Carta cienꢁꢂca | Scienꢀꢂc leꢃer  
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Rev Argent Cirug 2019;111(1):107-110 hꢀp://dx.doi.org/10.25132/raac.v111.n1.1389.es  
Quiste de conducto císꢀco  
Cysꢀc duct cyst  
Enrique Petracchi , Nicolás Baglieꢀo , Juan I. Rico , Carlos Canullán  
División Cirugía General RESUMEN  
HGA Dr. Cosme Argerich.  
Buenos Aires. Argenꢀna. Los quistes congénitos de la vía biliar son infrecuentes y se definen por la dilatación quísꢀ-  
ca del árbol biliar en cualquiera de sus porciones. Los quistes del conducto císꢀco son aún  
Los autores declaran no  
tener conflictos menos frecuentes. Su eꢀología permanece incierta y el tratamiento consiste en la resección  
de interés.  
debido a su potencial desarrollo de malignidad. Presentamos el caso de una paciente en la  
que se diagnosꢀcó dilatación del conducto císꢀco y fue tratada por vía laparoscópica.  
Conflicts of interest  
None declared.  
Palabras clave: quiste congénito, conducto císꢁco, biliar.  
Correspondencia  
Correspondence:  
Enrique Petracchi ABSTRACT  
E-mail:  
petracchi@hotmail.com Congenital biliary duct cysts are rare and are defined as cysꢀc dilataꢀons of the biliary tree in  
any of its porꢀons. Cysꢀc duct cysts are more uncommon. Their eꢀology remains uncertain  
and they should be resected due to the possible development of malignancy. We report the  
case of a female paꢀent with a diagnosis of dilaꢀon of the cysꢀc duct that was treated with  
laparoscopic surgery.  
Keywords: congenital cyst, cysꢁc duct, biliary.  
Recibido | Received  
ID ORCID: Enrique Petracchi, 0000-0002-2575-4656; Nicolás Baglieꢀo, 0000-0003-4906-6361; Juan I. Rico, 0000-  
2
3-06-18  
0
003-2660-9079; Carlos Canullán, 0000-0002-5755-0367.  
Aceptado | Accepted  
9-10-18  
2
Los quistes congénitos de la vía biliar son in-  
Imágenes: se le realiza como primer estudio  
frecuentes y se definen por la dilatación quísꢀca del ár- una ecograꢁa abdominal y se observa una imagen hi-  
bol biliar en cualquiera de sus porciones. Usualmente poecogénica de aproximadamente 3 × 4 cm con ecos  
se diagnosꢀcan antes de los 14 años, aunque hasta un en su interior compaꢀbles con microliꢀasis múlꢀple.  
2
0% pueden encontrarse en adultos. La relación mujer- Las vías biliares intrahepáꢀca y extrahepáꢀca no se en-  
1.  
cuentran dilatadas.  
La colangiorresonancia magnéꢀca (CRMN)  
hombre es de 4:1  
Su eꢀología permanece incierta y el trata-  
miento consiste en la resección debido a su potencial muestra ausencia de la vesícula biliar y dilatación aisla-  
desarrollo de malignidad. da del conducto císꢀco con microliꢀasis. El resto de la  
La dilatación aislada del conducto císꢀco es vía biliar y la unión biliopancreáꢀca no presentan alte-  
una enꢀdad extremadamente infrecuente. raciones. Se interpreta como quiste de vía biliar ꢀpo VIa  
Una paciente de 19 años de edad es derivada a (Fig. 1).  
nuestro Servicio con el antecedente de colecistectomía  
Tratamiento: se planifica la resección lapa-  
laparoscópica 6 meses atrás por un cuadro de colecisꢀ- roscópica. Colocamos cuatro trocares en ubicación  
s, con el hallazgo en la colangiograꢁa intraoperatoria habitual para colecistectomía. Se liberan adherencias  
CIO) de dilatación quísꢀca de la vía biliar interpretada previas hasta lograr idenꢀficar los clips del conduc-  
(
por el cirujano como ꢀpo II de la clasificación de Todani. to císꢀco. Una vez idenꢀficados, realizamos CIO que  
No presenta otros antecedentes médicos ni quirúrgicos muestra la dilatación quísꢀca del conducto císꢀco con  
de importancia. La anatomía patológica de la vesícula imágenes negaꢀvas en su interior e indemnidad del res-  
reveló colecisꢀꢀs crónica.  
