Arꢀculo original | Original arꢁcle  
359  
Rev Argent Cir 2021;113(3):359-366 - hꢀp://dx.doi.org/10.25132/raac.v113.n3.1484  
Drenaje percutáneo transglúteo  
Percutaneous transgluteal drainage  
Jorge A. Obeid , Alejandro García Hevia , Aída V. Canga , Pablo M. Fernández , José Brizuela Saluzo  
Servicio de Cirugía RESUMEN  
General Sanatorio  
Diagnósꢀco. Santa Fe Antecedentes: El drenaje percutáneo es una alternaꢀva a la cirugía en el manejo de los abscesos pélvi-  
Argenꢀna. cos. El objeꢀvo de este estudio es evaluar la seguridad y la eficacia del enfoque transglúteo.  
Material y métodos: Los drenajes fueron realizados por 3 cirujanos, bajo guía tomográfica. Se uꢀlizó  
la técnica de Seldinger, con anestesia local; se uꢀlizaron catéteres de 8 y 10 Fr. El drenaje fue exitoso si  
Los autores declaran no  
la colección desapareció y no había recurrido.  
tener conflictos  
Resultados: El promedio de edad de los pacientes fue de 49,2 años. El germen más común fue Esche-  
de interés.  
richia coli. En la mitad de los casos, la causa fue posoperatoria. La duración media del drenaje fue de  
Conflicts of interest  
9
,2 días. El drenaje tuvo éxito en todos los casos, sin complicaciones mayores.  
None declared.  
Conclusión: El drenaje transglúteo guiado por tomograꢁa computarizada (TC) es seguro y bien tolera-  
Correspondencia do para el tratamiento de abscesos pélvicos profundos.  
Correspondence:  
Palabras clave:abscesos pélvicos, drenaje transglúteo, TC, infrapiriforme.  
Alejandro García Hevia  
E-mail:  
alejandrogarciahevia@  
gmail.com  
ABSTRACT  
Background: Percutaneous drainage is an alternaꢀve to surgery in the management of pelvic abscesses.  
The aim of this study is to evaluate the safety and efficacy of the transgluteal approach.  
Material and methods: Transgluteal percutaneous drainages were performed by 3 surgeons using  
computed tomography guidance. The Seldinger technique was used with 8 Fr and 10 Fr catheters  
under local anesthesia. Drainage was considered successful if the abscess regressed and did not recur.  
Results: Mean age was 49.2 years. Escherichia coli was the most common microorganism idenꢀfied.  
In 50% of the cases, the abscesses occurred postoperaꢀvely. Mean duraꢀon of drainage was 9.2 days.  
Drainage was successful in all the cases and there were no major complicaꢀons.  
Conclusion: Transgluteal computed tomography-guided approach is safe and well-tolerated for the  
treatment of deep pelvic abscesses.  
Keywords: pelvic abscesses, transgluteal drainage, CT, infrapiriform.  
Recibido | Received ID ORCID: Jorge A. Obeid, 0000-0002-0047-8827; Alejandro García Hevia, 0000-0002-3383-9406; Aída V. Canga,  
1-12-20 0000-0002-1639-5727; Pablo M. Fernández, 0000-0001-7331-6629; José Brizuela Saluzo, 0000-0002-6840-5966.  
Aceptado | Accepted  
5-04-21  
2
0
3
60  
Obeid JA y cols. Drenaje percutáneo transglúteo. Rev Argent Cir 2021;113(3):359-366  
Introducción  
de la coagulación (plaquetopenia, o coagulopaꢀas).  
Se uꢀlizó en todos los casos la técnica de Sel-  
El drenaje percutáneo es una alternaꢀva segu- dinger. El paciente es colocado en decúbito ventral; se  
ra y eficaz a la cirugía en el manejo de los abscesos in- realiza un primer escaneo tomográfico y, con rotula-  
traabdominales y pélvicos. El abordaje de los abscesos dor negro, se marcan los ejes para efectuar la punción,  
pélvicos profundos es un desaꢁo debido a los obstácu- además de medir la profundidad desde el centro de la  
los anatómicos que presenta (huesos pélvicos, vasos colección hasta la piel, para así saber la profundidad  
ilíacos, vejiga, intesꢀno, útero, vagina y nervios). El ac- exacta. Se inyecta lidocaína al 2% con epinefrina en el  
ceso transglúteo guiado por tomograꢁa computarizada siꢀo de punción; con una aguja de 18 Gauge se reali-  
(
TC) es el de elección cuando el absceso es inaccesible za la punción en el siꢀo previamente marcado; una vez  
1-4  
colocada la aguja, se aspira y se toma muestra para cul-  
por un abordaje anterior convencional .  
