E Hurtado Caballero y cols. Abceso retroperitoneal secundario. Rev Argent Cirug 2015;107(1):34-6
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fección por TBC, y afecta a entre el 1 y el 10% de los
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pacientes. La diseminación suele producirse vía he-
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,5
matógena y menos frecuentemente linfáꢀca o por
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conꢀgüidad. El foco inicial es el pulmón en el 30% de
los casos, un menor porcentaje es el tracto urinario y
permanece sin idenꢀꢂcar en más de la mitad de ellos.
Habitualmente el lapso entre la infección primaria y el
desarrollo de enfermedades musculoesqueléꢀcas es de
3
1
2 a 18 meses.
La espondilodisciꢀs tuberculosa o mal de Poꢃ
es la forma de afectación osteoarꢀcular más frecuen-
te (50% de los casos) y es común en áreas endémicas.
Resultan lesionados principalmente los segmentos to-
rácicos inferiores y lumbares superiores y en un 75% se
3
,2
complica con abscesos paravertebrales.
El absceso del psoas es una enfermedad rara
con solo 12 casos en revistas indexadas hasta 1992.6
Actualmente se desconoce la incidencia, pero proba-
blemente se haya incrementado debido a la mejora de
Abceso psoas derecho
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las pruebas diagnósꢀcas. La eꢀología ha variado desde
principios del siglo XX, cuando el principal agente era
la TBC, hasta hoy, cuando el tracto digesꢀvo ocupa el
primer lugar gracias a los programas de proꢂlaxis pri-6
maria y secundaria de la TBC en países desarrollados.
Generalmente se aísla flora polimicrobiana, y los más
comunes son Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae,
especies de Enterococcus y Staphylococcus aureus.4
Fisiopatológicamente, los abscesos de psoas
de origen tuberculoso se forman por destrucción de
la corꢀcal ósea y penetración del periosꢀo por la masa
inflamatoria, pero se puede extender más allá de la ca-
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dera siguiendo el trayecto del psoas.
En la mayoría de los casos, el paciente presen-
Osteólisis de vértebra lumbar
ta buen estado general, y se trata de un proceso crónico
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e insidioso, donde la clásica tríada (ꢂebre, dolor abdo-
minal o de espalda y limitación de los movimientos de
arꢀculación de la cadera) solo se presenta en el 25%.
Al no acompañarse de un cuadro de obstrucción intes-
A pesar de que muchas veces es extraordina- ꢀnal claro se solicitó ecograꢁa de pared que apuntaba
riamente complejo sospechar esta enꢀdad, se dispone a un posible pinzamiento lateral de una asa intesꢀnal,
de pruebas complemetarias. La resonancia magnéꢀca moꢀvo por el que se indicó la cirugía. Los hallazgos
(
RM) es muy úꢀl y sensible para el diagnósꢀco de es- operatorios obligaron a un cambio de estrategia, y se
pondilodisciꢀs tuberculosa y la TC es el procedimien- excluyó mediante laparoscopia exploradora un foco in-
to de referencia (gold standard) para el diagnósꢀco de traperitoneal y se realizó una tomograꢁa posoperatoria
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abscesos retroperitoneales. A pesar de todo, se re- que ꢂnalmente esclareció el diagnósꢀco.
quiere aislamiento microbiológico del Mycobacterium
El tratamiento de la espondilodisciꢀs tubercu-
losa es fundamentalmente médico y debe instaurarse
tuberculosis para el diagnósꢀco eꢀológico de certeza.3
,6
El caso aquí presentado ilustra la diꢂcultad de lo más tempranamente posible: consiste en reposo,
sospechar esta patología. La paciente presentaba un ortesis de descarga y tuberculostáꢀcos. La cirugía se
lapso entre la primoinfección y el proceso actual anor- plantea cuando aparece deterioro neurológico agudo
malmente largo, de 20 años. Además era una enferma grave, inestabilidad o deformidad espinal, si no hay
inmunocompetente, sin ninguna circunstancia que pro- respuesta a quimioterapia o si el paciente incumple el
piciase inmunodepresión reciente. El episodio se desa- tratamiento médico. El tratamiento del absceso retro-
rrollaba en el contexto de un cuadro agudo, sugesꢀvo peritoneal incluye los anꢀtuberculostáꢀcos asociados
de incarceración herniaria, moꢀvo por el que fue remi- al drenaje percutáneo, el cual en la mayoría evita el
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ꢀ
da a urgencias. En ningún momento reꢂrió dolor lum- drenaje quirúrgico. En el caso aquí presentado se colo-
bar. La exploración ꢁsica no reveló infección sistémica có un drenaje retroperitoneal izquierdo durante la ciru-
afebril y sin afectación general) ni local (tumoración en gía, y se completó el tratamiento con la colocación de
la región inguinal no fluctuante y sin celuliꢀs asociada). un drenaje percutáneo retroperitoneal derecho y con
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