El examen ꢁsico es normal y los exámenes de saje a duodeno. Interpretando la lesión como un quiste  
laboratorio no ꢀenen parámetros de colestasis. ꢀpo VIa, ligamos el cuello del quiste en su unión con  
to de la vía biliar, sin imágenes liꢀásicas y con buen pa-  
1
08  
E Petracchi y col. Quiste de conducto císꢁco. Rev Argent Cirug 2019;111(2):107-110  
FIGURA 1  
FIGURA 2  
Ligadura del cuello del quiste. Quiste císꢀco (flecha). Vía biliar princi-  
pal (cabeza de flecha).  
frecuentes: se han informado solamente 21 casos en  
la literatura hasta el momento, según nuestro conoci-  
CRMN que muestra dilatación quísꢀca del conducto císꢀco con litos  
en su interior (cabeza de flecha). Indemnidad de la convergencia bi-  
liopancreáꢀca (flecha).  
miento.  
Las únicas publicaciones que existen acerca de  
esta patología son informes de casos.  
Este ꢀpo de quistes suelen ser diagnosꢀcados  
en el intraoperatorio y algunas veces confundidos con  
quistes ꢀpo II de la clasificación de Todani debido a su  
la vía biliar principal con nudo extracorpóreo de PDS  
po endoloop (Fig. 2) y resecamos el quiste. Enviamos  
el margen distal a anatomía patológica para su congela-  
ción informándolo como epitelio biliar sin displasia. El  
quiste se extrae en bolsa por el puerto de 10 mm.  
Evolución posoperatoria saꢀsfactoria. Externación a las  
5,6  
apariencia similar .  
Eltratamientodeestaslesionesconsisteenlare-  
secciónquirúrgicaporelposibledesarrollodemalignidad.  
La razón del posible desarrollo de cáncer so-  
bre estas lesiones parecería deberse a reflujo de líquido  
pancreáꢀco debido a anormalidad en la desembocadu-  
ra en la unión biliopancreáꢀca.  
2
4 horas con tolerancia a dieta y deambulación.  
La anatomía patológica diferida informa “infla-  
mación crónica, fibrosis subserosa y metaplasia enteral  
y pseudopilórica focal. También se observan múlꢀples  
formaciones liꢀásicas”.  
En el seguimiento de 2 años, la paciente conꢀ-  
núa asintomáꢀca.  
La anormalidad en la desembocadura bilio-  
pancreáꢀca como eꢀología de los quistes ꢀpo VI y su  
posible desarrollo de malignidad son cuesꢀones aún  
por esclarecer. Cabe destacar que, de todos los casos  
de quistes del conducto císꢀco que han sido publica-  
Los quistes de colédoco fueron clasificados  
originalmente por Alonso-Lej en el año 1959 en 3 ꢀpos dos, solo uno presentaba anormalidad en la unión bi-  
de acuerdo con su localización y morfología. Todani y liopancreáꢀca.  
col. ampliaron la clasificación en 1977 a 5 ꢀpos. Esta  
Existen, según nuestro conocimiento, sola-  
úlꢀma es la más difundida actualmente; sin embargo, mente 21 casos publicados en la literatura de habla  
Serradel y col., en 1991, sugirieron una nueva variedad inglesa, y solo 3 fueron abordados por vía laparoscó-  
de quistes no incluidos en ella, que son los quistes ais- pica. Nuestro caso muestra que la resolución por vía  
lados del conducto císꢀco y los llamaron ꢀpo VI2. Más laparoscópica es facꢀble; esto resulta más fácil en los  
recientemente, Rohit y col. ampliaron la clasificación quistes ꢀpo VIa y, entre estos, en aquellos en los que el  
en ꢀpo VIa a aquellos en los que la dilatación es solo cuello del conducto císꢀco en su unión con el colédoco  
del conducto císꢀco y ꢀpo VIb a aquellos en los que se es fino y pueden colocarse clips o ligarse. En estas situa-  
encuentran dilatados el conducto císꢀco y el colédo- ciones, la cirugía es similar a la que se realiza para los  
3
co . La ampliación de la clasificación de Todani sería un quistes ꢀpo II de la clasificación de Todani. El abordaje  
2
,4  
tema para evaluar tal como lo sugieren estos autores . por cirugía abierta adoptado en la mayoría de los casos  
Los quistes de colédoco son infrecuentes (1 publicados parecería deberse a error diagnósꢀco y a la  
caso cada 100 000-150 000) y, entre estos, los quistes falta de entrenamiento para realizar una derivación bi-  
aislados de conducto císꢀco (ꢀpo VI) son aún menos liodigesꢀva por laparoscopia.