El objeꢀvo de este estudio es analizar la segu- ꢀvo. Se progresa un alambre guía de 0,035 pulgadas,  
ridad y la eficacia del enfoque transglúteo en el manejo se dilata según el catéter que se colocará y, por úlꢀmo,  
de los abscesos profundos de la pelvis.  
se monta el catéter mulꢀpropósito (Cook o Boston). Se  
fija el catéter a la piel, se aspira el líquido purulento,  
luego de lo cual se conecta a bolsa colectora. Final-  
mente se realiza un control tomográfico del catéter  
Material y métodos  
(Fig. 1).  
Se realizó una búsqueda retrospecꢀva desde el  
Un riguroso cuidado diario del catéter era esen-  
año 2011 hasta el año 2019 donde se encontraron 10 cial para detectar complicaciones (inflamación del siꢀo  
pacientes que requirieron drenaje transglúteo. Las va- de punción cutánea, dolor, sangrado o exꢀrpación acci-  
riables para estudiar fueron la edad de los pacientes, el dental). Además del drenaje, los anꢀbióꢀcos empíricos  
origen o causa de los abscesos, el resultado del culꢀvo fueron inicialmente administrados y luego adaptados a  
obtenido, las complicaciones (se uꢀlizó la clasificación los datos bacteriológicos obtenidos. La reꢀrada del ca-  
de Clavien-Dindo para estraꢀficarlas), los días en que téter se decidió sobre la base de los criterios de éxito  
los pacientes estuvieron con el catéter y otros (entre clínico, bioquímico e imagenológico. Se consideró que  
los cuales se mencionan caracterísꢀcas especiales que el drenaje transglúteo fue exitoso si el absceso había  
presentaban los pacientes). Con respecto a la “toleran- desaparecido en su totalidad y no había recurrido. Por  
cia del procedimiento” y el dolor en el posoperatorio se el contrario, se consideró que el drenaje había fallado  
uꢀlizó la Escala Visual Analógica del dolor.  
en caso de recurrencia del absceso, sepsis persistente o  
Los drenajes fueron realizados bajo guía to- la necesidad de otro nuevo procedimiento.  
mográfica por 3 miembros del Servicio de Cirugía  
(
todos cirujanos generales con experiencia en pro-  
cedimientos percutáneos). El diagnósꢀco de abs- Resultados  
ceso pélvico profundo se confirmó en un inicio con  
TC en 8 casos, y en los restantes por una resonancia  
La tabla 1 resume las variables analizadas. El  
magnéꢀca. Los parámetros de hemostasia se ve- promedio de edad de los pacientes fue de 49,2 años  
rificaron antes del procedimiento (plaquetas, TP y (DS = 9,70). El germen más común encontrado fue Es-  
KPTT), para idenꢀficar y corregir cualquier trastorno cherichia coli (50%). En la mitad de los casos la causa  
TABLA 1  
Caracterísꢀcas de pacientes con abscesos profundos tratados mediante drenaje transglúteo  
Sexo  
F
Edad  
47  
Origen probable  
Posoperatorio  
Escara sacra  
Culꢀvo  
Negaꢀvo  
S. aureus  
Complicaciones©  
Días de drenaje  
Otros  
-
-
7
-
M
32  
Mielomeningocele  
Dolor, salida accidental del  
catéter (I)  
M
56  
Posoperatorio  
E. coli  
14  
-
F
M
F
49  
55  
47  
35  
Posoperatorio  
Diverꢀculiꢀs  
Negaꢀvo  
E. coli  
-
12  
8
-
Dolor intenso (I)  
