Discursos  
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Rev Argent Cirug 2017;109(4):208-211. hꢀp://dx.doi.org/10.25132/raac.v109.n4.88DPCAC.es  
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Discurso del Sr. Presidente del Congreso Argenꢀno de Cirugía  
Congress of the Asociación Argenꢀna de Cirugía Presidenꢀal Address  
Juan E. Álvarez Rodríguez  
Análisis de las controversias, a propósito del 88° Con- trabajaba en el Hospital Argerich con Fontana, quienes  
greso Argenꢀno de Cirugía  
lucharon día a día con nosotros, los residentes, para  
enseñarnos a operar. Sus nombres recorren mi memo-  
Quiero agradecer al Sr. Presidente, Dr. Alejan- ria y a algunos pueden verlos en esta proyección, que  
dro de la Torre, su presentación y comentarios, que se- los muestra en la casa de uno de ellos, el Dr. Antonio  
guramente están sesgados por la amistad que nos une. Rodríguez.  
Mi úlꢀmo Jefe fue el Dr. Alejandro Salvador  
¡
Muchas gracias!  
En un momento tan especial para cualquiera Oría, de quien quiero decir que ‒además‒ fue compa-  
de nosotros, como es el de presidir el Congreso Argen- ñero de Residencia, Jefe de Residentes y amigo. El Dr.  
no de Cirugía, corresponde honrar las insꢀtuciones Oría ha sido una de las personalidades más brillantes  
y a personalidades que han sido fundamentales para de la cirugía que he conocido. Fue el líder indiscuꢀble  
nuestro desarrollo profesional y como personas. En de nuestro grupo: él orientó el Servicio a la cirugía he-  
primer lugar, la Facultad de Medicina de la Universidad pato-bilio-pancreáꢀca y logró que el Hospital Argerich  
de Buenos Aires, donde estudié mi carrera y de la cual fuera un centro de referencia en la cirugía del páncreas.  
tengo el honor de ser Profesor y miembro de su Cuerpo Alejandro no solo fue brillante intelectualmente sino  
Direcꢀvo. Agradezco la presencia del Sr. Decano, Profe- también generoso, al comparꢀr con todos nosotros su  
sor Dr. Sergio Provenzano, como también la de varios producción cienꢁfica. Su recuerdo permanecerá imbo-  
Consejeros y Secretarios de esa casa. El Hospital Gral. rrable en mi memoria.  
de Agudos Dr. Cosme Argerich. ¡Qué puedo decir de  
A mis compañeros del hospital también les  
este hospital, que ha sido mi casa durante más de cua- quiero agradecer, como a las numerosas camadas de  
er  
renta años y donde ingresé como Residente de 1 año residentes con las cuales hemos trabajado tantas dé-  
de Cirugía en 1970, para reꢀrarme a fines del año 2015 cadas. ¡Si es cierto, como dicen, que uno llega hasta  
como Jefe del Servicio de Cirugía!  
donde lo empujan, pues bien, aquí ꢀenen ustedes a los  
Mi primer Jefe y maestro fue el Dr. Andrés responsables de mi presencia hoy en esta circunstan-  
Santas, por aquel entonces también Decano de la Fa- cia! Al Dr. Horacio D ’A gosꢀno, invitado especial a este  
cultad de Medicina. El Dr. Santas fue un eximio cirujano Congreso, a quien debo agradecer la invitación para  
y miembro de la Asociación Argenꢀna de Cirugía, líder concurrir como fellow a su Servicio de Radiología In-  
en educación médica y un ferviente promotor e impul- tervencionista en San Diego, en la oportunidad en que  
sor de la Residencia, como el mejor sistema de forma- fuera designado como Relator Oficial del Congreso Ar-  
ción de posgrado. Santas no estaba solo, pues se ha- genꢀno de Cirugía. ¡Muchas gracias, Horacio!  
llaba acompañado por presꢀgiosos cirujanos a quienes  
A mis predecesores en este cargo, los Dres.  
