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480  
Rev Argent Cirug 2020;112(4):480-489 - hꢀp://dx.doi.org/10.25132/raac.v112.n4.1456.ei  
Lesión quirúrgica de la vía biliar: experiencia en el Hospital José Ramón Vidal de  
Corrientes  
Bile duct injury aꢀer cholecystectomy: the experience of Hospital José Ramón Vidal de Corrientes  
José R. Segovia , Fernando Barrios Escubilla , Maꢁas Ruiz  
Servicio de Cirugía RESUMEN  
General, Hospital José  
Ramón Vidal, Corrientes Antecedentes: la lesión quirúrgica de la vía biliar representa un gran problema de salud y puede surgir  
Argenꢀna ante cualquier cirujano que realice una colecistectomía.  
Objeꢀvos: el objeꢀvo del trabajo fue presentar nuestra experiencia en reparación de la vía biliar, ana-  
lizando la morbimortalidad y la incidencia de dicha patología en nuestro Servicio.  
Los autores declaran no  
Material y métodos: estudio retrospecꢀvo descripꢀvo; se tomaron las variables de las historias clínicas  
tener conflictos  
de los pacientes en un período de 8 años, de enero de 2011 a julio de 2019 donde fueron admiꢀdos  
de interés.  
Conflicts of interest  
None declared.  
1
9 pacientes que presentaron lesión quirúrgica de la vía biliar en el Hospital José Ramón Vidal de la  
provincia de Corrientes, Argenꢀna.  
Resultados: 12 pacientes fueron tratados quirúrgicamente mediante hepáꢀco-yeyuno anastomosis,  
Correspondencia 2 por bihepáꢀco-yeyuno anastomosis y dos mediante sutura término-terminal bilio-biliar sobre tubo  
Correspondence: de Kehr. Tres pacientes fueron tratados mediante colocación de stent y dilatación posterior mediante  
José R. Segovia  
colangiopancreatografia retrógrada endoscópica.  
E-mail:  
Conclusión: los cirujanos deben entrenarse para disminuir al mínimo la posibilidad de una lesión. El  
segoviajoser@gmail.  
objeꢀvo de una colecistectomía debería ser no lesionar la vía biliar.  
com  
Palabras clave: lesión de vía biliar, reconstrucción biliar, colecistectomía, estenosis.  
ABSTRACT  
Background: Bile duct injury represents a serious health problem and can occur aꢁer any  
cholecystectomy.  
Objecꢀves: The aim of this study was to report our experience in repairing bile duct injuries analyzing  
morbidity, mortality and its incidence in our department.  
Material and Methods: We conducted a retrospecꢀve and descripꢀve study. The informaꢀon was  
retrieved form the medical records of 19 paꢀents with bile duct injury hospitalized at the Hospital José  
Ramón Vidal, Corrientes, Argenꢀna, between January 2011 and July 2019.  
Results: A Roux-en-Y hepaꢀcojejunostomy was performed in 12 paꢀents, double hepaꢀcojejunostomy  
in two paꢀents, and two paꢀents were treated with end-to-end ductal anastomosis with suture over  
a T tube. Three paꢀents underwent endoscopic retrograde cholangiopancreatography with stent  
placement and dilaꢀon.  
Conclusion: Surgeons should be trained to avoid the possibility of bile duct injury. The main goal of  
cholecystectomy should be to avoid this complicaꢀon.  
Keywords: Bile duct injury, biliary reconstrucꢂon, cholecystectomy, stenosis.  
Recibido | Received ID ORCID: José R. Segovia, 0000-0002-6748-1086; Fernando Barrios Escubilla, 0000-0001-8982-7546; Maꢁas Ruiz,  
1
6-04-20 0002-9208-0196.  
Aceptado | Accepted  
7-08-20  
2
JR Segovia y cols. Lesión quirúrgica de la vía biliar. Rev Argent Cirug 2020;112(4):480-489  
481  
Antecedentes  
pacientes tuvo intentos previos de reparación. El estu-  
dio anatómico de las lesiones se realizó mediante co-  
La lesión quirúrgica de la vía biliar representa langiograꢂa transhepáꢀca percutánea (CTHP) (Fig. 3),  
hoy en día un gran problema de salud. Las más frecuen- colangiorresonancia magnéꢀca nuclear (CRNM) (Fig. 4)  
tes se producen a causa de la cirugía laparoscópica, que y angiotomograꢂa con reconstrucción vascular del hilio  
1
es una herramienta común para el cirujano actual .  
hepáꢀco (ATC) (Fig. 5). Las lesiones se clasificaron usan-  
En 1882, Langebuch introdujo la primera co- do la clasificación de Strasberg (Fig. 6).  
lecistectomía; en 1891, Sprengel comunicó la primera  
anastomosis coledocoduodenal luego de una sección  
de la vía biliar; un año después, Doyen reparó de forma  
término-terminal una sección total de colédoco. Kehr  
FIGURA 1  
2
en 1905 realizó dos reparaciones cabo a cabo sin tutor .  
