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FO Leiro y col. Recomendaciones COVID-19: videoendoscópica y mininvasiva. Rev Argent Cirug 2020;112(3):239-248
abierto, así como un mayor contacto con los guantes
evitar que el gas vuelva a fluir hacia el insuflador.
quirúrgicos, podrían generar microrroturas sobre los 8. Durante la desinsuflación, todos los gases y humos
mecanismos de barrera. De esta forma, las recomen-
daciones generales indican sopesar específicamente el
riesgo/beneficio en relación con el empleo del abordaje
laparoscópico en el paciente con urgencia quirúrgica y
coinfección por SARS-CoV-2. En este senꢀdo es impor-
tante considerar la experiencia del equipo quirúrgico
actuante, por lo que se sugiere no realizar cambios al
de CO que se escapen deben capturarse con un sis-
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tema de filtración o uꢀlizar el modo de desinsufla-
ción si está disponible en el equipo uꢀlizado. Si bien
hay guías que lo recomiendan, sugerimos evitar la
desinsuflación a través de un sistema de aspiración
sin filtro previo, ya que se desconoce el riesgo de con-
taminación de las tuberías de dichos sistemas.
abordaje habitualmente empleado. Se recomienda la 9. Si el insuflador que se está uꢀlizando no ꢀene una
presencia en el quirófano de la menor canꢀdad posible
de personas y que el procedimiento sea encabezado
por el miembro del equipo con mayor entrenamiento.
En todos los casos debe cumplirse estrictamente el pro-
cedimiento de protección individual. En relación con
esto, se recomienda el uso de barbijos N95, anꢀparras
herméꢀcas, máscara facial, camisolín hemorrepelente,
función de desinsuflación, cerrar la válvula del tro-
car que se está uꢀlizando para la insuflación antes de
apagar el flujo de CO en el insuflador (aunque haya
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un filtro en línea en el tubo). Sin tomar esta precau-
ción, el CO intraabdominal puede ser empujado ha-
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cia el insuflador cuando la presión intraabdominal es
mayor que la presión dentro del insuflador.
doble gorro y botas, para los cirujanos actuantes y la 10. El paciente debe estar plano, e idealmente el puerto
instrumentadora. En el caso de la instrumentadora cir-
culante no se requiere camisolín hemorrepelente, salvo 11. Los especímenes deben ser removidos una vez que
que tuviera que tener estrecho contacto. Al igual que se haya evacuado todo el gas CO y el humo.
más bajo debe ser uꢀlizado para desinsuflar.
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en todas las recomendaciones, el uso de este equipa- 12. Uꢀlizar drenajes quirúrgicos solo si es absolutamen-
miento estará sujeto a la situación epidemiológica y la
disponibilidad de recursos.
Se discute también el uso de electrobisturí
y otras fuentes de energía. No se ha comprobado la
te necesario.
13. Deben evitarse los disposiꢀvos de cierre de sutura
que permiten la fuga de la insuflación, y la fascia
debe cerrarse después de la desinsuflación.
presencia del virus en el humo generado por este ni la 14. La cirugía mano asisꢀda puede provocar fugas signi-
infecꢀvidad de dicho humo, ya que probablemente la
temperatura del instrumento destruya la parꢁcula viral.
De todas maneras se recomienda, hasta tener evidencia
ficaꢀvas del CO insuflado y de humo desde los puer-
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tos, por lo que debe evitarse.
Un aspecto de debate es el riesgo de compli-
sólida, minimizar el uso del electrobisturí u otras fuen- caciones respiratorias que podría implicar el neumope-
tes de energía de manera conꢀnua, y, de ser necesaria ritoneo en pacientes que presentan una neumonía. A
su uꢀlización, hacerlo a baja intensidad y aspirando el este respecto no se recomienda la cirugía laparoscópica
humo con sello de agua e hipoclorito de sodio.
en pacientes que se encuentran internados con infec-
Con relación al neumoperitoneo, deben se- ción confirmada y neumopaꢁa severa con requerimien-
guirse las siguientes recomendaciones:
to de asistencia respiratoria mecánica (ARM). En pa-
cientes con COVID-19 confirmada, asintomáꢀcos o con
. Mantener el circuito cerrado y uꢀlizar trocares nue- neumopaꢁas leves, aun con requerimiento de oxígeno
vos o con hermeꢀcidad chequeada y adecuada. pero sin ARM, la cirugía laparoscópica no implica mayor
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. Trabajar a la menor presión y flujo de neumoperi- riesgo que un abordaje quirúrgico a cielo abierto.
toneo posible, siempre y cuando no comprometa la
exposición del campo quirúrgico. Se recomienda un
flujo no mayor de 10 litros/minuto y una presión de Paredes abdominales
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-10 mm Hg.
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. Mantener una correcta relajación muscular y mini-
En la patología de pared abdominal las urgen-
mizar el ꢀempo quirúrgico.
cias se limitarían a hernias o eventraciones complicadas
. Evitar el Trendelenburg prolongado para minimizar (atascamiento o estrangulación), evisceraciones, tumo-
los efectos deletéreos sobre la función cardiopulmo- res malignos de rápida evolución, e infecciones graves
nar del paciente COVID.
de pared que requieran desbridamiento quirúrgico.
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. Evacuar el neumoperitoneo a través de un disposiꢀ- Con respecto a la indicación quirúrgica, esta no debería
vo de filtración antes del cierre, extracción de trocar, modificarse en las fases iniciales de la pandemia (Fases
extraccióndemuestrasoconversión acirugíaabierta. I y II), y solo debería considerarse la uꢀlización de tra-
. Mantener el instrumental limpio de sangre y otros tamientos alternaꢀvos en fases avanzadas en las que
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fluidos corporales.
los recursos humanos y la disponibilidad de camas e
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. Las canillas de los trócares, una vez colocados, insumos hospitalarios se encuentren seriamente com-
no deben abrirse. Si es necesario el cambio del promeꢀdos. En estos casos se evaluará la posibilidad
puerto de insuflación, este debe cerrarse antes de realizar reducciones manuales de hernias o even-
de desconectar el tubo y no abrir el nuevo puer- traciones complicadas, colocación de medios para des-
to hasta que el tubo de insuflación esté conec- compresión de tubo digesꢀvo, anꢀbioꢀcoterapia en
tado. El insuflador debe estar “encendido” antes infecciones de pared y otras maniobras paliaꢀvas con
de que se abra la nueva válvula de puerto para monitoreo estricto del paciente.