quiero recordar mencionando los que fueron líderes de Ricardo Torres, Juan Pekolj y Alejandro de la Torre, a  
aquel grupo, los Dres. Horacio Achával Ayerza, Vicente quienes debo el haber sido elegido como candidato a  
Guꢀérrez Maxwell y Julio Diez, que nos aconsejaron y la Vicepresidencia del 87° Congreso de Cirugía. A los  
orientaron en nuestros primeros pasos en la cirugía. Al miembros del Comité Congreso, con quienes hemos  
Dr. Santas lo sucedió Clemente Morel, también Profe- trabajado intensamente en el úlꢀmo año, para lograr  
sor de Cirugía, del cual aprendimos el interés por la fi- un congreso que esté al nivel de nuestros asociados.  
siopatología de las enfermedades quirúrgicas y la inves- Al personal administraꢀvo de la Asociación, así como a  
gación. También Morel se hallaba acompañado por nuestro Director, el Dr. Marꢁn Mihura, de cuyo compro-  
destacados cirujanos, como los Dres. Domingo Filippin, miso y colaboración hemos sido tesꢀgos tanto quienes  
Luis Guꢀérrez (hermano de Vicente), Juan J. Naveiro, me precedieron como yo. Puedo asegurarles que sin su  
Patricio Welsh, Jorge Alberthal y Alejandro Latzina, colaboración sería imposible organizar un congreso de  
entre otros, quienes formaban el equipo de cirujanos estas caracterísꢀcas. A las empresas que año tras año  
con el cual llegó al hospital. Morel fue sucedido por el nos acompañan y ayudan en la financiación de este  
Dr. Juan José Fontana, médico del Hospital Argerich, a evento, así como a la colaboración recibida del Minis-  
quien debo agradecer el haberme incorporado como terio de Salud de la Nación, de la Provincia de Sanꢀago  
staff en su Servicio. Un numeroso grupo de cirujanos del Estero y del Museo Evita. ¡Muchas gracias! Final-  
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. 88 Congreso Argenꢁno de Cirugía - 09 de octubre de 2017.  
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mente un recuerdo a mi familia, comenzando por mis to cienꢁfico no ꢀene un desarrollo lineal, como creían  
padres: a ellos les debo más que la vida. En especial los posiꢀvistas, ni evoluciona en forma conꢀnua, uni-  
a mi madre, que nos acompañó hasta los 94 años, to- forme y en una única dirección, como tampoco hay un  
talmente lúcida e inteligente, siempre con un consejo método cienꢁfico que sea aplicable a todas las situa-  
sabio y oportuno. Gracias a mis hermanos, Justo, Eva y ciones. Vale decir, que la defensa de un método cienꢁ-  
Blanca, con quienes formamos una unión indivisible. A fico, que desarrollan los epistemólogos, posiꢀvistas y  
mis hijas Constanza, Pilar, María y Eugenia, que son el neoposiꢀvistas, basado en las ciencias ꢂsico-naturales,  
patrimonio más importante que tengo. Y por úlꢀmo a capaz de asegurarnos el único acceso al conocimiento  
mi querida mujer, Ingrid, que me acompaña y aguanta, verdadero, no existe. Otros filósofos contemporáneos  
y que me ha dado un regalo inesperado a esta altura han relaꢀvizado el valor indiscuꢀble del pensamiento  
de los acontecimientos, que se llama Eugenia. A todos posiꢀvista. Es así como Thomas Kuhn, ꢂsico y filósofo  
ellos muchísimas gracias.  
estadounidense, en su obra La estructura de las revo-  
Como ustedes sabrán, el lema que hemos luciones cienꢂꢃcas, propuso una visión nueva de cómo  
seleccionado para el desarrollo de este Congreso es se desarrolla la ciencia. Acuñó el término “paradigma”  
Controversias en Cirugía” y quisiera hacer, por lo tan- como un conjunto de realidades cienꢁficas aceptadas  
to, algunas reflexiones a propósito de la importancia de universalmente, que sirve como marco de referencia  
las controversias en el campo del conocimiento. En este para el planteo de problemas y sus posibles solucio-  
senꢀdo, podemos analizar las controversias desde tres nes. Dentro del paradigma se desarrolla o ꢀene lugar  
puntos de vista: el semánꢀco, el filosófico y el pedagó- la denominada “ciencia normal”, y así evoluciona hasta  
gico.  