Aunque no es estadísꢀcamente significaꢀvo,  
las lesiones de la vía biliar durante la colecistectomía  
laparoscópica son dos veces más frecuentes en compa-  
ración con las lesiones durante un procedimiento abier-  
to (0,3% frente a 0,6% abierta laparoscópica).  
Los dos escenarios frecuentes son la fuga biliar  
y la obstrucción biliar. La mayoría de las lesiones produ-  
cidas por vía laparoscópica son reconocidas en el po-  
3
soperatorio inmediato . Muchos pacientes con lesión  
Varones  
Mujeres  
quirúrgica de la vía biliar pueden requerir una cirugía  
4
larga y compleja .  
El objeꢀvo del trabajo es presentar la expe-  
riencia de nuestro Servicio en reparación de las lesio-  
nes quirúrgicas de la vía biliar: su manejo (dado que  
somos centro de derivación en la provincia, nuestro vo-  
lumen quirúrgico en su mayoría se encuentra represen-  
tado por patología biliar [65% del total de la patología  
anual]), analizar nuestra morbimortalidad en relación  
con el procedimiento y analizar la incidencia de dicha  
patología en nuestra Insꢀtución.  
Distribución por sexo  
FIGURA 2  
Material y métodos  
Se trata de un estudio retrospecꢀvo descripꢀ-  
vo; para ello se tomaron las variables de las historias  
clínicas de los pacientes en un período de 8 años, de  
enero de 2011 a julio de 2019, donde fueron admiꢀdos  
Laparoscópica  
Convencional  
1
9 pacientes que presentaron lesión quirúrgica de la vía  
biliar en el Hospital José Ramón Vidal de la provincia de  
Corrientes, República Argenꢀna. Del total de pacientes,  
Tipo de cirugía  
7
fueron varones y 12 mujeres (Fig. 1), entre 18 y 72  
años de edad. Las lesiones se produjeron, 9 (47,36%)  
durante cirugía abierta y 10 (52,63%) durante cirugía  
videolaparoscópica (Fig. 2); todas fueron intervencio-  
nes programadas. No se registraron lesiones vascula-  
res. En 5 de los casos, la lesión se produjo en nuestra  
Insꢀtución, 3 idenꢀficadas en el intraoperatorio; de es-  
tas, 2 reparadas en el mismo acto y 1 fue resuelta con  
colocación de stent y dilatación endoscópica, 2 iden-  
FIGURA 3  
ficadas en el posoperatorio, 1 se resolvió mediante  
colangiografia retrógrada endoscópica (CPRE) y la res-  
tante requirió cirugía reconstrucꢀva (hepáꢀco-yeyuno  
anastomosis). Las restantes fueron derivados desde el  
interior a nuestro nosocomio por cirujanos con poca  
experiencia en cirugía laparoscópica. Ninguno de los  
Colangiograꢂa a través de drenaje percutáneo. Nótese la falta de ꢀn-  
ción de la vía biliar dista.  
4
82  
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Resultados  
FIGURA 4  
Estos se encuentran resumidos en la tabla 1.  
Del total, 12 pacientes fueron tratados quirúrgicamen-  
te mediante hepáꢀco-yeyuno anastomosis (HYA) en Y  
de Roux, 2 por bihepáꢀco-yeyuno anastomosis (BHYA),  
dos mediante sutura témino-terminal biliobiliar sobre  
tubo de Kehr, exteriorizándolo por encima de la sutu-  
ra (Fig. 7). La anastomosis se realizó en 2 casos en el  
intraoperatorio, fueron lesiones que se produjeron en  
nuestra Insꢀtución, y en los restantes entre las 6-8 se-  
manas de producida la lesión, con material reabsorbi-  
ble 4.0 (ácido poliglicólico monofilamento). Se uꢀlizó  
drenaje transanastomóꢀco en 3 pacientes en los que  
se realizó HYA; este drenaje se exteriorizó por contraa-  
Colangioresonancia, Nótese sección total de la vía biliar distal. Colec-  
tor de sector posterior derecho seccionado.  
