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R. Ceruꢀ y cols. Separación de componentes videoscópica. Rev Argent Cirug 2015;107(1):19-23
de rectos; la fijación de la malla se realizó con 32,2 agra- de la línea media y pusimos como objeꢀvo disminuir
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fes en promedio (1 agrafe/8,63 cm de área de malla o 1 su tamaño acercando ambos rectos abdominales a la
agrafecada2,02cmdecircunferencia)ylospuntostrans- línea media. En una primera etapa colocamos puntos
parietales para la fijación extra de la malla se colocaron transparietales con ese fin, pero el exceso de tensión
en la mitad de los casos, en un promedio de 4 puntos. conspiraba contra un buen resultado final (se cortaban
No se registraron complicaciones intraopera- los puntos, se desgarraban los tejidos y se producía im-
torias en la serie.
En cuanto a la morbilidad posoperatoria según
portante dolor posoperatorio).
Desde la implementación de la eventroplasꢀa
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clasificación de Clavien-Dindo se registraron 3 casos. laparoscópica se ha objetado no realizar una recons-
Un grado 2 en una paciente operada por diastasis de ꢀtución anatómica debido a la persistencia del defec-
rectos que evolucionó con dolor y requirió analgesia to eventrógeno. Este problema es mayor en defectos
con opioides en bomba de infusión conꢀnua, lo cual grandes (superior a11 cm), grupo que presenta mayor
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prolongó la internación. Un caso grado 3 en un pacien- índice de recidivas, y, si bien la malla cierra el defecto
te que se reinternó al 4° día posoperatorio por un cua- sin tensión, no provee un soporte funcional de la pared
dro suboclusivo que requirió reintervención, durante abdominal en una primera instancia.
la cual se evidenció una herniación de asa de intesꢀno
Por eso, el primer avance y modificación fue la
delgado a través del orificio de un trocar de 5 mm so- implementación del cierre del defecto con puntos trans-
bre la SCV, y presentó sufrimiento intesꢀnal, por lo que parietales. Sin embargo, esto resulta contraproducente
requirió una enterectomía segmentaria a través de una en eventraciones con anillos grandes, debido a la pérdi-
minilaparotomía por ampliación de trocar de 12 mm. dadelconceptodeunareparaciónsintensiónydesgarro
Cabe destacar que, durante la primera cirugía, este tro- de tejidos, y por provocar mayor dolor posoperatorio.
car sufrió varios reꢀros involuntarios con la necesidad
Por las razones anteriores planteamos que la
de recolocación. La otra morbilidad corresponde a un SCV podría ser el complemento ideal de las reparacio-
grado 4, en un paciente que en el primer día posope- nes laparoscópicas, para disminuir inicialmente la ten-
ratorio intercurrió con un infarto agudo de miocardio sión de la plásꢀca, y así lograr menos recidivas en de-
asociado a falla de bomba, ante lo cual se colocó balón fectos grandes, permiꢀendo cerrarlos o reducirlos y de
de contrapulsación aórꢀca, e internación en unidad co- ese modo ampliar la indicación de la técnica.
ronaria. No se presentaron óbitos en la serie.
Si analizamos nuestros resultados observamos
En cuanto al seguimiento posoperatorio, este que en todos los casos se logró realizar la SCV sin com-
fue en promedio de 18,5 meses (12-23). No se presen- plicaciones intraoperatorias; esta permiꢀó cerrar todos
taron recidivas. Todos los pacientes refirieron estar los defectos y colocar una malla de menor tamaño con
muy conformes con el resultado estéꢀco y funcional, margen correcto y un contacto del 100% de la prótesis
y que el procedimiento cumplió con sus expectaꢀvas con la pared manteniendo una correcta relación entre
preoperatorias.
agrafe/superficie o perímetro de la malla.
El ꢀempo quirúrgico dedicado a la SCV fue de
1 minutos por lado, que consideramos aceptable por
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Discusión
las ventajas que proporciona el procedimiento. Resul-
tados similares fueron presentados por disꢀntos auto-
En los úlꢀmos años, con la confirmación de las res,5 incluso con ꢀempos similares a los de la cirugía
ventajas de la cirugía miniinvasiva, la eventroplasꢀa la- abierta y separación convencional de componentes.
paroscópica ha ganado un espacio importante. Varias
, 6, 9
El punto de mayor impacto de la técnica es el
experiencias demostraron que otorga una recuperación menor índice de complicaciones de la herida. En nues-
posoperatoria más rápida, beneficios estéꢀcos y menor tra experiencia, y coincidiendo con lo publicado a nivel
tasa de complicaciones de herida, consꢀtuyendo hoy internacional,4, 5, 6 no se registraron infecciones ni he-
en día una técnica cada vez más uꢀlizada para la re- matomas de pared.
construcción de defectos de la pared abdominal.
En cuanto a la morbilidad, presentamos 2
En el año 2009 publicamos nuestra experien- casos de morbilidad relacionada con la reparación de
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cia con esta técnica detallando los resultados a media- la pared (un caso de dolor que requirió analgesia por
no plazo con un seguimiento a 6 años: analizamos 78 bomba de infusión conꢀnua y un caso de evisceración
pacientes, en los cuales el ꢀempo operatorio fue de 81 estrangulada de intesꢀno delgado sobre el orificio de
minutos promedio, la internación de 1,2 días promedio, 5 mm a través del músculo transverso y oblicuo menor,
la morbilidad de 29% y la recidiva de aproximadamente por lo cual el asa quedó con sufrimiento en el espacio
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5%. Pero cuando analizamos la relación entre tama- interoblicuo. Esto nos llevó a agregar en forma sistemá-
ño de anillo eventrógeno y recidiva, observamos que ꢀca el cierre del orificio profundo que comunica el es-
en anillos menores de 11 cm la recidiva fue del 8,5% pacio interoblicuo con la cavidad peritoneal. Dado que
y, cuando el anillo era mayor de 11 cm, la recidiva lle- este orificio es solo de 5 mm, no lo cerrábamos de ruꢀ-
gaba a un 50%. Decidimos entonces cambiar la estra- na, pero la complicación detectada señala que, por más
tegia quirúrgica en defectos y grandes eventraciones que se trate de un orificio pequeño, la gran disección