-
Absceso perianal  
Absceso perianal  
Negaꢀvo  
E. coli.  
-
-
7
Quimioterapia. Neutropenia  
Diabetes  
M
5
Posoperatorio resección  
M
50  
E. coli  
-
10  
-
anterior baja  
F
62  
59  
Posoperatorio  
-
-
12  
8
VIH  
-
M
Diverꢀculiꢀs  
E. coli  
©, Se colocó entre paréntesis el grado de complicaciones según Clavien-Dindo. ∞, Polimicrobiano. Ω, Punción aspiración  
Obeid JA y cols. Drenaje percutáneo transglúteo. Rev Argent Cir 2021;113(3):359-366  
361  
FIGURA 1  
A
B
C
D
E
F
G
H
Procedimiento uꢀlizado en el Servicio que muestra, en este caso un abordaje infrapiriforme. A, marcación de los ejes para la localización del  
siꢀo de punción. B, se infiltra con anestesia local el trayecto del drenaje. C, punción con aguja de 18 G. D, control tomográfico que confirma la  
aguja en la colección. E, se aspira la colección obteniéndose material para culꢀvo. F, se coloca catéter mulꢀpropósito según la técnica de Seldin-  
ger. G. se evacua, a través del catéter, el material purulento de la colección. H, control tomográfico del catéter.  
de los abscesos fue posoperatoria. La duración media piriforme se encuentra el plexo sacro, que conꢀnúa in-  
del drenaje fue de 9,2 días (DS=2,95). Se uꢀlizaron ca- feriormente como el nervio ciáꢀco. Las arterias y venas  
téteres de 8 Fr en 7 procedimientos y de 10 Fr en los glúteas superior e inferior también cruzan el agujero en  
3
restantes. El drenaje transglúteo tuvo éxito en todos el extremo más cefálico. El ligamento sacroespinoso,  
los casos, ya que no fue necesario añadir otro ꢀpo de que se exꢀende desde el sacro hasta su inserción en  
procedimiento. la columna vertebral isquiáꢀca, es un hito importante,  
El procedimiento fue bien tolerado en 8 pacien- ya que marca la cara inferior del agujero ciáꢀco mayor  
tes (80%). Dos pacientes presentaron dolor moderado y todas las principales estructuras vasculares y neura-  
que resolvió con analgésicos. No se observó ninguna les se encuentran cefálicas al ligamento. Es importan-  
complicación importante (como hemorragia o lesión te traducir los principios anatómicos descriptos a las  
nerviosa) durante el procedimiento ni después de él.  
imágenes de TC axial, para planificar un acceso seguro  
y evitar así las estructuras anatómicas principales. Por  
lo general, para el abordaje transglúteo, el paciente se  
coloca en decúbito prono, oblicuo o decúbito lateral. El  
enfoque ideal para el acceso transglúteo es insertar el  
Discusión  
En primera instancia es importante mencionar catéter lo más cerca posible del sacro, al nivel del liga-  
que el drenaje transglúteo requiere un conocimiento mento sacroespinoso. En este nivel, como ya se descri-  
anatómico preciso de la región para planificar un enfo- bió, el nervio ciáꢀco está situado más lateral y puede  
que seguro y así evitar efectos secundarios conocidos evitarse fácilmente. Aunque la preferencia es tener un  
(
Fig. 2). El agujero ciáꢀco mayor es un espacio oval en enfoque infrapiriforme para evitar los vasos glúteos y  
la cara posterolateral de la pelvis, que se encuentra por el plexo sacro que yacen anteriores al músculo pirifor-  
debajo de la arꢀculación sacroilíaca, que está bordeada me, esto no siempre es posible. En tales situaciones, el  
por el sacro en la parte posterior, el ligamento sacroes- nervio ciáꢀco, el plexo sacro y los vasos glúteos se pue-  
pinoso en la parte inferior, el isquion en la parte ante- den evitar planificando la entrada lo más cerca posible  
3
rior y el ilion en la parte superior. El músculo piriforme del sacro . Como mencionamos, en todos los casos se  
se origina en la superficie ventral del sacro y pasa a tra- uꢀli la técnica de Seldinger. Solo se aplicó anestesia  
vés del centro del agujero ciáꢀco mayor, insertándose local, sin necesidad de otro ꢀpo de anestesia; se solicitó  
en el trocánter mayor del fémur. Anterior al músculo la colaboración del paciente para que nos comunicara  
3
62  
Obeid JA y cols. Drenaje percutáneo transglúteo. Rev Argent Cir 2021;113(3):359-366  
en caso de dolor excesivo o que este se irradiara a la un hematoma pélvico grande con resolución espontá-  
6
pierna (sospecha de lesión del nervio ciáꢀco), lo cual nea durante el seguimiento . En nuestro caso elegimos  
nos permiꢀó reposicionar la aguja y evitar dicha lesión. siempre catéteres de pequeño calibre, a diferencia de  
Como se mencionó con anterioridad en los lo informado por Harisimgghani y cols., lo que también  
abscesos pélvicos profundos, un enfoque anterior no podría contribuir a la menor tasa de complicaciones,  
1
siempre es facꢀble debido a muchos obstáculos anató- como describen Robert y cols. .  
