Editorial  
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Rev Argent Cirug 2016;108(3):99  
Editorial  
Manuel R. Montesinos  
Las publicaciones periódicas de las sociedades cienꢀꢁcas consꢂtuyen el registro permanente de los avan-  
ces producidos en cada país y son un medio indispensable para la transmisión del conocimiento a las actuales y  
futuras generaciones interesadas en conꢂnuar con el desarrollo de la ciencia.  
Así lo ha entendido la Asociación Argenꢂna de Cirugía que desde 2014 ha comenzado un proceso de ac-  
tualización de la Revista Argenꢀna de Cirugía, como muy bien lo expresó el Dr. Sung Ho Hyon, actual Editor jefe, en  
su Editorial de 2014, en el cual describe los cambios introducidos y la aspiración a mejorar en las indizaciones.  
Los miembros de la Asociación quieren tener una revista de calidad, y en el Comité Editorial debemos  
trabajar para aumentar la canꢂdad y calidad de los trabajos publicados. Pero ese crecimiento necesita los aportes  
que los cirujanos del país y del exterior hagan llegar.  
El Comité ꢂene, entre sus tareas, seleccionar adecuados revisores en la comunidad quirúrgica, así como  
promover las correcciones y aclaraciones necesarias para elevar el estándar de los trabajos. Ello contribuirá, a su  
vez, a esꢂmular el mayor envío de manuscritos, comenzando un ciclo virtuoso que conduzca a un aumento de la  
calidad.  
Si bien el aumento de la canꢂdad de trabajos podrá conseguirse con una mayor visibilidad en disꢂntos  
ambientes académicos, todos conocemos las diꢁcultades que deben enfrentar a diario los cirujanos en nuestro  
país para encarar la confección de trabajos cienꢀꢁcos. Algunas insꢂtuciones con mejor infraestructura o con mayor  
volumen de operaciones ꢂenen mejores oportunidades para ofrecer aportes valiosos.  
Sin embargo, para la gran mayoría de los cirujanos, la producción de trabajo se torna una tarea ardua:  
tener el ꢂempo necesario, contar con un sistema de registro adecuado, asesoramiento metodológico y estadísꢂco,  
acceso a bibliograꢃa actualizada, etcétera.  
Desde el Comité Editorial somos muy conscientes de estas diꢁcultades y nos encontramos empeñados en  
ayudar a que todos puedan hacer el aporte de su experiencia, con la mejor calidad técnica posible.  
Pero resulta imprescindible que los trabajos sean enviados a la Revista. Las observaciones y los cambios  
sugeridos apuntan solo a mejorar la calidad de los arꢀculos y no deben ser tomados por los autores como me-  
noscabo a su capacidad cienꢀꢁca. Al igual que en cualquier otro orden de la vida, solo mediante correcciones  
conꢂnuas se puede mejorar. Y aun aquellos trabajos rechazados por no alcanzar algunos requisitos mínimos son  
una valiosa fuente de aprendizaje para los autores, quienes siempre ꢂenen la posibilidad de enviar nuevas comu-  
nicaciones.  
La publicación de arꢀculos cienꢀꢁcos por parte de los cirujanos, independientemente del formato elegi-  
do, debería ser considerada como una de las acꢂvidades de mayor importancia. La publicación permite: a) aclarar  
los propios pensamientos para poder transmiꢂrlos, b) dejar constancia de una experiencia, pequeña o extensa,  
pero también única y propia y, siempre que esté correctamente expresada, puede ayudar u orientar a algún colega  
y c) sobre todo, permite aprender, ya que los autores deben consultar y analizar la bibliograꢃa existente sobre un  
tema.  
Finalmente, desde el Comité Editor de la Revista Argenꢀna de Cirugía agradecemos la tarea desinteresada  
de los cirujanos que actúan como revisores, ya que prestan una función imprescindible para alcanzar los objeꢂvos  
de mayor calidad editorial a la que todos aspiramos.  
Manuel R. Montesinos  
Director  
Revista Argenꢀna de Cirugía