Editorial
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Rev Argent Cirug 2015;107(3):106-7
Cirugía bariátrica
Alejandro Grigaites1
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Es una excelente noꢀcia desde el punto de vis- en un arꢃculo de este año y el 1,4% descripto por N. V.
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ta de la cirugía bariátrica en la Argenꢀna que se gene- Christou .
ren estudios de invesꢀgación y se publiquen las expe-
Poner énfasis en este aspecto signiꢁca tener
riencias en este terreno.
una técnica adecuada y para ello es necesario el entre-
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Fernández y col. describen su experiencia namiento. Muchos arꢃculos argumentan acerca de la
analizando el subgrupo de pacientes con IMC de 40 a llamada “curva de aprendizaje” en cirugía bariátrica y
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0 que consꢀtuye, en deꢁniꢀva, la población que con su importancia, y describen la necesidad de realizar en
mayor frecuencia visita a los equipos que tratan la obe- forma tutorizada entre 50 y 70 procedimientos para re-
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sidad mórbida (OM).
Los autores analizan la morbilidad y la eꢁcacia
ducir de esa manera la incidencia de complicaciones .
Este estudio demuestra una vez más la im-
de la gastrectomía (GT) y el bypass gástrico (BPG). Cabe portancia del entrenamiento para tratar pacientes que
destacar que la cirugía bariátrica y metabólica es hoy en son complejos. En los Estados Unidos han creado una
día el único procedimiento capaz de resolver a mediano organización especial para invesꢀgar el tema y deꢁnir
y largo plazo en diversos grados la obesidad mórbida los estándares de calidad de los llamados “Centros de
(
IMC 40-50), o severa (IMC 35-40), y al mismo ꢀempo Excelencia“, que son equipos mulꢀdisciplinarios dedi-
generar mejoría o resolución de comorbilidades, espe- cados en forma exclusiva al tratamiento de pacientes
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cialmente de la diabetes 2 . Es más, algunos estudios obesos mórbidos .
como el de Adam y col. publicado en el N Engl J Med ,
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0
El segundo punto para describir ꢀene relación
en el cual comparan poblaciones de pacientes obesos con la efecꢀvidad en el descenso de peso de los dos
severos y mórbidos, operados (BPG) y no operados procedimientos. El seguimiento a 3 años deriva en un
(7925 en cada grupo), presentan como conclusión que, porcentaje de exceso de peso perdido (EPP) de 63,2 y
en el grupo de pacientes obesos mórbidos operados 71,2 para GT y BPG, respecꢀvamente. Estos resultados
BPG), luego de 7,1 años existe un 40% de reducción son muy favorables y comparables con las experiencias
(
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de la mortalidad, asociada a mejoría de la diabetes 2, y generales tanto de nuestro país como internacionales .
disminución de problemas cardiovasculares y cáncer. Lograr buenos resultados no solo depende de la calidad
En cuesꢀón de morbilidad, la seguridad del técnica quirúrgica sino de generar un buen equipo mul-
paciente es un tema esencial, que no solo se logra con ꢀdisciplinario que logre modiꢁcar los hábitos y conduc-
el volumen de cirugías: además es necesario generar tas de los pacientes hacia una vida globalmente más
orden, disciplina y calidad en cada uno de los integran- saludable. De esa manera se veriꢁca entonces el doble
tes del sistema mulꢀdisciplinario.
El porcentaje de complicaciones que describe elección de un equipo mulꢀdisciplinario de calidad.
la experiencia de este equipo es comparable con los va- Por otra parte, según la invesꢀgación que co-
mérito de los autores, calidad quirúrgica y pericia en la
lores habituales en centros de gran experiencia en la mentamos, el número de pacientes en seguimiento a 3
materia. La morbilidad global fue de 1,67% para GT y años es 118 (15%) en GT y 85 (23%) en BPG.
Como en la mayoría de las experiencias y pu-
muy alentador. Deseo destacar especialmente una de blicaciones internacionales, el control a mediano y lar-
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,12% para BPG. No observaron mortalidad, resultado
las complicaciones más temidas: la ꢁltración de las su- go plazo resulta muy complicado de realizar por la baja
turas. Estas dehiscencias ponen en juego la vida de los adherencia al seguimiento de los propios pacientes.
Conocemos innumerables experiencias5 acer-
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pacientes, por lo que es fundamental reducir al máxi-
mo su generación, más aún en la GT ya que son parꢀ- ca de lo diꢂcil que es hacer un buen seguimiento a largo
cularmente complicadas de resolver y pueden causar plazo por falta de contacto del paciente con su equipo.
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mortalidad en forma aguda o evolucionar hacia ꢂstulas Hace unos años, en 2011, K. Higa presentó su experien-
crónicas de diꢂcil y caprichoso manejo. Ejemplo de es- cia de 10 años de seguimiento en 242 BPG (de febrero
tas son las ꢂstulas gastrobronquiales, de compleja reso- de 1998 a abril de 1999). Como conclusión muestra que
lución, asociadas a morbimortalidad y alteración de la el seguimiento directo en consultorio fue de solo el 7%
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,4
calidad de vida de los pacientes . Según este arꢃculo, a 10 años, aunque lograron agregar un 19% más de pa-
el índice de ꢂstula fue de 1,11% (n=4) para BPG y 0,64% cientes al seguimiento gracias al contacto telefónico.
(
n=5) para GT, lo cual evidencia muy bajo índice y me-
Por lo tanto, los resultados que se obꢀenen
nor globalmente que lo observado en otras series inter- corresponden en general a pequeñas muestras de la
nacionales, como el 2,8% que describe C. Moon Rena, población total de pacientes operados.