micos ya descriptos y el enfoque transgluteal es una al-  
Una alternaꢀva al drenaje transglúteo son los  
4
ternaꢀva interesante y segura . Desde el informe inicial drenajes endoguiados por ultrasonido por vía transrec-  
de Butch y col. en 1986, se publicaron pocos estudios tal o transvaginal. Sin embargo, existen algunas cues-  
sobre el abordaje transglúteo para el drenaje de abs- ꢀones desfavorables respecto de este ꢀpo de enfoque,  
5
cesos profundos de la pelvis . La revisión más grande como el hecho de que los abscesos presacros no son  
sobre este tema fue publicada por Harisinghani y cols., accesibles por vía transvaginal, la fijación del catéter  
quienes publicaron el drenaje transglúteo de 154 abs- puede ser muy diꢁcil y genera incomodidad para el pa-  
cesos pélvicos profundos en 140 pacientes. El origen de ciente, sobre todo si es necesario un drenaje a largo  
las colecciones fue principalmente posquirúrgico (115) plazo9 . En nuestro Servicio, si bien hemos realizado  
y se observó una resolución completa del absceso en el drenajes por esta vía, solo en contadas ocasiones he-  
,10  
9
6% de los pacientes. Los autores insisꢀeron en el he- mos dejado catéteres debido a las desventajas ya men-  
cho de que el enfoque infrapiriforme se asoció con una cionadas y consideramos que el drenaje transglúteo es  
disminución significaꢀva de la incidencia de dolor pos- más cómodo y seguro para el drenaje de colecciones  
procedimiento . Nuestro estudio confirmó la eficacia pelvianas.  
clínica del abordaje transglúteo como se informa en la  
6
Por úlꢀmo, la aplicación terapéuꢀca del ultra-  
literatura con una resolución completa en el 100%. En sonido endoscópico (EUS) ha ganado una gran popula-  
comparación con los datos de la literatura, la incidencia ridad debido a su seguridad y eficacia en el drenaje de  
del dolor observado aquí (10%) fue similar al descripto las colecciones de líquido peripancreáꢀco a través del  
en la literatura, incluso sin la uꢀlización de otro ꢀpo de estómago o el duodeno, por lo que el drenaje guiado  
anestesia más que lidocaína inyectable1,2,7,8. Las compli- por EUS de abscesos pélvico profundo podría ofrecer  
caciones mayores son infrecuentes con este abordaje. una alternaꢀva en pacientes seleccionados. Desde la  
No tuvimos sangrado ni lesión nerviosa importante en introducción de este procedimiento, las series de casos  
nuestro estudio. Harisinghani y cols. informaron solo han registrado una alta tasa de éxito sin complicaciones  
tres casos (2%) de hemorragia pélvica después de un mayores. Este puede ser un enfoque alternaꢀvo a la ci-  
abordaje transpiriforme. Dos pacientes fueron tratados rugía y al drenaje transgluto percutáneo1 , aunque en  
por embolización arterial selecꢀva de pseudoaneuris- nuestro medio resulta un abordaje mucho más costoso  
mas de la arteria glútea inferior y un paciente presentó y de diꢁcil acceso respecto del drenaje transglúteo.  
1,12  
FIGURA 2  
A
B
C
Reparos anatómicos más importantes. A. 1, Ilíaco; 2, Agujero ciáꢀco mayor; 3, Espina isquiáꢀca; 4, Ligamento sacroespinoso;  
5
, Ligamento sacrotuberoso 6, Agujero ciáꢀco menor. B. 1, Músculo piriforme; 2, Espina isquiáꢀca; 3,Músculo obturador interno; 4, Músculo  
coccígeo; 5, Músculo elevador del ano; Flecha, Nervio pudendo. C. 1, Músculo piriforme; 2, Músculo coccígeo; 3, Ligamento sacrotuberoso; 4,  
Plexo sacro; Contorno de flecha, Arteria ilíaca interna; Flecha larga, Arteria glútea superior; Flecha corta, Arteria glútea inferior.  
