfying their absence as  
caregivers. In this sense, we speak of asymmetrical and  
complementary conjugal arrangements, with “separate  
worlds” that avoid latent conflicts.  
Considering female doctors, operators and  
technicians, six out of ten health care professionals  
are women according to data from 2016. In 1980,  
three out of 10 health care professionals were women.  
Nowadays, one out of four employed women work in  
the health sector .  
It is possible to idenꢀfy inequaliꢀes and  
disadvantages for women when the gender perspecꢀve  
is introduced in the health care field.  
The results of this work provide evidence of  
the tradiꢀonal modes of female subjecꢀficaꢀon in the  
surgical field, the ways the society creates subjects  
capable of unfolding themselves and how they  
consꢀtute their singularity.  
The organizaꢀonal structures of surgery  
departmentsworkasastructuredregulatoryframework  
of pracꢀces and speeches that have constructed the  
inequaliꢀes between women and men in the field  
of medical acꢀon at the symbolic, subjecꢀve and  
insꢀtuꢀonal level. The health care system funcꢀons as  
a reproducer of such inequaliꢀes, insofar as it sustains  
and strengthens the differenꢀal construcꢀon of gender  
roles.  
One limitaꢀon of this paper is that, although it  
is a novel study with interdisciplinary characterisꢀcs, we  
did not find studies evaluaꢀng the suggested barriers in  
the surgical area in Argenꢀna.  
1
4
The obvious incompaꢀbility reflected in the  
studyfromtheidenꢀficaꢀonofspecificbarriersbetween  
the surgical career and family life, together with health  
work organizaꢀons that do not have childcare faciliꢀes  
and lack long-term paternity leave, seems to reinforce  
the tradiꢀonal female modes of subjecꢀficaꢀon ,  
corresponding to a female typology linked to support  
the sexual division of labor and requiring women-  
mothers to take care of the housework.  
Conclusions  
These inequaliꢀes should be kept visible from  
a perspecꢀve of reflecꢀon and improvement of the  
1
5
15  
quality of work in the health care system .  
“The social differences between men and  
women have nothing to do with the biological  
consꢀtuꢀon, but are symbolic construcꢀons belonging  
to the order of language and representaꢀons, linked  
to the regulatory, cultural and insꢀtuꢀonal context in  
Theproducꢀonofnecessaryfemalesubjecꢀvity  
for consꢀtuꢀng employed surgeons in the public sphere  
will generate singular male modes of subjecꢀficaꢀon  
1
7
which they are inserted” .  
Appendix 1  
Consent form  
We ask for your voluntary parꢀcipaꢀon to carry the Declaraꢀon of Helsinki, revised in 2013 in Fortaleza,  
out the study: Women in surgery: an exploraꢀon of Brazil.  
career barriers.  
The informaꢀon you provide will be treated  
If you refuse to parꢀcipate in the study, you as a whole in accordance with applicable regulatory  
may do so without staꢀng the reasons for your decision. requirements, ensuring that the published results of  
Health research is essenꢀal for the formulaꢀon the study are kept confidenꢀal and your idenꢀty as a  
of policies to improve the populaꢀon’ s health, parꢀcipaꢀng subject is protected.  
especially in developing countries such as Argenꢀna.  
For your safety, we will provide you with an  
The aim of this study is to explore the barriers email contact for any quesꢀons or concerns you may  
that women surgeons face in their professional life in have during the study. Thank you in advance for your  
Argenꢀna.  
This research follows the Guidelines for  
Good Clinical Pracꢀce in Research on Human Subjects  
GCP) approved by means of Resoluꢀon Nr 1490/07  
of the Ministry of Health and has been reviewed and  
approved by the Research Ethics Commiꢅee (REC). In  
addiꢀon, the invesꢀgators are commiꢅed to carrying  
out the research in accordance with the contents of  
cooperaꢀon.  
Interviewer:  
(
I give my consent to be interviewed:  
Signature:  
Clarificaꢀon of signature:  
Place and date:  
NE Cumpa López y col. La mujer en Cirugía. Rev Argent Cirug 2020;112(1):30-42  
41  
TABLE 1  
Qusꢀonnaire  
Age  
1. Please indicate your marital status  
MARRIED OR COHABITING WITH PARTNER  
SINGLE AND NOT COHABITING WITH PARTNER  
SEPARATED/DIVORCED AND NOT COHABITING WITH PARTNER  
WIDOW AND NOT COHABITING WITH PARTNER  
SECOND/THIRD MARRIAGE  
WORK  
2. What is the number one priority in your life?  
3. What is the number two priority in your life?  
4. Do you have enough ꢀme to spend for your family?  
RAISING A FAMILY  
SPORTS OR HOBBIES  
WORK  
RAISING A FAMILY  
SPORTS OR HOBBIES  
NOT AT ALL  
NOT ENOUGH  
SOMETIMES  
ENOUGH  
5. Do you have enough ꢀme to rest?  
NOT AT ALL  
NOT ENOUGH  
SOMETIMES  
ENOUGH  
6. Are you saꢀsfied with your life outside work?  
NOT AT ALL  
OCCASIONALLY  
COMPLETELY SATISFIED  
QUESTIONNAIRE TO UNMARRIED PERSON  
Do you want to get married?  
YES/NO/UNDECIDED  
YES/NO/UNDECIDED  
YES/NO/UNDECIDED  
Do you think you would change your working style aꢂer marriage?  
Do you want to have children?  
Do you think you would change your working style aꢂer you have children? YES/NO/UNDECIDED  
QUESTIONNAIRE FOR MARRIED PERSONS OR COHABITING  
At which age did you get married or started cohabiꢀng?  
What is your partner’s occupaꢀon?  
ONESELF/SPOUSE PARTNER/OWN PARENTS/PARENTS-IN-LAW/RELA-  
TIVES/OTHER  
Who is the main person involved in housework?  
How many hours a day do you spend for housework?  
Did you change your working style aꢂer you had a life partner?  
QUESTIONNAIRE FOR WOMEN WITH CHILDREN  
YES/NO  
How many children do you have and how old are they?  
How long was your maternity leave?  
Did you change working style aꢂer childbirth?  
YES/NO  
Have you stopped presenꢀng scienꢀfic papers aꢂer having children?  
YES/NO/UNDECIDED  
ONESELF/SPOUSE PARTNER/OWN PARENTS/PARENTS-IN-LAW/RELA-  
TIVES/OTHER  
Who is the main person involved in childcare?  
School/In-hospital childcare/Nannies/Parents-in law/My parents/  
Who takes care of your children while at work?  
Relaꢀves/Other