bertura hacia el exterior a través del borde anꢀmesen-  
térico del asa intesꢀnal que conforma la Y de Roux de  
la hepáꢀco-yeyuno anastomosis (Fig. 8). Todos fueron  
reconstruidos por vía abierta mediante abordaje sub-  
costal derecho. En tres del total de los pacientes inter-  
venidos quirúrgicamente tuvimos una complicación  
FIGURA 5  
(estenosis de la anastomosis), la cual se solucionó me-  
diante dilatación percutánea con balón en 3 sesiones,  
mientras que otro paciente sufrió un sangrado después  
de realizar el drenaje percutáneo inicial. La morbilidad  
total fue del 26,3%, pero no hubo óbitos. Los pacientes  
fueron derivados entre los 10 y 60 días del posopera-  
toio de colecistectomía (media 19,5 días). El 94,7% (18)  
de los pacientes se presentaron con un cuadro clínico  
de ictericia. Se realizó colangiograꢂa de control en to-  
dos los pacientes con drenaje percutáneo y/o drenaje  
transanastomóꢀco. A los pacientes con drenaje transa-  
nastomóꢀco, este se les reꢀró a los 3 meses de realiza-  
da la cirugía. A todos los pacientes luego del alta se los  
medicó con ácido ursodesoxicólico (600 mg/día) y se  
les realizó seguimiento y control con colangiograꢂa y la-  
Angio-Tomograꢂa con reconstrucción 3D.  
FIGURA 3  
A
B
C
D
E1  
E2  
E3  
E4  
E5  
Clasificación de Strasberg. Arriba de izquierda a derecha. Strasberg A: Fuga de conducto císꢀco o pequeño conducto biliar del lecho hepáꢀco.  
Strasberg B: oclusión de un conducto hepáꢀco derecho aberrante. Strasberg C: Sección sin ligadura de conducto hepáꢀco derecho aberrante.  
Strasberg D: Lesión lateral de vía biliar principal. Abajo:Strasberg E1: Sección total distal a la confluencia >2cm. Strasberg E2: Sección total distal  
a la confluencia <2cm. Starsberg E3: Lesión hiliar con preservación de la confluencia. Strasberg E4: Lesión hiliar con afectación de la confluencia  
y pérdida de comunicación entre hepáꢀco derecho e izquierdo. Strasberg E5: Lesión de conducto hepáꢀco derecho sectorial aberrante solo o  
asociado a estenosis del conducto hepáꢀco principal.  
JR Segovia y cols. Lesión quirúrgica de la vía biliar. Rev Argent Cirug 2020;112(4):480-489  
483  
método más elegido para la reparación de las lesiones  
FIGURA 7  
FIGURA 8  
9
de la vía biliar .  
Creemos que es importante que el personal  
médico reciba entrenamiento en procedimientos de ci-  
rugía mínimamente invasiva, antes de aplicar una nue-  
1
0
va técnica laparoscópica .  
Existen muchas clasificaciones de lesiones de  
1
1
la vía biliar . La clasificación de Strasberg nos pareció  
la más adecuada y fácil de entender, a pesar de que  
no contemple las lesiones vasculares. Dichas lesiones  
pueden clasificarse uꢀlizando diferentes métodos de  
imagen como la CRNM, la colangiografia transparieto-  
3
hepáꢀca y la CPRE .  
El manejo de una lesión quirúrgica de la vía bi-  
liar poscolecistectomía puede tener un costo que osci-  
la entre 4,5 y 26 veces el costo de una colecistectomía  
Reconstrucción termino-termi- Drenaje a lo Voelker. El mismo  
nal sobre tubo de Kher  
se exterioriza a través de la pa-  
red abdominal  
laparoscópica sin complicaciones, lo que repercute de  
manera importante en los costos hospitalarios1  
2,16,17  
.
Las técnicas de diagnósꢀco por imagen son  
vitales para establecer el diagnósꢀco, delinear el al-  
cance de la lesión y planificar una intervención apro-  
piada. Las modalidades opcionales de imagen incluyen  
la ultrasonograꢂa (US), la tomograꢂa computarizada  
boratorio. Tres pacientes fueron tratados mediante co-  
locación de stent y dilatación posterior mediante CPRE.  