que aparecen algunas “anomalías” que no pueden ex-  
plicarse en el contexto del paradigma vigente. Se ge-  
nera entonces una “ciencia revolucionaria” en busca  
de un nuevo paradigma, que termina por reemplazar  
Desde el punto de vista semánꢀco  
La Real Academia Española (RAE), en su vigesi- al anterior y que nada ꢀene que ver con este, ni puede  
motercera edición publicada en el año 2014 en colabo- analizarse con los principios aceptados en el paradig-  
ración con las 22 corporaciones que integran la Asocia- ma previo. De un modo similar y aún más audazmen-  
ción de Academias de la Lengua Española (ASALE), y en te, Paul Feyerabend en su ensayo “Contra el Método”  
conmemoración de su tricentenario, dice textualmente: cuesꢀona la hipótesis neoposiꢀvista o posiꢀvista lógica,  
Controversia: Discusión de opiniones contrapuestas en- proponiendo el “anarquismo metodológico y epistemo-  
tre dos o más personas.  
lógico”. Para este filósofo austríaco, la existencia de una  
Poco es lo que podemos agregar o decir de metodología cienꢁfica de aceptación universal es sen-  
esto que es una definición y por lo tanto le da significado cillamente un contrasenꢀdo.  
al término controversia en la lengua de habla hispana.  
En tal contexto, Dascal ‒con gran imaginación  
y creaꢀvidad‒ propone un camino que considera clave  
para dilucidar por qué o gracias a qué se expande el  
conocimiento: el estudio de las controversias.  
Desde el punto de vista filosófico  
Es interesante la perspecꢀva de algunos filóso-  
Para Marcelo Dascal, la ciencia avanza por la  
fos sobre el tema, y me ha llamado la atención, parꢀcu- existencia de conflictos epistémicos o del conocimien-  
larmente, la de Marcelo Dascal. Este es un filósofo con- to, que se dirimen a través de las controversias. Es en  
temporáneo, nacido en Brasil y radicado actualmente ellas donde debería buscarse la explicación del progre-  
en Israel, donde es Profesor de la Universidad de Tel so cienꢁfico, y no tratar de encontrar un sello que di-  
Aviv. Tiene una obra muy importante que abarca la his- ferencie lo que es cienꢁfico de lo que no lo es. De esta  
toria de la filosoꢂa, filosoꢂa de la ciencia, filosoꢂa de la forma elaboró inicialmente una hipótesis que devino  
mente, pragmáꢀca y ciencias cogniꢀvas. En el aspecto luego en una teoría llamada “Teoría de las Controver-  
que nos interesa, Dascal ha desarrollado una teoría de- sias”.  
nominada “Teoría de las Controversias”.  
Según Dascal, las controversias solo ꢀenen  
Desde su perspecꢀva, lo primero que realiza lugar entre personas, dos o más, o grupos de perso-  
es un “diagnósꢀco de situación” con respecto a la filo- nas, que se enfrentan en un diálogo, sin el cual no hay  
soꢂa actual, y en parꢀcular a la filosoꢂa de la ciencia, polémica. Como consecuencia de estos ejercicios, que  
rama muy reciente de la filosoꢂa que cobró idenꢀdad denomina “intercambios polémicos”, los problemas se  
a comienzos del siglo XX, que es la incapacidad para aclaran, surgen nuevos resultados y progresa el conoci-  
explicar el progreso del conocimiento cienꢁfico. Dascal miento.  
considera que tanto la corriente del posiꢀvismo lógico  
La herramienta fundamental a través de la  
o neoposiꢀvismo, como sus sucesores, no han podido cual intentará demostrar su teoría es la “Pragmáꢀca”,  
formular criterios categóricos que permitan diferenciar entendiendo como tal una rama de la lingüísꢀca que  
un enunciado cienꢁfico del que no lo es. Dicho en otras estudia todo lo que aportan los hablantes y su contexto  
palabras, no han podido caracterizar la “cienꢀficidad” o para la significación del discurso. Este es tal vez uno de  
explicar la “racionalidad de la ciencia”. El conocimien- los aspectos más controverꢀdos de la teoría de Dascal,  
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puesto que centra su análisis, como experto en prag-  
máꢀca, solo en las intenciones comunicaꢀvas de los  
que parꢀcipan, que él se encarga de rastrear y recons-  
truir, revelando el conocimiento que cada uno de ellos  
dos, los protocolos empleados o su aceptabilidad epis-  
témica. Las analiza como un momento de la dinámica  
cienꢁfica. Para ello hace una disꢀnción entre dos nive-  
les de esta acꢀvidad: el de la macrodinámica y el de la  
microdinámica cienꢁfica y lo grafica en el esquema de  
dinámica de la ciencia que muestra la figura 1.  