Extraído de Mukesh G. Harisinghani, Debra A. Gervais, Peter F. Hahn, Chie Hee Cho, Karꢁk Jhaveri, Jose Varghese. CT-guided Transgluteal Drai-  
nage of Deep Pelvic Abscesses: Indicaꢁons, Technique, Procedurerelated Complicaꢁons and Clinical Outcome. RadioGraphics 2002; 22(6):1353–  
1
367 (publicado con autorización del propietario del copyright).  
Obeid JA y cols. Drenaje percutáneo transglúteo. Rev Argent Cir 2021;113(3):359-366  
363  
En conclusión, el drenaje percutáneo trans- fundos; en nuestra casuísꢀca solo uꢀlizamos anestesia  
glúteo guiado por TC es un enfoque seguro y bien to- local y drenajes de bajo calibre con una muy baja tasa  
lerado para el tratamiento de abscesos pélvicos pro- de complicaciones y una alta eficiencia.  
ENGLISH VERSION  
Introducꢁon  
the procedure. Then, a mulꢀpurpose catheter (Cook or  
Boston) is placed over the wire. The catheter is fixed  
Percutaneous drainage is a safe and effecꢀve to the skin, the purulent fluid is aspirated and then  
alternaꢀve to surgery in the management of intra- the catheter is aꢂached to a collecꢀon bag. Finally,  
abdominal and pelvic abscesses. The approach adequate catheter placement is confirmed by CT  
is a challenge for deep pelvic abscesses because control (Fig. 1).  
of many anatomical obstacles (pelvic bones, iliac  
A rigorous daily catheter care was essenꢀal  
vessels, bladder, bowel, uterus, vagina and nerves). to detect any complicaꢀons (skin puncture site  
A transgluteal computed tomography (CT)-guided inflammaꢀon, pain, bleeding or accidental removal).  
approach is preferred when the abscess is inaccessible In addiꢀon to the drainage, empiric anꢀbioꢀcs were  
1
-4  
with a convenꢀonal anterior route .  
iniꢀally given and adapted to the bacteriological data  
The aim of this study is to analyze the safety obtained. Catheter withdrawal was decided according  
and efficacy of the transgluteal approach in the to clinical, biochemical and radiological success criteria.  
management of deep pelvis abscesses.  
Drainage was considered successful if the abscess  
had regressed and had not recurred. Conversely,  
failed drainage was considered in case of abscess  
recurrence, persistent sepsis or the need for another  
new procedure.  
Material and methods  
We conducted retrospecꢀve search  
a
from 2011 to 2019 and found 10 paꢀents requiring  
transgluteal drainage. The variables analyzed were Results  
paꢀents’ age, origin or cause of abscesses, results of  
laboratory cultures, complicaꢀons (categorized using  
The variables analyzed are summarized in Table  
the Clavien-Dindo classificaꢀon), duraꢀon of drainage 1. Mean age was 49.2 years (SD: 9.70). Escherichia coli  
expressed in days and other variables (as parꢀcular was the most common germ found (50%). In 50% of the  
characterisꢀcs of the paꢀents, among others). A visual cases, the abscesses occurred postoperaꢀvely. Mean  
analogue scale was used to categorize tolerance to the duraꢀon of drainage was 9.2 days (SD: 2.95). The size  
procedure and postoperaꢀve pain.  
of the catheters was 8 Fr in 7 procedures and 10 Fr in  
Transgluteal percutaneous drainages were the remaining 3 paꢀents. Transgluteal drainage was  
performed by 3 general surgeons from the Department successful in all the cases as there was no need for any  
of Surgery with experience in percutaneous procedures addiꢀonal procedure.  
using CT guidance. The diagnosis of deep pelvic abscess  
The procedure was well tolerated in 8 paꢀents  
was confirmed on an iniꢀal CT scan in 8 cases and by (80%). Two paꢀents developed moderate pain that  
magneꢀc resonance imaging in the remaining paꢀents. was relieved with analgesics. There were no major  
All the paꢀents underwent coagulaꢀon screen (platelet complicaꢀons (as bleeding or nerve injury) during or  
count, PT and aPTT) before the procedure to idenꢀfy aꢃer the procedure.  
and correct any coagulaꢀon abnormality (low platelet  
count or coagulopathy).  