Con respecto al seguimiento posoperatorio, realizamos  
el primer control a los 10 días del alta, momento en  
el que reꢀramos los puntos de la cirugía; luego, a los  
(
CT), la colangiopancreatograꢂa por resonancia mag-  
3
0 días, 90 días, 6 meses y anualmente con laboratorio  
néꢀca, la colangiopancreatograꢂa retrógrada en-  
control y métodos de imagen si correspondiera.  
doscópica (CPRE) y la colangiograꢂa transhepáꢀca  
1
3
percutánea (CTP) .  
Las consecuencias de una lesión iatrogénica  
Discusión  
14,15  
pueden ser graves . Existen varios métodos reco-  
mendados para intentar disminuir la frecuencia con  
que se produce una lesión quirúrgica de la vía biliar: se  
debería evitar la disección con calor en cercanías del  
conducto biliar principal, el conocimiento de la anato-  
mía biliar, uꢀlizar la técnica infundibular, uꢀlizar la vi-  
sión críꢀca de seguridad de Strasberg, la realización de  
Las lesiones quirúrgicas de la vía biliar consꢀ-  
tuyen un problema serio tanto para el paciente como  
para el cirujano. A pesar de la experiencia acumulada  
con la colecistectomía laparoscópica, la incidencia ac-  
tual es de 0,03-0,6% en la mayor parte de los centros  
5
experimentados . La incidencia en nuestra Insꢀtución  
18  
colangiografia intraoperatoria, entre otros .  
6
es de 0,08% .  
Si el cirujano responsable no se encuentra ca-  
pacitado para reparar la lesión, deberá drenar la vía  
biliar al exterior con la menor disección posible del hi-  
lio hepáꢀco. Cuando no pueda drenarse la vía biliar se  
deberán colocar varios drenajes en el espacio de Morri-  
son y en el parietocólico derecho para luego derivar al  
Las anomalías anatómicas, la patología local y  
una técnica no adecuada son las principales causas de  
7
lesión de la vía biliar .  
Entre los factores anatómicos existen anoma-  
lías del conducto císꢀco (inserción alta o baja, conduc-  
to císꢀco corto o paralelo al colédoco), anomalías de  
drenaje de conductos sectoriales (hasta un 20% desem-  
bocan en el conducto hepáꢀco común), vesícula biliar  
intrahepáꢀca, anormalidades arteriales (arteria hepáꢀ-  
ca derecha accesoria). Con respecto a la patología lo-  
cal podemos nombrar la colecisꢀꢀs aguda, colecisꢀꢀs  
escleroatrófica, síndrome de Mirizzi, colecisꢀꢀs crónica  
y un triángulo de Calot congelado. Y en relación con la  
técnica, mencionaremos la creencia por parte del ciru-  
jano de que “es una vesícula fácil”, la mala ubicación  
de los trocares, un ligamento falciforme voluminoso y  
colgante, el lóbulo cuadrado voluminoso, el uso exage-  
rado e inadecuado de clips para control de la hemosta-  
sia, la disección inadecuada del triángulo de Calot con  
electrocauterio, la experiencia del cirujano y la curva  
19,20  
paciente  
En Estados Unidos, la mayoría de las lesiones  
se solucionan en el mismo hospital donde ocurrieron y  
.
21  
con el mismo cirujano .  
Con respecto a la técnica quirúrgica, se debe  
resecar el tejido cricatrizal e inflamatorio pericoledocia-  
no inmediato a la estrechez hasta obtener una mucosa  
ductal de apariencia relaꢀvamente normal, sin movili-  
zar demasiado los conductos para no generar isquemia  
22  
que producirá una nueva estenosis .  
Los principales factores de riesgo se cree que  
son los cirujanos con falta de experiencia, la falta de  
equipamiento adecuado, el hábito consꢀtucional del  
23  
paciente, la anatomía aberrante y la inflamación .  
Para concluir, la lesión quirúrgica de la vía bi-  
8
de aprendizaje . La hepáꢀco-yeyuno anastomosis es el  
liar es una patología que puede presentarse de modo  
4
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frecuente para el cirujano durante la colecistectomía tener en cuenta la colecistectomía subtotal y la cole-  
convencional o laparoscópica. Existen varias formas cistostomía como opción ante un hilio vesicular conge-  
de disminuir o evitar su producción,pero no existe una lado o complejo.  
estadísꢀca fiable sobre la patología en nuestro país. Se  
han propuesto muchas; sin embargo, creemos que la con la bibliograꢂa internacional; de todas formas, se-  
más prácꢀca sería la de Strasberg.  