ꢀene del tema que se debate.  
Dascal diferencia tres ꢀpos de intercambios  
polémicos o dialógicos, a saber: la discusión, la disputa  
y la controversia.  
Según este autor, los cambios en la ciencia se  
producen por múlꢀples y pequeñas controversias que  
orientan las disciplinas a través del ꢀempo, y que se  
dan en un nivel de microdinámica cienꢁfica. La mayor  
parte de los debates, polémicas o controversias cienꢁ-  
ficos ꢀenen lugar dentro de esta microdinámica cienꢁ-  
fica, sin que se produzcan cambios paradigmáꢀcos, lo  
que en el esquema estaría representado por cambios  
del estado E1 al E2, mediado por las controversias y  
dentro del paraguas de un paradigma. Cuando las con-  
troversias se acentúan, se genera una “crisis” que de-  
termina un cambio a mayor escala, a una modificación  
de la macrodinámica cienꢁfica, vale decir, a un cambio  
de paradigma (transición de P1 a P2). Estos úlꢀmos su-  
ceden muy infrecuentemente a lo largo de la historia.  
Dentro de los estudios de Ciencia, Tecnología y Socie-  
dad, ha surgido una especialidad con enfoque mulꢀdis-  
ciplinar que es el Estudio de las Controversias Cienꢁficas  
y Técnicas. Es en este dominio donde Vallverdú propo-  
ne un modelo para el análisis de las controversias, que  
denomina “Campos de Controversias”, con valor para  
el análisis concreto de controversias relaꢀvas a las cien-  
cias, su complejidad y ꢀpos de resolución (Fig. 2).  
En él se aprecia la complejidad de factores que  
En la discusión, los que intervienen comparten  
un marco teórico y conceptual en determinada discipli-  
na y la polémica se centra en temas bien delimitados.  
Durante su transcurso, una de las partes reconoce la  
existencia en su planteo de un error conceptual o me-  
todológico y la discusión se resuelve.  
En la disputa también se parte de posiciones  
contrapuestas, pero ninguno de los que intervienen  
acepta la posibilidad de que exista un error en el origen,  
sino más bien diferencias en las acꢀtudes, preferencias  
o senꢀmientos. En consecuencia, es imposible llegar a  
un acuerdo, razón por la cual Dascal considera que es  
un diálogo estéril que no ꢀene senꢀdo llevar a cabo.  
Las controversias se ubican en un punto in-  
termedio entre las discusiones y las disputas. Si bien  
se inician a raíz de un problema sobre el cual existen  
posiciones encontradas, en el desarrollo de estas sur-  
gen una mulꢀplicidad de divergencias o problemas que  
los intervinientes pretenden resolver. Siempre hay un  
resultado posiꢀvo en las controversias, donde la argu-  
mentación de una de las partes se impone y entre to-  
dos deciden una forma de clausura, que no implica, ne-  
cesariamente, la resolución de aspectos fundamentales  
o absolutos. Hay controversias que han durado decenas  
de años. Existen desde ya varias formas de cerrar una  
controversia, que difieren entre los autores.  
parꢀcipan, sus múlꢀples interacciones, y la posibilidad  
de resoluciones diversas. Es evidente que resulta más  
fácil de resolver la controversia que se da solo en un  
campo, como el cienꢁfico, que cuando en ella parꢀci-  
pan diversos actores o campos, siendo las más comple-  
jas las situadas en el centro con interacción de múlꢀ-  
ples campos.  
Más allá de las críꢀcas que pueda recibir la  
teoría de Dascal, tanto en lo concerniente a su meto-  
dología para el estudio de las controversias (la pragmá-  
ꢀca), como al valor que les asigna a estas en la evolu-  
ción de la ciencia, no deja de ser muy interesante su  
idea de reconocer en ellas “el motor” del progreso en  
el conocimiento. A tal punto le ha dado importancia al  
tema, que Marcelo Dascal ha sido el fundador de una  
Sociedad Cienꢁfica denominada “Internaꢀonal Associa-  
Desde el punto de vista pedagógico  
La controversia es considerada actualmente  
como una estrategia para el desarrollo del pensamien-  
to críꢀco, entendiendo como tal un conjunto de habi-  
lidades que le permiten al individuo decidir qué hacer  
y qué pensar sobre la base de la reflexión (Bentacourt,  
2009).  