The Seldinger technique was used in all the Discussion  
cases. The paꢀent is placed in the ventral decubitus  
posiꢀon. A first CT scan is performed; a black marker is  
The transgluteal approach requires precise  
used to mark the axes for the needle entry point, and anatomical knowledge of the region to plan a safe  
the exact depth from the center of the collecꢀon to the approach and thus avoid known complicaꢀons (Fig.  
skin is measured. Local anesthesia (2% lidocaine) was 2). The greater sciaꢀc foramen is an oval space in  
administered at the puncture site. An 18-gauge needle the posterolateral aspect of the pelvis below the  
is inserted in the previously marked site and once sacroiliac joint, bordered by the sacrum posteriorly,  
placed, the collecꢀon is aspired, and a sample is taken the sacrospinous ligament inferiorly, the ischium  
for bacteriological analysis. A 0.035-inch guidewire anteriorly, and the ilium superiorly. The piriformis  
is advanced, and a dilator is inserted. The size of the muscle originates on the ventral surface of the sacrum  
dilator depends on the size of the catheter chosen for and passes through the center of the greater sciaꢀc  
3
64  
Obeid JA y cols. Drenaje percutáneo transglúteo. Rev Argent Cir 2021;113(3):359-366  
foramen to insert on the greater trochanter. The sacral sciaꢀc foramen and all the major vascular and neural  
plexus rests on the anterior surface of the piriformis structures are located cephalad to this ligament. It is  
muscle and conꢀnues inferiorly as the sciaꢀc nerve. importanttotranslatethedescribedanatomicprinciples  
The superior and inferior gluteal arteries and veins also to the axial CT images to plan a safe access and thus  
cross the foramen in the more cephalic aspect. The avoiding major anatomic structures. Typically, for the  
sacrospinous ligament, which extends from the sacrum transgluteal approach the paꢀent is posiꢀoned in the  
to its inserꢀon on the ischial spine, is an important prone, prone oblique, or lateral decubitus posiꢀon. The  
landmark, as it marks the inferior aspect of the greater ideal approach for transgluteal access is to insert the  
TABLE 1  
Characterisꢀcs of paꢀents with deep abscesses treated by transgluteal drainage  
Drainage  
Sex  
F
Age  
47  
Probable origin  
Postsurgical  
Sacral sore  
Culture  
Negaꢀve  
S. aureus  
Complicaꢀons©  
Other  
duraꢀon (days)  
7
-
-
-
Myelomeningocele  
M
32  
Pain, accidental withdrawal  
M
56  
Postsurgical  
E. coli  
14  
-
of the catheter (I)  
F
M
F
49  
55  
47  
35  
50  
62  
59  
Postsurgical  
Diverꢀculiꢀs  
Negaꢀve  
E. coli  
Negaꢀve  
E. coli.  
E. coli  
-
12  
8
-
Intense pain (I)  
-
Perianal abscess  
Perianal abscess  
Aꢃer anterior rectal resecꢀon  
Postsurgical  
-
-
-
-
-
7
Chemotherapy Neutropenia  
M
M
F
5
Diabetes  
10  
12  
8
-
HIV  
-
M
Diverꢀculiꢀs  
E. coli  
©, Category of Clavien-Dindo complications between brackets. ∞, Polymicrobial. Ω, Needle aspiration  
FIGURE 1  
A
B
C
D
E
F
G
H
Procedure used in our department describing the technique of the infrapiriformis approach. A, the axes are marked for the needle entry point.  
B, local anesthesia is administered at the site of the trajectory of the drain. C, an 18-gauge needle is inserted. D, CT image confirming the needle  
placed in the collecꢀon. E, the collecꢀon is aspired, and the material obtained is sent for culture. F, a mulꢀpurpose catheter is inserted using  
the Seldinger technique. G. the purulent fluid is evacuated through the catheter. H, adequate catheter placement is confirmed by CT control.  