Tenemos una prevalencia que se corresponde  
guimos trabajando para reducirla. Con respecto a la  
Nuestro nosocomio cuenta con un centro pro- reparación de las lesiones poseemos una morbimorta-  
pio de entrenamiento en cirugía laparoscópica para los lidad adecuada.  
residentes y entrenamiento conꢀnuo de los médicos de  
Ante una lesión quirúrgica de la vía biliar, sin  
planta. Aquí los residentes se ejercitan en forma pro- contar con experiencia en su reconstrucción, lo más re-  
gresiva en complejidad.  
comendable es drenar la región y derivar al paciente a  
El objeꢀvo principal al realizar una colecistec- un centro donde cuenten con cirujanos experimenta-  
tomía debería ser no lesionar la vía biliar. Debemos dos en la patología.  
ENGLISH VERSION  
Introducꢀon  
Corrientes, Argenꢀna, between January 2011 and July  
019. The cohort was made up of seven men and 12  
2
Bile duct injury is nowadays a serious health women (Figure 1) between 18 and 72 years. Bile duct  
problem. Most lesions occur during laparoscopic injuries occurred during open surgery in 9 paꢀents  
surgery which is a common tool among surgeons in (47.36%) and during video-assisted laparoscopic  
1
current pracꢀce .  
procedures in 10 paꢀents (52.63%) (Figure 2). All the  
The first cholecystectomy was performed by cholecystectomies were scheduled procedures. No  
Langebuch in 1882. In 1891, Sprengel described the vascular lesions were reported. In five cases the injury  
first side-to-side choledochoduodenostomy aꢁer bile occurred in our insꢀtuꢀon: three were idenꢀfied during  
duct injury. One year later, Doyen described the end- surgery and two of these were repaired within the  
to-end anastomosis of the bile duct to repair a totally same procedure. The remaining case required stent  
secꢀoned common bile duct. In 1905, Kerh repaired two placement and endoscopic dilaꢀon. Two injuries were  
cases of bile duct injuries using end-to-end anastomosis idenꢀfied in the postoperaꢀve period: one was resolved  
2
without drainage of the duct .  
by endoscopic retrograde cholangiopancreatography  
Although not staꢀsꢀcally significant, the (ERCP) and the other paꢀent required reconstrucꢀve  
incidence of bile duct injuries during laparoscopic surgery (hepaꢀcojejunostomy). The other paꢀents  
cholecystectomy is twice more common than during an were transferred from other insꢀtuꢀons of our  
open procedure (0.6% vs. 0.3%)  
province which lack surgeons with experꢀse in  
The two most frequent scenarios are bile leak laparoscopic surgery. A previous repair was not  
and bile duct obstrucꢀon. Most of bile duct injuries aꢃempted in any of these paꢀents. The anatomy of the  
aꢁer laparoscopic cholecystectomy are recognized in injury was evaluated with percutaneous transhepaꢀc  
3
the immediate postoperaꢀve period . Many paꢀents cholangiography (PTC) (Figure 3), magneꢀc resonance  
with this complicaꢀon may require long and complex cholangiopancreatography (MRCP) and computed  
4
surgeries .  
tomography angiography (CTA) (Figure 4) with vascular  
The aim of this study is to report our experience reconstrucꢀon of the hepaꢀc hilum (Figure 5). The  
in repairing bile duct injuries, and how we manage this lesions were classified using the Strasberg classificaꢀon  
complicaꢀon. As our insꢀtuꢀon is a referral center in (Figure 6).  
the province, our surgical volume is mostly represented  
by biliary surgery (65% of the total surgeries per year).  
We also analyzed morbidity and mortality related with Results  
the procedure, and the incidence of this condiꢀon in  
our insꢀtuꢀon.  