El desarrollo del pensamiento críꢀco es un ob-  
jeꢀvo en educación, tanto para la formación de alum-  
nos como de docentes, y la controversia, una herra-  
mienta idónea para tal fin.  
Desde una perspecꢀva educaꢀva, la contro-  
versia académica ꢀene lugar cuando las ideas, infor-  
maciones, teorías, opiniones y conclusiones de un es-  
tudiante o grupo de estudiantes difieren de las de otros  
y ambos tratan de llegar a un acuerdo. Vale decir, se  
convalida en educación el concepto posiꢀvo que ꢀenen  
las controversias en el ambiente cienꢁfico, como anali-  
zábamos previamente.  
ꢀon for the Study of Controversies (IASC)”.  
Otros autores, como Ernan McMullin, han  
considerado que para que tenga lugar una controversia  
cienꢁfica, partes sustanciales de la comunidad cienꢁfi-  
ca deben apoyar una u otra de las posiciones. De este  
modo toma importancia el papel de la comunidad en la  
determinación de una controversia, contextualizando  
muchas de ellas como hechos históricos que suceden  
en determinado lugar y fecha.  
Finalmente, otro filósofo contemporáneo de  
origen catalán, Jordi Vallverdú, de la Universidad Au-  
tónoma de Barcelona, interesado en el tema de las  
controversias, define como controversia cienꢁfica, toda  
controversia en la que parꢀcipe, como mínimo, una  
disciplina cienꢁfica de la que se cuesꢀonen sus resulta-  
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Concepción de la dinámica cienꢁfica según J. Vallverdú. P= paradig-  
ma, E= estado  
Campos de controversias (J. Vallverdú)  
Es común que se promueva y aplique la ense- en la comprensión de posiciones opuestas y que pre-  
ñanza mediante controversias en numerosas disciplinas tende explotar sus habilidades con fines parꢀculares o  
y niveles educaꢀvos. A tal efecto se han desarrollado sectoriales excluyendo la opinión de los demás. En el  
guías y recomendaciones para su implementación.  
senꢀdo fuerte, aplica el pensamiento críꢀco a su pro-  
¿
Qué es lo que se pretende desarrollar me- pia argumentación, es capaz de comprender opinio-  
diante el ejercicio de controversias académicas en la nes contrarias, es construcꢀvo y aporta al bien común.  
formación de un pensamiento críꢀco? Hay seis habi- Desde ya, esta es la única forma en que se puede pro-  
lidades básicas implicadas en este senꢀdo: habilidad mover el pensamiento críꢀco en el ámbito docente.  
para presentar las posiciones personales; para enten- En definiꢀva, el pensamiento críꢀco busca el desarrollo  
der las posiciones opuestas; para buscar empaꢁa; para de una persona reflexiva, críꢀca, argumentaꢀva, propo-  
actuar con coherencia; para saber argumentar, y para siꢀva, creaꢀva, transformadora y básicamente éꢀca.  
lograr acuerdos.  
Pues bien, teniendo en consideración los con-  
El pensamiento críꢀco es un pensamiento dis- ceptos expuestos, que de algún modo avalan el empleo  
ciplinado y autodirigido, que representa la perfección de las controversias tanto desde el punto de vista filo-  
del pensamiento en una disciplina o dominio parꢀcular sófico como pedagógico, quiero invitarlos a aprovechar  
(
Paul, 1990). No obstante, puede darse en dos senꢀdos la oportunidad del Congreso para uꢀlizar esta herra-  
en el ámbito de una polémica: uno débil y otro fuerte. mienta en la divulgación y progreso de nuestra discipli-  
En la versión débil, el sujeto emplea el pensamiento crí- na, que es la cirugía. De este modo, doy por inaugurado  
co con el oponente, pero no se somete a los mismos el Octogésimo Octavo Congreso Argenꢀno de Cirugía.  
patrones intelectuales. Es un pensamiento que fracasa ¡Muchas gracias!