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catheter as close to the sacrum as possible, at the level complete resoluꢀon as reported in the literature. In our  
of the sacrospinous ligament. At this level, as previously series, the incidence of pain (10%) was similar to the  
described, the sciaꢀc nerve is situated more laterally one described in the literature, even with the single use  
and can be easily avoided. Although the preference is of lidocaine1 . Major complicaꢀons are uncommon  
to have an infrapiriformis approach to avoid the gluteal with this approach. There were no cases of bleeding or  
vessels and sacral plexus lying anterior to the piriformis significant nerve injury in our study. Harisinghani et al.  
muscle, this is not always possible. In such situaꢀons, reported only three cases (2%) of pelvic hemorrhage  
the sciaꢀc nerve, sacral plexus, and gluteal vessels can aꢃer the transpirifom approach. Two paꢀents with  
be avoided by planning the entry as close to the sacrum pseudoaneurysms of the inferior gluteal artery were  
,2,7,8  
3
as possible . The Seldinger technique was used in all treated with selecꢀve arterial embolizaꢀon and one  
the cases. We only used local anesthesia, and there was paꢀent presented a large pelvic hematoma that  
6
no need for any other type of anesthesia; we asked the spontaneously resolved during follow-up . In our  
paꢀent to inform us in case of excessive pain or pain cases, we always used catheters with small diameter,  
radiaꢀng to the leg (suggesꢀve of sciaꢀc nerve injury), as opposed to what Harisimgghani et al. reported,  
which allowed us to reposiꢀon the needle and avoid which could have also contributed to the lower rate of  
1
such injury.  
As we have previously menꢀoned in case of  
complicaꢀons, as Robert et al. have described .  
Ultrasound-guided transrectal or transvaginal  
deep pelvic abscesses, an anterior approach is not drainage is an alternaꢀve to the transgluteal approach.  
always feasible because of many anatomical obstacles Nevertheless, this type of approach has some  
already described and the transgluteal approach is disadvantages, such as the fact that presacral abscesses  
4
an interesꢀng and safe alternaꢀve . Since the iniꢀal cannot be accessed transvaginally, and catheter fixaꢀon  
report by Butch et al. in 1986, few studies have been can be very difficult and can cause discomfort for the  
published about the transgluteal approach for drainage paꢀent, especially if drainage duraꢀon is prolonged9  
,10  
.
5
of deep pelvic abscesses . The largest evaluaꢀon on Although we have performed drainage through this  
this topic was described by Harisinghani et al. who route, we have seldom leꢃ catheters in place due to  
used the transgluteal drainage approach to treat 154 the aforemenꢀoned disadvantages, and we consider  
deep pelvic abscesses in 140 paꢀents. Most collecꢀons transgluteal drainage more comfortable and safer for  
occurred aꢃer surgery (115) and 96% of the paꢀents draining pelvic collecꢀons.  
had complete resoluꢀon of the abscess. The authors  
Finally, the therapeuꢀc use of endoscopic  
insisted on the fact that the infrapiriform approach was ultrasound (EUS) has gained great popularity as it is safe  
associated with a significant decrease in the incidence and effecꢀve for draining peripancreaꢀc fluid collecꢀons  
6
of post-procedural pain . Our study confirmed the through the stomach or duodenum; thus, EUS-guided  
clinical efficacy of the transgluteal approach with 100% drainage of deep pelvic abscesses may provide an  
FIGURA 2  
A
B
C
Most relevant anatomical landmarks. A. 1, Iliac; 2, Greater sciaꢀc foramen; 3, Ischial spine; 4, Sacrospinous ligament; 5, Sacrotuberous ligament;  
, Lesser sciaꢀc foramen. B. 1, Piriformis muscle; 2, Ischial spine; 3, Obturator internus muscle; 4, Coccygeus muscle; 5, Levator ani muscle;  
6
Arrow, Pudendal nerve. C. 1, Piriformis muscle; 2, Coccygeus muscle; 3, Sacrotuberous ligament; 4, Sacral plexus; Arrow contour, Internal  
iliac artery; Long arrow, Superior gluteal artery; Short arrow, Inferior gluteal artery. Extracted from Mukesh G. Harisinghani, Debra A. Gervais,  
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owner).  
3
66  
Obeid JA y cols. Drenaje percutáneo transglúteo. Rev Argent Cir 2021;113(3):359-366  
alternaꢀve in selected paꢀents. Since this procedure  
In conclusion, CT-guided percutaneous  
was introduced, high success rate has been reported in transgluteal drainage is a safe and well-tolerated  
case series with no major complicaꢀons. This can be approach for the treatment of deep pelvic abscesses;  
an alternaꢀve approach to surgery and percutaneous in our cases we only used local anesthesia and small  
transgluteal drainage11,12, although in our environment diameter catheters with a very low rate of complicaꢀons  
it is more expensive and more difficult to access. and high efficiency.  
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