The results are summarized in Table 1. A Roux-  
en-Y hepaꢀcojejunostomy (RYHJ) was performed in 12  
paꢀents, double hepaꢀcojejunostomy in two paꢀents,  
and two paꢀents were treated with end-to-end ductal  
anastomosis with suture over a T tube (Figure 7). The  
Material and methods  
We conducted a retrospecꢀve and descripꢀve anastomoses were performed intraoperaꢀvely in two  
study. The informaꢀon was retrieved form the medical cases of injuries that occurred in our insꢀtuꢀon. In the  
records of 19 paꢀents 9 paꢀents with bile duct injury remaining paꢀents, the procedures were performed  
hospitalized at the Hospital José Ramón Vidal in between 6 and 8 weeks aꢁer the injury, using  
4
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absorbable monofilament suture (polyglycolic acid 4-0). was resolved by percutaneous balloon dilaꢀon in  
A transanastomoꢀc drain was placed in three paꢀents three sessions; one paꢀent presented bleeding aꢁer  
who underwent RYHJ through an orifice created at the the iniꢀal percutaneous drainage. Complicaꢀons  
anꢀmesenteric side of the Roux-limb (Figure 8). All the occurred in 26.3% of the paꢀents and there were no  
reconstrucꢀons were made by open surgery via a right deaths. The paꢀents were referred to our insꢀtuꢀon  
subcostal incision. Three of the paꢀents undergoing between 10 and 60 days aꢁer cholecystectomy (mean  
surgery developed stenosis of the anastomosis, which 19.5 days). Eighteen paꢀents (94.7%) developed  
jaundice. All the paꢀents with percutaneous drainage  
or transanastomoꢀc drainage underwent control  
FIGURE 1  
cholangiography. The trasanastomoꢀc drain was  
removed three months aꢁer surgery. All the paꢀents  
were discharged with ursodeoxycholic acid (600  
mg/day) and were followed-up and monitored with  
cholangiography and laboratory tests. Three paꢀents  
underwent ERCP with stent placement and dilaꢀon.  
Sꢀtches were removed 10 days aꢁer discharge. Follow-  
up visits were scheduled at 30 and 90 days, 6 months  
and once a year with laboratory tests and imaging tests,  
as applicable.  
FIGURE 4  
Men  
Women  
Distribuꢀon by sex  
FIGURE 2  
Colangioresonancia, Nótese sección total de la vía biliar distal. Colec-  
tor de sector posterior derecho seccionado.  
FIGURE 5  
Laparoscopic  
Convenꢀonal  
Type of surgery  
FIGURE 3  
Cholangiography performed through the percutaneous drain. See the  
absence of filling of the distal bile duct.  
Angio-Tomograꢂa con reconstrucción 3D.  
JR Segovia y cols. Lesión quirúrgica de la vía biliar. Rev Argent Cirug 2020;112(4):480-489  
487  
FIGURA 3  
A
B
C
D
E1  
E2  
E3  
E4  
E5  
Clasificación de Strasberg. Arriba de izquierda a derecha. Strasberg A: Fuga de conducto císꢀco o pequeño conducto biliar del lecho hepáꢀco.  
Strasberg B: oclusión de un conducto hepáꢀco derecho aberrante. Strasberg C: Sección sin ligadura de conducto hepáꢀco derecho aberrante.  
Strasberg D: Lesión lateral de vía biliar principal. Abajo:Strasberg E1: Sección total distal a la confluencia >2cm. Strasberg E2: Sección total distal  
a la confluencia <2cm. Starsberg E3: Lesión hiliar con preservación de la confluencia. Strasberg E4: Lesión hiliar con afectación de la confluencia  
y pérdida de comunicación entre hepáꢀco derecho e izquierdo. Strasberg E5: Lesión de conducto hepáꢀco derecho sectorial aberrante solo o  
asociado a estenosis del conducto hepáꢀco principal.  
simple gallbladder”, improper placement of trocars,  
FIGURA 7  
FIGURA 8  
bulky and hanging falciform ligament, bulky quadrate  
lobe, exaggerated or inadequate use of clips to control  
bleeding, injudicious use of electro cautery in Calot’s  
triangle, surgeons’ experience and the learning curve  
8
effect .  
Hepaꢀcojejunostomy is the preferred  
9
procedure for most bile duct injuries .  
We believe surgeons should be trained  
in minimally invasive surgical procedures before  
performing a new laparoscopic technique .  
1
0
There are several classificaꢀon systems of bile  
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duct injury .The Strasberg classificaꢀon seems to be  
the most adequate and easiest to understand despite  
it does not describe addiꢀonal vascular involvement.  
Classificaꢀon of the injury is done with imaging tests as  
Reconstrucción termino-termi- Drenaje a lo Voelker. El mismo  
nal sobre tubo de Kher  
se exterioriza a través de la pa-  
red abdominal  
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MRCP, PTC or ERCP .  
The management of a bile duct injury aꢁer  
Discussion  
cholecystectomy costs between 4.5 and 26 ꢀmes the  
cost of an uncomplicated laparoscopic cholecystectomy,  
Bile duct injury represents a serious health with significant impact on hospital costs1  
2,16,17  
.
problem for paꢀents and surgeons. Despite the  
Imaging tests are essenꢀal to establish the  
experience gained with laparoscopic cholecystectomy, diagnosis, define the extent of the injury and plan  
5
the incidence is 0.03-0,6% in most experienced centers , an appropriate intervenꢀon. These tests include  
6
and 0.08% in our insꢀtuꢀon .  
ultrasound (US), computed tomography (CT) scan,  
13  
Anatomic anomalies, local pathology, and poor MRCP, ERCP, and PTC .  
7
surgical techniques are the main causes .  
The consequences of an iatrogenic lesion can  
4.15  
.
Anatomic factors include cysꢀc duct anomalies be serious1  
Several methods have been recommended to  
(
high or low inserꢀon, short duct or parallel course of  
cysꢀc duct with the common bile duct) sectoral duct prevent bile duct injury aꢁer surgery: avoid the use of  
anomalies (in 20% of the cases one of the sectoral duct energy device to prevent heat dissecꢀon near the main  
join the common hepaꢀc duct), intrahepaꢀc gallbladder bile duct, knowledge of bile duct anatomy, use of the  
and vascular anomalies (accessory right hepaꢀc infundibular technique, criꢀcal view of safety described  
artery). Local pathology includes acute cholecysꢀꢀs, by Strasberg1 and intraoperaꢀve cholangiography,  
8
scleroatrophic cholecysꢀꢀs, Mirizzi syndrome, chronic among others .  
cholecysꢀꢀs and frozen Calot’s triangle. Difficult in  
If the responsible surgeon is not qualified  
terms of technique includes casual aꢄtude towards a to repair the injury, he or she must place an external  
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JR Segovia y cols. Lesión quirúrgica de la vía biliar. Rev Argent Cirug 2020;112(4):480-489  
JR Segovia y cols. Lesión quirúrgica de la vía biliar. Rev Argent Cirug 2020;112(4):480-489  
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drain into the bile duct making the smallest dissecꢀon this complicaꢀon. There are no reliable staꢀsꢀcal data  
possible of the hepaꢀc hilum. If the bile duct cannot on the condiꢀon in our country. Among the several  
be drained, several drains should be placed in the classificaꢀon systems of bile duct injury, we believe that  
Morrison’s space and in the right parietocolic guꢃer the Strasberg classificaꢀon is the most useful.  
1
9,20  
.
and then the paꢀent should be transferred  
Our insꢀtuꢀon has a training center in  
In the United States, most bile duct injuries laparoscopicsurgeryforresidentsandconꢀnuoustraining  
are repaired in the same insꢀtuꢀon and by the same for staff surgeons. Our residents’ training is progressive,  
surgeon ,  
The surgical technique consists of resecꢀng the  
2
1
and they perform increasingly complex procedures.  
The main goal of cholecystectomy should be  
fibrous ꢀssue scars and inflammatory ꢀssue around the to avoid bile duct injury. Parꢀal cholecystectomy and  
common bile duct immediately aꢁer the stricture unꢀl cholecystostomy should be considered as opꢀons in  
reaching the normal mucosa of the duct, trying not case of frozen or complex gallbladder hilum.  
to mobilize the ducts too much so as not to generate  
Our prevalence is similar to the one reported  
2
2
ischemia that will produce a new stenosis .  
by the internaꢀonal literature; nevertheless, we are sꢀll  
The lack of experience of surgeons, inadequate working to reduce it. Our morbidity and mortality rate  
equipment, paꢀent’s body consꢀtuꢀon, aberrant aꢁer bile duct repair is adequate.  
anatomy and inflammaꢀon are considered the main  
risk factors.  
In case of bile duct injury aꢁer cholecystectomy,  
the recommendaꢀon is to place drain  
a
In conclusion, bile duct injury may be a common tube and then transfer the paꢀent to a center  
complicaꢀon aꢁer convenꢀonal or laparoscopic with surgeons experienced in repairing this  
cholecystectomy. There are many ways to prevent complicaꢀon.  
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